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sobre Yélamos de Abajo
Municipio de Guadalajara
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Venir aquí es entender que estás en un pueblo de 57 habitantes. Se nota. Aparcas a la entrada, normalmente sin problemas, y bajas andando. En media hora has visto todo. No hay tiendas abiertas todo el día ni donde sentarte a comer. Es una parada corta.
Dónde dejar el coche
La carretera termina prácticamente en el pueblo. Lo lógico es aparcar en la parte alta y entrar a pie. Las calles son estrechas y no están hechas para coches.
Conviene madrugar o venir al atardecer, sobre todo en verano. El calor aprieta y hay poca sombra.
Lo que hay dentro del pueblo
El caserío es pequeño y homogéneo. La iglesia parroquial está en el centro. Es un edificio modesto, funcional. No es un motivo de viaje.
La plaza es un espacio tranquilo, donde a veces se sienta algún vecino cuando refresca por la tarde.
Salir a caminar por la zona
Lo mejor está fuera. Los alrededores son campo abierto, terreno seco de cereal típico de esta Alcarria.
Hay pistas agrícolas en varias direcciones. No son rutas señalizadas, son caminos de trabajo que sirven para andar sin complicaciones. El paisaje es amplio y suele hacer viento.
Por la noche se ve bien el cielo. Hay poca contaminación lumínica.
Cuándo venir y qué hacer
Primavera y otoño son los mejores momentos para caminar. En verano hace mucho calor; hay que moverse temprano. El invierno es frío y silencioso.
Las fiestas son en verano, cuando vuelve gente del pueblo que vive fuera. Es cuando hay más ambiente.
Mi consejo: ven de paso, sin grandes expectativas. Pasea un rato, mira el paisaje y sigue hacia otros pueblos de la comarca