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sobre Rueda de la Sierra
Pueblo con encanto y monolito de piedra; casa de los Vallejo
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Deja el coche donde puedas. En la entrada o en cualquier ensanche de la calle principal. El pueblo tiene 38 habitantes y se recorre en cinco minutos. En agosto llegan más vehículos, pero no suele haber colapso.
Está en el Señorío de Molina. Las últimas curvas son por carretera comarcal. Viene bien tener gasolina; aquí no hay gasolinera.
Aparcar y andar
Todo se hace a pie desde que llegas. La Calle Mayor lleva a la plaza y a la iglesia. El firme es irregular en algunos puntos, pero sin cuestas fuertes. Es un núcleo compacto. Calles cortas, con construcciones de distintas épocas. En media hora lo has visto.
La iglesia y lo demás
La iglesia de la Asunción es del XVI. Es el edificio grande que se ve al acercarse. Dentro no hay gran cosa. Conserva estructura antigua, pero sin lujos artísticos. El interés está en el conjunto: la plaza, las fachadas y el silencio. Algunas casas están abiertas todo el año, otras solo en verano. También las hay cerradas desde hace tiempo.
Pistas alrededor
Salen caminos y pistas forestales hacia los montes cercanos. Los usan vecinos, cazadores y algún senderista o ciclista. No están señalizados, pero se siguen. El paisaje es monte bajo, sabinas y barrancos propios de esta zona de Guadalajara. En primavera salen flores silvestres si ha llovido antes. En invierno hace frío de verdad; puede haber nieve o hielo en los caminos. Sobre los cortados planean buitres con frecuencia.
Comer y beber
Aquí no hay bares abiertos regularmente. Trae agua y comida si piensas estar un rato. Para sentarse a comer, baja a Molina de Aragón u otro pueblo mayor.
Mejor hora para venir
Está tranquilo casi siempre. En agosto hay más movimiento por las fiestas patronales (cerca del día 15). Son celebraciones modestas. En verano el sol pega fuerte y las calles tienen poca sombra. Si vas a caminar por los alrededores, hazlo pronto o al atardecer.
Rueda de la Sierra es un pueblo pequeño que sigue en pie con pocos vecinos fijos. Si pasas por la comarca, paras un rato, das una vuelta y sigues camino