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sobre Villanueva de la Jara
Villa monumental con basílica y convento carmelita (Santa Teresa); gran patrimonio
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Los viernes hay mercado en Villanueva de la Jara. Si te interesa el champiñón, ese es el momento de venir. Aparecen agricultores con cajas recién sacadas de las cuevas. Se venden rápido y no suelen rebajar mucho. Aquí todo el mundo sabe lo que tiene entre manos.
Cómo llegar y dónde aparcar
Villanueva de la Jara queda entre Cuenca y Albacete, cerca de la CM‑412. Desde la A‑3 lo habitual es salir hacia Tarancón y seguir por la N‑400 hasta San Clemente. Desde allí queda un tramo corto por carretera comarcal.
Entrarás por la zona del polígono de cultivo de setas. El centro es pequeño y varias calles son peatonales. Aparques donde aparques, vas a caminar unos minutos. Detrás del ayuntamiento hay un aparcamiento amplio que suele tener hueco fuera de fiestas.
Qué ver en el centro
La basílica de la Asunción abre por la mañana y vuelve a abrir un rato por la tarde. La entrada suele ser barata y te dan un papel con un plano. El interior es sobrio. El retablo mayor es del siglo XVI y hay un Cristo gótico que aquí llaman el de los Azotes.
El convento de Santa Ana lo fundó Santa Teresa a finales del siglo XVI. El artesonado se conserva bien. También los escudos de las familias que ayudaron a levantarlo. A menudo está tranquilo y puedes sentarte un rato sin ruido.
El ayuntamiento también es del XVI. Dicen que lo trazó un arquitecto italiano, aunque por fuera parece una casa consistorial castellana más. Bajo las arquerías hay sombra y poco movimiento. Dentro guardan un archivo antiguo que casi nadie consulta.
El rollo de justicia está a la entrada del pueblo, cerca de una rotonda. Allí se castigaba a los ladrones. Hoy queda la columna de piedra con una reja alrededor.
Champiñones y cuevas
Villanueva de la Jara vive del champiñón. Bajo el pueblo hay muchas cuevas excavadas en la roca donde se cultiva. Son galerías húmedas, largas, con estanterías de madera llenas de bandejas.
Algunas se pueden visitar los fines de semana si te apuntas en la oficina de turismo. Te prestan casco y bajan grupos pequeños. Dentro huele a tierra mojada y a compost. Sales entendiendo por qué el pueblo gira alrededor de esta seta.
Si no te interesa la visita, basta con sentarte en cualquier bar y pedir champiñones a la plancha con ajetes. Suelen salir en sartén de hierro, con pan al lado. Aquí no se complican mucho con la receta. Ajo, aceite y pimentón. Funciona.
Cuándo ir y cuándo no
A comienzos de mayo suelen celebrar la feria dedicada al champiñón. Montan puestos en la plaza y llegan visitantes de la zona. El ambiente cambia bastante esos días.
En agosto caen las fiestas patronales. Hay encierros, música por la noche y bastante movimiento en las calles. Uno de los actos más conocidos es la subida de la Virgen de las Nieves hasta el santuario del cerro. Muchas familias comen allí después de la misa.
Consejo final
Villanueva de la Jara se recorre rápido. Basílica, convento, una vuelta por la plaza y el mercado si coincide el día. En dos o tres horas está visto.
Si te apetece caminar, el río Valdemembra tiene un sendero largo y bastante llano. Y luego sigue ruta. En la Manchuela los pueblos están cerca unos de otros. Aquí el tema es el champiñón. Prueba alguno y continúa.