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sobre Yélamos de Abajo
Municipio de Guadalajara
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En el corazón de La Alcarria guadalajareña, donde los campos de cereal se funden con el horizonte y el silencio solo se rompe con el canto de las aves, se encuentra Yélamos de Abajo. Este pequeño municipio de apenas 59 habitantes es uno de esos destinos que parecen suspendidos en el tiempo, un reducto de la España rural más auténtica donde el reloj avanza a otro ritmo.
Situado a 746 metros de altitud, Yélamos de Abajo forma parte de ese mosaico de aldeas alcarreñas que Camilo José Cela inmortalizó en su "Viaje a la Alcarria". Aquí no encontrarás multitudes ni turismo masificado, sino la esencia pura del medio rural castellano-manchego: casas de arquitectura tradicional, calles empedradas y horizontes infinitos que invitan a la desconexión total.
Este rincón de Guadalajara es perfecto para quienes buscan escapar del bullicio urbano y sumergirse en la tranquilidad de los paisajes alcarreños, donde cada piedra cuenta una historia y cada vecino conserva la memoria de generaciones pasadas.
Qué ver en Yélamos de Abajo
El principal atractivo de Yélamos de Abajo reside en su conjunto urbano tradicional, un ejemplo bien conservado de la arquitectura popular alcarreña. Paseando por sus calles, podrás admirar las construcciones típicas de la zona, con muros de mampostería, balcones de madera y tejados de teja árabe que dibujan un perfil característico contra el cielo castellano.
La iglesia parroquial constituye el principal edificio religioso del municipio, testimonio de la importancia que estos templos tenían en la vertebración de la vida comunitaria en las pequeñas localidades rurales. Su estructura sencilla pero digna refleja la sobriedad arquitectónica característica de La Alcarria.
El entorno natural es, sin embargo, el verdadero tesoro de Yélamos de Abajo. Los paisajes alcarreños que rodean la aldea ofrecen una belleza austera y auténtica: páramos de cereal, barrancos tallados por la erosión, y ese cielo limpio que en las noches despejadas se llena de estrellas como pocas veces verás en otros lugares. Los aficionados a la fotografía de paisaje encontrarán aquí encuadres únicos, especialmente al amanecer y al atardecer, cuando la luz dorada baña los campos.
Los alrededores invitan a recorrer los caminos rurales que conectan con otras pedanías y aldeas cercanas, descubriendo en el trayecto la flora y fauna mediterránea de interior, con presencia de aves rapaces, perdices y liebre entre otras especies.
Qué hacer
Yélamos de Abajo es un destino para vivir la experiencia del turismo de desconexión. Aquí las actividades giran en torno al contacto con la naturaleza y el disfrute de la vida sencilla. El senderismo es una de las principales opciones, con múltiples senderos y caminos agrícolas que permiten explorar el territorio alcarreño a pie o en bicicleta.
Las rutas de senderismo por los alrededores descubren paisajes ondulados, pequeñas vaguadas y antiguas vías pecuarias que durante siglos fueron transitadas por rebaños trashumantes. Es recomendable llevar mapas o GPS, ya que la señalización puede ser escasa en algunas zonas.
Para los amantes de la fotografía y la observación de aves, los campos circundantes ofrecen excelentes oportunidades, especialmente en las épocas migratorias. El silencio y la baja densidad de población hacen de esta zona un refugio para numerosas especies.
La gastronomía alcarreña es otro de los grandes atractivos. Aunque en el propio municipio las opciones son limitadas debido a su reducido tamaño, la comarca ofrece productos tradicionales como la miel de La Alcarria (con denominación de origen), el cordero asado, las gachas y el morteruelo. En las localidades cercanas más grandes podrás degustar estos manjares tradicionales.
Fiestas y tradiciones
A pesar de su pequeño tamaño, Yélamos de Abajo mantiene vivas sus tradiciones festivas, momentos en los que el pueblo recupera la animación y los vecinos que marcharon regresan para reencontrarse con sus raíces.
Las fiestas patronales suelen celebrarse durante el verano, generalmente entre julio y agosto, fechas tradicionales en las que los pueblos de Castilla-La Mancha honran a sus santos patrones. Estas celebraciones incluyen actos religiosos, verbenas populares y comidas comunitarias que reflejan el espíritu de solidaridad rural.
Como en toda La Alcarria, las tradiciones vinculadas al ciclo agrícola y ganadero han marcado históricamente el calendario festivo, aunque muchas de estas costumbres se han perdido con el paso del tiempo y la despoblación rural.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Guadalajara capital, Yélamos de Abajo se encuentra a aproximadamente 60 kilómetros por carretera. El acceso se realiza tomando la A-2 en dirección Madrid y posteriormente desviándose por carreteras comarcales. Es imprescindible disponer de vehículo propio, ya que las conexiones de transporte público son prácticamente inexistentes.
Mejor época para visitar: La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) son las estaciones ideales, con temperaturas agradables para caminar y paisajes especialmente bonitos. El verano puede ser caluroso, típico del clima continental, mientras que el invierno resulta frío, aunque tiene su encanto para quienes buscan la auténtica atmósfera de la España rural.
Consejos: Lleva calzado cómodo para caminar, agua y provisiones, especialmente si planeas hacer rutas. El alojamiento deberás buscarlo en localidades cercanas más grandes como Pastrana o Tendilla. Respeta siempre el entorno natural y la tranquilidad de los vecinos.