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sobre Olías del Rey
Municipio residencial y comercial junto a Toledo; conserva un casco antiguo tradicional
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Turismo en Olías del Rey no significa colas ni calles llenas. Es un pueblo pegado a Toledo y mucha gente vive aquí y trabaja fuera. Lo primero: deja el coche cerca de la plaza y muévete andando. El casco es pequeño y en poco rato lo tienes visto. A mediodía muchos comercios bajan la persiana, así que no esperes demasiado movimiento a esa hora.
Olías del Rey ronda los nueve mil vecinos. Una parte vive en el casco antiguo. Otra en urbanizaciones más recientes que crecieron cuando empezó a llegar gente que trabaja en Toledo o incluso en Madrid.
Lo que ves en media hora
La iglesia de Santa María Magdalena manda en la plaza. Es grande para el tamaño del pueblo y la portada de piedra llama la atención. El resto es lo que suele haber en muchos pueblos de La Sagra: casas bajas, calles tranquilas y poco tráfico.
Si bajas hacia la vega cambia el paisaje. El río Guadarrama pasa cerca y deja una franja verde que contrasta con el campo seco de alrededor. Los chavales del pueblo suelen acercarse en verano. En invierno casi no hay nadie.
La zona más nueva queda algo apartada. Calles anchas, bloques de ladrillo y servicios básicos. Caminando tardas unos veinte minutos en cruzar de un lado a otro.
Comer como aquí
Aquí no hay menús pensados para visitantes. Entras, preguntas qué hay y ya está. Algunos días sale gazpacho manchego de conejo. No tiene nada que ver con el gazpacho frío andaluz. Es un guiso con torta de pan, carne y caldo.
Cuando llega la vendimia aparecen las migas con uvas. Plato contundente y bastante común por esta zona. También se mueve buen queso manchego de los que todavía se hacen con leche de oveja de la comarca.
No esperes cartas largas ni platos de adorno. Comida sencilla y raciones generosas.
Fiestas del pueblo
A mediados de agosto celebran a la Virgen de la Estrella. Montan feria en la plaza y suele haber música por la noche. Al día siguiente muchos vecinos suben a la ermita en romería, a un par de kilómetros.
En mayo sale San Isidro. Todavía se ven tractores acompañando la procesión. Es una fiesta muy de aquí: misa, algo de vino y comida en familia.
A principios de septiembre suele montarse un pequeño mercado de artesanía. Pocos puestos, ambiente tranquilo y productos de la zona.
Paseo por la vega y cómo llegar
Si te apetece andar, desde la plaza sale un camino hacia la vega del Guadarrama. Ida y vuelta ronda varios kilómetros y el terreno es fácil. Tierra compacta, huertas y algo de sombra cerca del río. Con zapatillas normales basta.
Olías del Rey está muy cerca de Toledo y se llega rápido por carretera desde la autovía que conecta con Madrid. También hay autobuses desde la capital provincial, aunque la mayoría de la gente llega en coche.
Consejo claro: ven temprano o a última hora de la tarde y date un paseo por la vega. El centro se ve rápido. Aquí lo que funciona es caminar un poco y luego sentarse a comer con calma. No tiene más misterio.