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sobre Villalba del Rey
Pueblo ribereño del embalse de Buendía; conocido por su aceite y miel
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En el corazón de La Alcarria conquense, donde las tierras de cultivo se alternan con extensos pinares y el horizonte se dibuja con suaves ondulaciones, Villalba del Rey emerge como uno de esos destinos que invitan a la desconexión auténtica. Este pequeño municipio de apenas 481 habitantes, situado a 800 metros de altitud, conserva ese ritmo pausado que caracteriza a los pueblos de interior, donde el tiempo parece transcurrir a otra velocidad.
La localidad forma parte de ese mosaico de aldeas alcarreñas que han sabido mantener su esencia rural sin renunciar a los servicios básicos. Su proximidad al embalse de Buendía, uno de los más importantes de la región, le otorga un valor paisajístico especial y la convierte en punto de partida ideal para quienes buscan combinar patrimonio rural con naturaleza fluvial.
Pasear por Villalba del Rey significa adentrarse en la arquitectura tradicional castellano-manchega, con sus casas de piedra y mampostería, sus calles estrechas adaptadas al terreno y esa atmósfera tranquila que solo se respira en los pueblos auténticos de La Alcarria.
Qué ver en Villalba del Rey
El patrimonio de Villalba del Rey, aunque modesto en dimensiones, resulta representativo de la arquitectura religiosa rural de la zona. La iglesia parroquial constituye el principal referente arquitectónico del pueblo, presidiendo la plaza con su estructura característica de los templos alcarreños. Su torre campanario es visible desde varios puntos del municipio y marca el perfil del caserío.
El verdadero atractivo visual de Villalba del Rey radica en su entorno natural. La cercanía al embalse de Buendía, también conocido como mar de Castilla, ofrece paisajes de gran belleza donde el agua se abre paso entre tierras de cultivo y masas boscosas. Desde diferentes puntos del término municipal se obtienen panorámicas espectaculares de este gran lago artificial que transformó la geografía de la comarca en el siglo XX.
Los pinares que rodean la localidad proporcionan agradables zonas de sombra y frescor, especialmente apreciadas en los meses estivales. Estos bosques de pino carrasco y negral forman parte del paisaje característico de la Alcarria Baja y son hábitat de fauna típicamente mediterránea.
El conjunto urbano mantiene ejemplos de arquitectura tradicional, con construcciones que reflejan las técnicas constructivas ancestrales de la comarca: muros de mampostería, tejados de teja árabe y esos patios interiores tan típicos de los pueblos alcarreños.
Qué hacer
Villalba del Rey es un destino ideal para los amantes del senderismo y las rutas a pie. Diversos caminos rurales comunican el pueblo con su entorno, permitiendo excursiones de diferente dificultad entre campos de cereal, olivares y pinares. Estos itinerarios ofrecen la posibilidad de observar aves rapaces y otra fauna autóctona en su hábitat natural.
El embalse de Buendía se convierte en el gran protagonista de la oferta de ocio activo. A poca distancia del núcleo urbano, este gran pantano permite practicar deportes náuticos, pesca deportiva y simplemente disfrutar de jornadas al aire libre en sus orillas. Es frecuente encontrar aficionados a la vela y el windsurf aprovechando las condiciones favorables del embalse.
Los amantes de la micología encontrarán en los pinares cercanos un territorio propicio para la búsqueda de setas en temporada otoñal, aunque siempre con el conocimiento adecuado y respeto por el medio natural.
La gastronomía local bebe de las tradiciones alcarreñas: platos de caza, morteruelo, ajo arriero y los productos de la matanza son protagonistas en las mesas del pueblo. La miel de La Alcarria, con denominación de origen, representa uno de los productos más apreciados de la comarca.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Villalba del Rey mantiene vivas las celebraciones tradicionales que marcan el ritmo del año en los pueblos de La Alcarria. Las fiestas patronales se celebran en agosto, coincidiendo con la época estival en la que muchos emigrantes regresan al pueblo. Estas jornadas incluyen actos religiosos, verbenas y actividades populares que reúnen a vecinos y visitantes.
En enero, como en toda Castilla-La Mancha, se celebra San Antón, con la tradicional bendición de animales y hogueras que mantienen viva una costumbre centenaria vinculada al mundo rural.
La Semana Santa se vive con recogimiento, manteniendo procesiones y actos litúrgicos que reflejan la religiosidad popular de estos pueblos del interior.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Cuenca capital, Villalba del Rey se encuentra a aproximadamente 45 kilómetros por la N-320 en dirección Tarancón y posteriormente tomando el desvío correspondiente. El trayecto dura alrededor de 40 minutos en coche. Desde Madrid, la distancia es de unos 110 kilómetros, accediendo por la A-3 y posteriormente la N-320.
Mejor época para visitar: La primavera y el otoño ofrecen temperaturas agradables para disfrutar del entorno natural y las rutas de senderismo. El verano resulta ideal si se busca disfrutar del embalse, aunque las temperaturas pueden ser elevadas a mediodía. El invierno tiene su encanto para quienes buscan tranquilidad absoluta, aunque conviene ir preparado para el frío.
Consejos útiles: Se recomienda llevar calzado cómodo para caminar, especialmente si se planea explorar el entorno natural. Es aconsejable informarse previamente sobre la disponibilidad de servicios en el pueblo. Para visitar el embalse, conviene conocer los accesos públicos y respetar las normativas de uso del espacio natural.