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sobre Navalucillos (Los)
Puerta de entrada al Parque Nacional de Cabañeros; paraíso para senderistas y amantes de la naturaleza
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Enclavado en el corazón de La Jara toledana, Los Navalucillos emerge como un auténtico refugio de montaña donde la Sierra de San Vicente despliega su cara más agreste y hermosa. A 740 metros de altitud, este municipio de casi 2.000 habitantes representa uno de esos destinos de interior que sorprenden por su naturaleza exuberante, sus tradiciones bien conservadas y ese ritmo pausado que invita a desconectar. Rodeado de extensos bosques de robles, castaños y jaras, el pueblo se ha convertido en punto de partida ideal para explorar una de las comarcas más desconocidas y auténticas de Castilla-La Mancha.
La arquitectura popular de Los Navalucillos, con sus casas de mampostería y balconadas de madera, refleja la adaptación perfecta al medio natural. Las calles empinadas y el trazado irregular del casco antiguo invitan a pasear sin rumbo fijo, descubriendo rincones donde el tiempo parece haberse detenido. Aquí, la vida gira en torno a la naturaleza y las costumbres heredadas de generación en generación, manteniendo viva una identidad que se resiste al olvido.
Qué ver en Navalucillos (Los)
La Iglesia Parroquial de San Andrés Apóstol preside el núcleo urbano con su sobria presencia. Este templo, aunque de construcción posterior, conserva elementos que merecen una visita tranquila, especialmente su retablo principal y la imagen del santo patrón. El entorno de la plaza donde se ubica se convierte en el centro neurálgico del pueblo, lugar de encuentro y punto de partida para conocer el municipio.
El verdadero tesoro de Los Navalucillos está en su patrimonio natural. El Castañar de San Martín, un bosque centenario de castaños que en otoño se transforma en un espectáculo de colores ocres y dorados, constituye uno de los rincones más fotogénicos de la comarca. Los senderos que lo recorren permiten adentrarse en este ecosistema único, donde no es raro avistar ciervos y jabalíes.
La Chorrera de San Martín, una cascada que cobra especial protagonismo tras las lluvias invernales y primaverales, ofrece un paraje de gran belleza donde el agua se precipita entre rocas graníticas creando pozas naturales. El acceso requiere una pequeña caminata, pero el premio visual compensa con creces el esfuerzo.
No hay que perderse los miradores naturales que salpican los alrededores del pueblo, desde donde se contemplan panorámicas impresionantes de La Jara y, en días despejados, se divisa la silueta lejana de los Montes de Toledo.
Qué hacer
Los Navalucillos es un paraíso para los amantes del senderismo y la naturaleza. Varias rutas perfectamente señalizadas recorren el término municipal, destacando la que conduce hasta la Chorrera de San Martín o las que atraviesan el castañar. La riqueza micológica de la zona atrae cada otoño a numerosos aficionados a la recolección de setas, con especies como níscalos y boletus entre las más apreciadas.
La observación de fauna encuentra aquí un escenario privilegiado. Ciervos, corzos, zorros y una importante comunidad de aves rapaces, incluyendo águilas imperiales y buitres negros, habitan estos parajes. Los amantes de la fotografía de naturaleza tienen garantizadas oportunidades únicas.
La gastronomía jareña merece toda la atención. Los productos de la matanza, las migas, el arroz con liebre y las calderetas de cordero forman parte de una cocina tradicional que celebra el producto local. Los quesos artesanos y la miel de la zona complementan una oferta gastronómica auténtica. En otoño, las jornadas gastronómicas incorporan las setas como protagonistas.
Fiestas y tradiciones
Las Fiestas Patronales en honor a San Andrés se celebran alrededor del 30 de noviembre, con procesiones, verbenas y actividades tradicionales que reúnen a todo el pueblo. Es un momento ideal para conocer la cara más festiva de Los Navalucillos.
En agosto tienen lugar las fiestas de verano, las más multitudinarias del año, cuando muchos nacidos en el pueblo regresan para el encuentro anual. Torneos deportivos, bailes populares y degustaciones gastronómicas llenan varios días de animación.
La Semana Santa se vive con recogimiento, manteniendo procesiones tradicionales que recorren las calles del casco histórico. Las Cruces de Mayo también forman parte del calendario festivo local.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Toledo capital, Los Navalucillos se encuentra a unos 90 kilómetros por la CM-4000 y CM-4017, un trayecto de aproximadamente hora y cuarto que atraviesa paisajes de gran belleza. Desde Talavera de la Reina, la distancia es similar, utilizando la carretera que cruza La Jara.
Mejor época para visitar: La primavera y el otoño son las estaciones ideales. Entre abril y junio, la naturaleza muestra su máximo esplendor con flores silvestres y caudales generosos. El otoño, especialmente octubre y noviembre, transforma el paisaje en una paleta de colores cálidos y es temporada micológica.
Consejos prácticos: Lleva calzado cómodo para caminar y ropa de abrigo incluso en verano, ya que las noches pueden ser frescas. Es recomendable repostar combustible antes de adentrarse en La Jara, ya que las estaciones de servicio son escasas. No olvides la cámara de fotos: los paisajes de Los Navalucillos regalan postales en cada rincón.