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sobre Caudete
Villa fronteriza con influencia levantina; famosa por sus fiestas de Moros y Cristianos y su castillo
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En el extremo oriental de la provincia de Albacete, casi besando tierras valencianas, se levanta Caudete, una villa de poco más de 10.000 habitantes que conserva intacto el sabor de las poblaciones fronterizas. A 557 metros de altitud, este municipio del corredor de Almansa ha sido históricamente un cruce de caminos entre Castilla y el Levante, lo que ha marcado profundamente su carácter, su arquitectura y sus costumbres.
Pasear por Caudete es descubrir una localidad que mira con orgullo a su pasado mientras mantiene viva una identidad propia. Sus calles empinadas del casco antiguo, sus tradiciones festivas arraigadas y su patrimonio monumental hablan de siglos de historia donde la Orden de Santiago dejó una huella imborrable. No es casualidad que la villa presuma de un patrimonio cultural que sorprende al viajero que se acerca por primera vez.
El paisaje que rodea Caudete, entre viñedos y almendros, anticipa la transición entre la meseta manchega y las tierras del interior valenciano, creando un entorno que invita a perderse por caminos rurales y descubrir rincones donde el tiempo parece haberse detenido.
Qué ver en Caudete
El Castillo de Caudete domina la silueta urbana desde lo alto del cerro. Esta fortaleza de origen árabe, reconstruida en el siglo XV, fue una pieza clave en las disputas territoriales entre Castilla y Aragón. Aunque su interior no siempre es visitable, el recinto exterior y las vistas panorámicas desde sus alrededores justifican la subida por las calles empinadas del casco antiguo.
La Iglesia de Santa Catalina representa uno de los mejores ejemplos del gótico tardío en la provincia de Albacete. Su construcción se prolongó durante los siglos XV y XVI, y destaca su elegante torre campanario que se divisa desde varios puntos de la villa. El interior alberga un interesante conjunto de arte sacro y retablos barrocos que merecen una visita pausada.
En el corazón del casco histórico, la Plaza de la Constitución reúne algunos de los edificios más representativos, como el Ayuntamiento, con su característica fachada. Las calles aledañas conservan casas señoriales con escudos nobiliarios que recuerdan el pasado hidalgo de la villa.
No hay que perderse la Ermita de San Sebastián, situada en las afueras, un pequeño templo que cobra especial protagonismo durante las festividades locales. El Santuario de la Virgen de Gracia, patrona de Caudete, es otro punto de interés religioso y devocional para los caudetanos.
Qué hacer
El entorno de Caudete ofrece diversas rutas de senderismo que permiten conocer el paisaje agrícola de la zona. Los caminos entre viñedos y campos de almendros son especialmente atractivos en primavera, cuando el valle se viste de blanco con la floración. Una ruta circular partiendo desde el casco urbano permite acercarse a las zonas de cultivo tradicional y contemplar las vistas sobre la villa.
La gastronomía local es otro de los atractivos. Caudete participa de la tradición culinaria manchega con toques levantinos: el gazpacho manchego, las gachas, el arroz con conejo y, como no podía ser menos en tierras de viñedo, buenos caldos locales. Los productos de la matanza y los embutidos caseros siguen elaborándose de forma tradicional en muchas casas del pueblo.
Los aficionados a la historia encontrarán interesante recorrer el casco antiguo siguiendo las huellas de la época de la Orden de Santiago, descubriendo en fachadas y rincones los vestigios de aquel tiempo. El Museo Municipal, cuando está abierto, ofrece una aproximación a la historia local desde la época íbera hasta nuestros días.
Fiestas y tradiciones
Las Fiestas de Moros y Cristianos, que se celebran a principios de septiembre en honor a la Virgen de Gracia, constituyen el evento más importante del calendario local. Durante varios días, la villa se transforma con desfiles, músicas y representaciones que recrean las luchas medievales entre ambos bandos. La participación popular es masiva y el ambiente festivo contagia a propios y visitantes.
En enero, las celebraciones en honor a San Antón incluyen la tradicional bendición de animales y las hogueras en las calles, una costumbre que mantiene vivo el vínculo con las tradiciones agrícolas. La Semana Santa también tiene un marcado carácter local, con procesiones que recorren las empinadas calles del casco antiguo.
Durante el verano, especialmente en agosto, se suceden diversas actividades culturales y festivas que animan las noches caudetanas, con verbenas y eventos al aire libre.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Albacete capital, Caudete se encuentra a unos 65 kilómetros por la A-31 en dirección a Alicante, tomando la salida correspondiente. El trayecto dura aproximadamente 45 minutos en coche. También hay conexión por autobús regular desde Albacete y desde Villena.
Mejor época: La primavera es ideal para disfrutar del entorno natural y la floración de los almendros. Principios de septiembre es perfecto para vivir las fiestas de Moros y Cristianos, aunque conviene reservar alojamiento con antelación.
Consejos: El casco antiguo tiene calles empinadas y estrechas, así que es recomendable calzado cómodo. Para visitar el interior de iglesias y el castillo, conviene informarse previamente en la oficina de turismo sobre horarios de apertura. La villa cuenta con servicios básicos y algunos restaurantes donde degustar la cocina local.