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sobre Navalmorales (Los)
Capital olivarera de La Jara; pueblo grande con casas señoriales y buen aceite
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En el corazón de La Jara toledana, donde los montes Apalaches manchegos se suavizan en dehesas y olivares, se encuentra Los Navalmorales, un pueblo de 2.197 habitantes que conserva el sabor auténtico de la Castilla-La Mancha interior. A 593 metros de altitud, este municipio representa la esencia de una comarca histórica que durante siglos fue tierra de frontera, de pastores y arrieros, y que hoy ofrece al viajero un remanso de tranquilidad lejos de las rutas turísticas masificadas.
El pueblo se extiende siguiendo la topografía ondulada característica de La Jara, esa comarca de transición entre La Mancha y los Montes de Toledo que debe su nombre a la abundancia de jaras que cubren sus laderas. Pasear por sus calles es adentrarse en la arquitectura popular manchega, con casas encaladas, portones de madera y patios donde el tiempo parece haberse detenido.
Los Navalmorales se ha convertido en un destino ideal para quienes buscan desconectar del bullicio urbano y sumergirse en la España profunda, esa que conserva tradiciones centenarias y donde el ritmo de vida sigue marcado por las estaciones y las labores del campo.
Qué ver en Navalmorales (Los)
El patrimonio de Los Navalmorales refleja su historia como pueblo agrícola y ganadero de La Jara. La Iglesia Parroquial de San Isidro Labrador, santo patrón del municipio, preside el núcleo urbano con su arquitectura tradicional manchega. Este templo, aunque de construcción relativamente reciente, mantiene el esquema de las iglesias rurales de la zona y alberga retablos de interés para los amantes del arte sacro popular.
El casco urbano invita a perderse sin prisas, descubriendo rincones donde la arquitectura popular se mantiene intacta: casas bajas con fachadas encaladas, rejas forjadas y esos característicos zaguanes que dan paso a patios interiores. Es en estas calles donde mejor se percibe el carácter acogedor de la población local.
Desde el pueblo se divisan las sierras de La Jara, un paisaje de media montaña cubierto de monte mediterráneo donde predominan encinas, alcornoques, jaras y madroños. Este entorno natural es un tesoro para los amantes de la naturaleza, con una rica biodiversidad que incluye especies emblemáticas como el águila imperial ibérica y el lince ibérico en zonas protegidas cercanas.
Los alrededores del municipio conservan antiguas construcciones rurales como chozos de pastores y corrales, testimonios de una forma de vida que estuvo íntimamente ligada a la ganadería extensiva y la trashumancia.
Qué hacer
Los Navalmorales es punto de partida ideal para rutas de senderismo por La Jara. Existen varios caminos tradicionales que recorren dehesas y monte bajo, perfectos para realizar a pie o en bicicleta de montaña. Estas rutas permiten observar la flora y fauna autóctona, especialmente durante la primavera cuando el campo se cubre de flores silvestres.
La gastronomía jareña es uno de los grandes atractivos. La caza menor (conejo, perdiz) y los guisos de cuchara forman parte de la tradición culinaria local. El aceite de oliva de producción local es otro de los productos estrella, así como la miel de las colmenas que aprovechan la floración de jaras y romeros.
Para los interesados en el turismo ornitológico, los alrededores ofrecen excelentes oportunidades de avistamiento de aves rapaces y especies forestales típicas del monte mediterráneo. El amanecer y el atardecer son los mejores momentos para esta actividad.
La micología tiene también su espacio en La Jara. En otoño, tras las primeras lluvias, es tradicional la búsqueda de setas y níscalos en las zonas de pinar y encinar.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas patronales en honor a San Isidro Labrador se celebran alrededor del 15 de mayo, con la tradicional romería, procesión y actos festivos que incluyen música, bailes y actividades para todos los públicos. Es el momento del año en que el pueblo recupera a los emigrantes y las calles se llenan de vida.
En agosto tienen lugar las fiestas de verano, con verbenas, competiciones deportivas y eventos culturales que animan las noches estivales. Es una época ideal para visitar el pueblo y participar de su vida social.
La Semana Santa se vive con devoción, manteniendo procesiones y tradiciones religiosas propias de los pueblos castellano-manchegos.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Toledo capital, Los Navalmorales se encuentra a unos 75 kilómetros por la CM-4000 y CM-4101, un trayecto de aproximadamente una hora que atraviesa paisajes de La Jara. Desde Talavera de la Reina, la distancia es similar, utilizando carreteras comarcales que permiten disfrutar del paisaje rural.
Mejor época: La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) son las estaciones ideales, con temperaturas agradables y el campo en su máximo esplendor. El verano puede ser caluroso, típico del interior peninsular, aunque las noches refrescan. El invierno es tranquilo, perfecto para quienes buscan soledad y autenticidad.
Consejos: Lleva calzado cómodo para caminar, ya que el entorno invita a explorar. Si viajas en primavera u otoño, unos prismáticos serán útiles para observar aves. Respeta el entorno natural y la propiedad privada en las rutas rurales.