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sobre Cueva del Hierro
Pueblo minero histórico en la alta serranía; famoso por su mina visitable
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En las alturas de la Serranía Alta conquense, donde los horizontes se pierden entre crestas rocosas y bosques de pinos, se encuentra Cueva del Hierro, una pequeña aldea que parece suspendida en el tiempo. Con apenas 29 habitantes y situada a 1.340 metros de altitud, este diminuto núcleo representa la esencia más pura del turismo de montaña en Castilla-La Mancha: autenticidad, silencio y naturaleza en estado puro.
El nombre de la localidad evoca historias mineras y leyendas subterráneas, aunque hoy su mayor tesoro es la tranquilidad absoluta que ofrece a quienes buscan desconectar del mundo urbano. Aquí, el concepto de turismo masificado simplemente no existe. Las casas de piedra y madera se integran perfectamente en un paisaje donde la arquitectura popular serrana se fusiona con el entorno montañoso circundante.
Visitar Cueva del Hierro es adentrarse en una experiencia de turismo rural auténtico, donde cada rincón cuenta una historia de supervivencia en la montaña y donde el ritmo lo marcan las estaciones, el vuelo de las rapaces y el susurro del viento entre los pinos.
Qué ver en Cueva del Hierro
El principal atractivo de Cueva del Hierro es su extraordinario entorno natural. La aldea se encuentra rodeada de formaciones rocosas, barrancos y bosques que invitan a la exploración. Los aficionados a la geología encontrarán en los alrededores interesantes afloramientos calizos y estructuras kársticas que delatan el origen del topónimo del lugar.
La arquitectura tradicional serrana se conserva en las construcciones del pueblo, con viviendas de mampostería y tejados de teja árabe que demuestran la adaptación al clima de montaña. Pasear entre sus calles es una experiencia en sí misma, donde el silencio solo se rompe con el sonido de las campanas o el canto de los pájaros.
Los miradores naturales que rodean la aldea ofrecen panorámicas espectaculares sobre la Serranía Alta, permitiendo contemplar un mar de montañas que se extiende hasta donde alcanza la vista. En días despejados, la sensación de estar en el techo de Cuenca es absoluta, con vistas que abarcan gran parte de la comarca serrana.
La flora y fauna de la zona son especialmente ricas. Los bosques de pino albar y negral albergan poblaciones de corzos, jabalíes y una importante variedad de aves rapaces, incluidos ejemplares de águila real y buitre leonado que pueden observarse sobrevolando las crestas rocosas.
Qué hacer
El senderismo es la actividad estrella en Cueva del Hierro. Desde la aldea parten diversas rutas no señalizadas que permiten explorar la Serranía Alta, atravesando bosques, collados y zonas rocosas. Es fundamental ir bien equipado y contar con mapas o GPS, ya que la zona es agreste y las referencias pueden ser escasas.
Para los amantes de la micología, los pinares cercanos ofrecen en otoño una excelente oportunidad para la recolección de setas, especialmente níscalos y boletus. La altitud y el clima crean condiciones perfectas para estos hongos, aunque siempre debe practicarse una recolección responsable y con conocimiento.
La observación de la fauna silvestre es otra actividad recomendable. Al amanecer o al atardecer, es posible avistar grupos de corzos en los claros del bosque, mientras que durante el día las rapaces planean sobre los desfiladeros en busca de presas.
La fotografía de naturaleza y paisaje encuentra aquí un escenario privilegiado. Los contrastes de luz en las rocas, la niebla matinal entre los pinos y los atardeceres sobre las sierras componen estampas inolvidables para cualquier aficionado a la fotografía.
En cuanto a la gastronomía, aunque la aldea no cuenta con restaurantes debido a su tamaño, en las localidades cercanas de la Serranía Alta puede degustarse la cocina tradicional serrana: morteruelo, gazpacho pastor, asados de cordero y trucha de río, acompañados de los quesos artesanos de la zona.
Fiestas y tradiciones
Dada la reducida población de Cueva del Hierro, las celebraciones festivas son modestas pero auténticas. Las fiestas patronales suelen celebrarse durante el verano, generalmente en agosto, cuando los hijos del pueblo que residen fuera regresan para reencontrarse con sus raíces.
En estas fechas se mantienen vivas tradiciones como la misa en honor al patrón, seguida de una comida comunitaria donde los vecinos comparten manjares caseros. Son momentos de convivencia que reflejan el espíritu comunitario de las pequeñas aldeas serranas.
Información práctica
Para llegar a Cueva del Hierro desde Cuenca capital, hay que tomar la CM-2105 en dirección a la Serranía Alta. El trayecto de aproximadamente 80 kilómetros transcurre por carreteras de montaña que requieren conducción prudente, especialmente en invierno cuando puede haber nieve o hielo. El paisaje durante el recorrido ya merece el viaje.
La mejor época para visitar la aldea depende de lo que se busque. La primavera ofrece prados verdes y temperaturas suaves, mientras que el verano permite disfrutar del frescor de la altitud. El otoño regala colores espectaculares y es temporada micológica, y el invierno puede cubrir el paisaje de nieve, creando estampas de cuento.
Es imprescindible llevar ropa de abrigo incluso en verano, ya que las noches son frescas a esta altitud. Para dormir, la opción más cercana son las casas rurales y pequeños alojamientos en municipios vecinos de la Serranía Alta. Conviene reservar con antelación y llevar provisiones, ya que los servicios son limitados en toda la comarca.