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sobre Yunquera de Henares
Importante municipio agrícola y de servicios en la vega del Henares
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Si vienes a hacer turismo en Yunquera de Henares, lo práctico es sencillo: deja el coche cerca de la plaza mayor y muévete andando. El centro es pequeño y no vas a necesitar más. En una hora ves lo principal.
Yunquera está en la campiña de Guadalajara y ronda los 4.700 habitantes. No es un pueblo monumental ni pretende serlo. Tiene una plaza amplia, una iglesia grande para el tamaño del municipio y el viejo palacio de los Mendoza mirando al mismo sitio desde hace siglos.
La iglesia de San Pedro
La torre de San Pedro Apóstol se ve desde bastante lejos cuando entras por la campiña. Es lo que manda en el perfil del pueblo.
La obra empezó en el siglo XVI y tardó más de un siglo en terminarse. No es raro en edificios de este tamaño. La torre es lo más reconocible, rematada con un chapitel y casi siempre con cigüeñas encima.
Las campanas tienen nombre propio —algo habitual en iglesias antiguas— y la piedra de parte del conjunto se trajo de Tamajón, donde hay canteras históricas que abastecieron a media provincia.
Tres ermitas alrededor del pueblo
A las afueras hay varias ermitas pequeñas. La más conocida es la de la Virgen de la Granja, ligada a una romería que se celebra tradicionalmente durante varios meses entre primavera y final del verano.
También está la ermita de San Isidro, levantada a mediados del siglo XX por vecinos vinculados al campo. El 15 de mayo suele celebrarse allí la fiesta del patrón de los agricultores.
La de la Soledad es más discreta, de ladrillo visto. En algunos elementos reaparecen escudos asociados a los Mendoza, que durante siglos tuvieron bastante peso en la zona.
Los Mendoza y la plaza
El palacio de los Mendoza está en la plaza mayor. Hoy se ve sobre todo la fachada y la galería porticada. No es un edificio que te tenga ocupado mucho rato, pero explica bastante del pasado del pueblo.
Yunquera obtuvo el título de villa en el siglo XV, cuando el poder de esta familia en la comarca era fuerte. De ahí que su escudo aparezca varias veces en el casco urbano.
Cómo recorrer Yunquera sin dar vueltas
Empieza por la plaza mayor. Desde ahí tienes el palacio y la iglesia a pocos pasos.
Luego camina un poco por las calles que salen en línea recta hacia fuera. Son calles sencillas, muchas con casas de adobe o ladrillo, sin grandes sorpresas. En quince o veinte minutos habrás visto lo esencial del centro.
Si te apetece seguir, puedes coger el coche y acercarte a la ermita de la Granja, que está a poca distancia del casco urbano.
El paisaje de alrededor
Todo alrededor es campiña. Mucho cereal y parcelas abiertas. En verano el paisaje es seco y amarillo; en invierno cambia bastante con los campos verdes.
No es un sitio de miradores ni de grandes rutas señalizadas dentro del pueblo. Es más bien un punto tranquilo en medio de esa llanura agrícola que rodea Guadalajara.
Cuándo ir
Entre semana el pueblo está muy tranquilo. Los fines de semana se mueve algo más, pero tampoco es un destino masificado.
En las fiestas de San Isidro suele haber más ambiente. El resto del año Yunquera mantiene el ritmo normal de un pueblo de la campiña.
Consejo final
No vengas esperando un casco histórico grande ni una lista larga de cosas que ver. Aparca, da una vuelta por la plaza, entra en la iglesia si está abierta y acércate a alguna de las ermitas.
Con eso te haces una idea rápida del lugar. Luego decides si sigues ruta por la campiña de Guadalajara.