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sobre Villalba del Rey
Pueblo ribereño del embalse de Buendía; conocido por su aceite y miel
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Hablar de turismo en Villalba del Rey obliga primero a mirar el mapa de La Alcarria conquense. El pueblo se asienta en una loma agrícola, a unos 800 metros de altitud, entre campos de cereal, olivares dispersos y manchas de pinar. Viven aquí alrededor de 470 personas. La cercanía del embalse de Buendía, a pocos kilómetros, ha terminado influyendo tanto en el paisaje como en la forma de usar el territorio.
Un pueblo de trazado compacto
Villalba del Rey se organiza en torno a una trama de calles cortas que siguen la pendiente del terreno. No hay grandes avenidas. Las casas se apoyan unas en otras y forman manzanas irregulares.
La arquitectura es la habitual en esta parte de La Alcarria: muros de mampostería, teja árabe y portones amplios que antiguamente daban paso a corrales o almacenes. En algunos patios todavía se ven aperos, leña apilada o pequeñas dependencias agrícolas.
En la plaza principal se levanta la iglesia parroquial de San Pedro. El edificio actual se sitúa en el siglo XVI, aunque tuvo reformas posteriores. Es un templo sobrio, propio de un municipio agrícola. La torre, visible desde varios puntos del término, actúa como referencia cuando se vuelve al pueblo por los caminos del entorno.
El embalse de Buendía y el cambio del paisaje
A pocos kilómetros aparece el embalse de Buendía, una gran lámina de agua creada en el siglo XX. La construcción del pantano transformó parte del paisaje alcarreño y modificó usos tradicionales del suelo.
En las bajadas hacia el embalse el terreno se abre. Desde algunos puntos se ve cómo el agua entra entre lomas cubiertas de pinar y parcelas de cultivo. No es raro encontrar pescadores en las orillas o pequeñas embarcaciones en las zonas habilitadas.
Pinares y caminos del término
Alrededor del casco urbano predominan los pinares de carrasco y negral, con matorral mediterráneo en el sotobosque. Son montes usados desde hace décadas para el paseo, la caza menor y la recolección de leña.
Salen varios caminos agrícolas desde el pueblo. No están señalizados como rutas oficiales, pero conectan parcelas, olivares y zonas de monte bajo. Se recorren sin dificultad y permiten entender cómo se organiza el campo en esta parte de la comarca.
En otoño algunos vecinos salen al pinar en busca de setas, sobre todo níscalos cuando la temporada acompaña. Como en cualquier monte, conviene conocer bien el terreno y respetar la normativa local.
Cocina alcarreña
La mesa sigue la tradición de la comarca. Platos de cuchara, recetas ligadas a la matanza y preparaciones con caza menor aparecen con frecuencia en las casas.
También es habitual la miel producida en la zona. La Alcarria mantiene una larga tradición apícola y muchos colmenares se reparten por los montes cercanos.
Fiestas y vida local
El calendario festivo conserva celebraciones religiosas y actos populares que reúnen a vecinos y a quienes regresan al pueblo en vacaciones. Las fiestas patronales dedicadas a San Pedro suelen concentrar buena parte de esa actividad.
También se mantiene la celebración de San Antón en invierno, con costumbres ligadas al mundo rural, y una Semana Santa discreta, muy similar a la de otros pueblos de la comarca.
Cómo llegar y recorrerlo
Villalba del Rey está en la provincia de Cuenca, dentro de La Alcarria. Se llega por carretera desde la capital provincial o desde el corredor que conecta con Tarancón.
El casco urbano se recorre a pie en poco tiempo. Lo más interesante suele estar en los alrededores: los caminos agrícolas, los pinares y las bajadas hacia el embalse. Allí se entiende mejor la relación del pueblo con su paisaje.