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sobre Higueruela
Pueblo de gran altitud rodeado de parques eólicos y viñedos de garnacha tintorera de alta calidad
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A más de mil metros de altitud, en plena comarca del Monte Ibérico-Corredor de Almansa, se alza Higueruela como un balcón privilegiado sobre las tierras manchegas. Este pequeño municipio albaceteño de poco más de mil habitantes conserva la esencia de los pueblos de montaña del sureste peninsular, donde el tiempo parece transcurrir a otro ritmo y la naturaleza se impone con fuerza en cada rincón.
El paisaje que rodea Higueruela es de esos que invitan a respirar hondo: extensos campos de cereal salpicados de almendros, montes mediterráneos tapizados de romero y tomillo, y ese aire limpio y fresco propio de la altitud. La luz castellana, intensa y reveladora, modela el perfil de las casas tradicionales y dibuja sombras alargadas en las calles empinadas del casco antiguo.
Visitar Higueruela es adentrarse en la Castilla-La Mancha más auténtica, lejos de las rutas masificadas, donde la hospitalidad rural se vive de verdad y cada paseo por el campo se convierte en un reencuentro con lo esencial.
Qué ver en Higueruela
El patrimonio de Higueruela habla de siglos de historia y tradición manchega. La Iglesia Parroquial de Santa Catalina preside el pueblo desde su posición elevada, un templo de origen medieval que ha sido reformado a lo largo de los siglos y que conserva elementos de interés arquitectónico. Su torre campanario, visible desde varios puntos del municipio, es todo un símbolo del pueblo.
Pasear por el casco antiguo permite descubrir la arquitectura tradicional de la zona: casas de piedra y mampostería, portones de madera noble, calles estrechas que se adaptan a la orografía del terreno. Es un núcleo urbano que ha sabido mantener su carácter rural sin renunciar a las comodidades del siglo XXI.
El entorno natural es, sin duda, uno de los grandes atractivos. Los alrededores de Higueruela forman parte del paisaje característico del Monte Ibérico, con zonas de monte bajo mediterráneo donde abundan las plantas aromáticas. Desde diversos puntos del municipio se obtienen vistas panorámicas espectaculares de la comarca, con el Corredor de Almansa extendiéndose hacia el horizonte.
Los amantes de la naturaleza encontrarán en los campos de almendros un espectáculo especialmente hermoso a finales del invierno, cuando la floración tiñe el paisaje de blanco y rosa, creando un contraste magnífico con el azul intenso del cielo manchego.
Qué hacer
Higueruela es territorio ideal para el senderismo y las rutas a pie o en bicicleta. Los caminos rurales que parten del pueblo permiten adentrarse en el Monte Ibérico y descubrir rincones de gran valor paisajístico. Son recorridos de dificultad variable, aptos para todos los públicos, donde la tranquilidad está garantizada.
La observación de aves es otra actividad recomendable, ya que la zona alberga una interesante variedad de especies propias del ecosistema mediterráneo de montaña. Águilas, cernícalos y otras rapaces surcan estos cielos con frecuencia.
En cuanto a la gastronomía, la cocina tradicional manchega está muy presente en Higueruela. Los productos de la huerta, las carnes de caza, el cordero y las preparaciones con aceite de oliva de la tierra conforman una propuesta culinaria honesta y sabrosa. El gazpacho manchego, el morteruelo o las gachas son platos que se pueden degustar en establecimientos locales, especialmente en época de fiestas.
No hay que olvidar que estamos en tierra de vinos, con denominaciones de origen cercanas, y de quesos artesanales, productos que merece la pena buscar y probar.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Higueruela refleja la profunda vinculación del pueblo con sus tradiciones. Las fiestas patronales en honor a Santa Catalina se celebran a finales de noviembre, con actos religiosos, verbenas y eventos populares que reúnen a vecinos y visitantes.
En agosto, como en tantos pueblos manchegos, tienen lugar las fiestas de verano, momento en que el pueblo recupera su máxima vitalidad con el regreso de los emigrantes. Son días de reencuentros, bailes y celebraciones que llenan de vida las calles.
La Semana Santa se vive con recogimiento, manteniendo procesiones y actos religiosos tradicionales que forman parte del patrimonio inmaterial del municipio.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Albacete capital, Higueruela se encuentra a unos 55 kilómetros por la autovía A-31 en dirección a Alicante, tomando luego la desviación hacia Almansa y posteriormente la carretera que conduce al municipio. El trayecto dura aproximadamente 45 minutos en coche.
Mejor época para visitar: La primavera y el otoño son estaciones ideales, con temperaturas agradables para disfrutar del entorno natural. El invierno puede ser frío debido a la altitud, pero ofrece paisajes de gran belleza. El verano, aunque caluroso durante el día, presenta noches frescas y agradables propias de la montaña.
Consejo práctico: Higueruela es un destino perfecto para desconectar durante un fin de semana rural, combinando la visita con otros pueblos cercanos del Corredor de Almansa. Lleva calzado cómodo para caminar y no olvides la cámara: los paisajes merecen ser inmortalizados.