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sobre Yepes
Conjunto Histórico-Artístico; villa monumental con murallas y colegiata impresionante
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En el corazón de la Mesa de Ocaña, donde los campos de cereal se extienden hasta fundirse con el horizonte manchego, se alza Yepes, una villa toledana que conserva un patrimonio monumental digno de una antigua ciudad episcopal. Con sus 5.395 habitantes y situada a 699 metros de altitud, esta localidad sorprende al viajero con la imponencia de su colegiata y el trazado de sus calles que narran siglos de historia castellana.
Yepes no es un destino de paso, sino de pausa. Aquí el tiempo parece discurrir al ritmo de las campanas de su impresionante templo, invitando a pasear sin prisas por un casco urbano que conserva el sabor de la Castilla profunda. La villa fue señorío de don Álvaro de Luna, uno de los personajes más fascinantes del siglo XV español, y ese pasado nobiliario se respira en cada rincón.
Para quienes buscan autenticidad lejos de las rutas masificadas, esta villa de la comarca de la Mesa de Ocaña ofrece una experiencia genuina: la de descubrir un pueblo que vivió tiempos de esplendor y que mantiene con orgullo su legado histórico y sus tradiciones ancestrales.
Qué ver en Yepes
La Colegiata de San Benito Abad es, sin duda, el monumento estrella de Yepes y una joya del patrimonio toledano. Este magnífico templo, de estilo gótico-renacentista, fue construido entre los siglos XVI y XVII y destaca por sus impresionantes dimensiones, poco habituales para una villa de este tamaño. Su torre campanario, visible desde kilómetros de distancia en la llanura manchega, se ha convertido en el símbolo de la localidad. El interior alberga retablos barrocos de gran valor artístico y merece una visita pausada para apreciar sus detalles.
El rollo jurisdiccional del siglo XVI, situado en la plaza, es otro elemento patrimonial de interés. Esta columna de piedra con su cruz superior simbolizaba la jurisdicción señorial que tuvo la villa y constituye uno de los ejemplos mejor conservados de este tipo de construcciones en la provincia.
Paseando por el casco histórico se descubren casonas nobiliarias con escudos heráldicos en sus fachadas, testigos del pasado señorial de Yepes. La ermita de San Roque y la ermita de Nuestra Señora de Finibus Terrae completan el catálogo de templos que evidencian la importancia religiosa que tuvo esta villa.
A las afueras, el paisaje característico de la Mesa de Ocaña invita a contemplar la belleza austera de las tierras de cultivo, con sus horizontes amplios y sus cielos infinitos que tanto inspiraron a los escritores de la Generación del 98.
Qué hacer
Yepes es punto de partida ideal para descubrir la comarca de la Mesa de Ocaña a través de rutas de senderismo o cicloturismo por caminos rurales que atraviesan campos cerealistas y viñedos. Estas rutas permiten apreciar la amplitud del paisaje manchego y observar aves propias de ecosistemas agrícolas.
La gastronomía local es otro de los grandes atractivos. La cocina manchega tradicional está presente en establecimientos donde se pueden degustar platos como el pisto, las migas, los asados de cordero y la caza en temporada. Los quesos manchegos y el vino con denominación de origen La Mancha acompañan perfectamente estas comidas contundentes propias del clima continental.
Para los interesados en historia y arquitectura religiosa, la visita guiada a la Colegiata permite comprender mejor la relevancia que tuvo Yepes en siglos pasados. También es recomendable pasear sin rumbo fijo por las calles del centro, descubriendo rincones con encanto y conversando con los vecinos, siempre dispuestos a compartir historias sobre su pueblo.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Yepes mantiene vivas tradiciones centenarias. Las fiestas patronales en honor a San Benito Abad se celebran en julio y constituyen el evento más importante del año, con procesiones, verbenas, actividades culturales y deportivas que congregan a todo el pueblo.
En Semana Santa, las procesiones adquieren especial solemnidad en el marco incomparable de la Colegiata, donde las cofradías mantienen rituales transmitidos de generación en generación.
A mediados de enero, en torno a San Antón, se realiza la tradicional bendición de animales, una costumbre que conecta con el pasado agrícola y ganadero de la villa. En agosto tiene lugar la romería a la ermita de Finibus Terrae, una celebración que combina devoción y convivencia vecinal en el campo.
Información práctica
Cómo llegar: Yepes se encuentra a unos 50 kilómetros al este de Toledo capital. Se accede fácilmente por la A-4 (Autovía de Andalucía), tomando la salida hacia Ocaña y continuando por la CM-400. Desde Madrid, la distancia es de aproximadamente 80 kilómetros, lo que convierte a Yepes en una excursión perfecta para un día o un fin de semana.
Mejor época para visitar: La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) ofrecen temperaturas agradables para recorrer la villa y sus alrededores. El verano puede ser caluroso, propio del clima continental manchego, aunque las fiestas de julio compensan con su ambiente festivo. El invierno es tranquilo, ideal para quienes buscan soledad y autenticidad.
Consejos: Llevar calzado cómodo para pasear por el casco histórico. Consultar los horarios de apertura de la Colegiata antes de la visita. Aprovechar para adquirir productos locales como queso, vino y dulces tradicionales.