Artículo completo
sobre Vega del Codorno
Lugar del Nacimiento del Río Cuervo; disperso en barrios en un valle precioso
Ocultar artículo Leer artículo completo
En lo alto de la Serranía Alta conquense, a 1.340 metros de altitud, Vega del Codorno se descubre como uno de esos rincones que parecen haberse detenido en el tiempo. Con apenas 132 habitantes, esta pequeña aldea de montaña ofrece al viajero algo cada vez más difícil de encontrar: autenticidad, silencio y la certeza de estar pisando un territorio donde la naturaleza dicta todavía las reglas del juego.
El municipio se asienta en un paraje de extraordinaria belleza, rodeado de pinares y páramos que se extienden hasta donde alcanza la vista. Aquí, el aire tiene ese frescor especial de la alta montaña castellana, y los horizontes amplios invitan a respirar hondo y desconectar del ritmo acelerado de las ciudades. Es un destino para quienes buscan el turismo rural en su esencia más pura: paseos sin prisas, conversaciones con los lugareños y esa sensación de haber encontrado un refugio alejado de las rutas masificadas.
Vega del Codorno forma parte de ese patrimonio invisible pero valioso de la España vaciada, un lugar donde cada casa de piedra cuenta una historia y donde las tradiciones serranas se mantienen vivas gracias a la tenacidad de sus habitantes. Un destino perfecto para una escapada de fin de semana o para establecer un campamento base desde el que explorar la Serranía Alta.
Qué ver en Vega del Codorno
El principal atractivo de Vega del Codorno es su conjunto arquitectónico tradicional, con construcciones típicas de la arquitectura serrana conquense. Las casas de mampostería de piedra, con sus portones de madera y sus característicos tejados a dos aguas, configuran un paisaje urbano perfectamente integrado en el entorno montañoso.
La iglesia parroquial se alza como el edificio más destacado del municipio, punto de referencia visual y corazón de la vida comunitaria. Aunque sencilla en sus formas, representa bien la sobriedad de la arquitectura religiosa rural de estas tierras altas.
Pero sin duda, el mayor tesoro de Vega del Codorno es su entorno natural. Los paisajes que rodean la aldea son de una belleza austera y poderosa: extensos pinares de pino albar, páramos poblados de sabinas y enebros, y prados donde pasta el ganado. Desde distintos puntos del municipio se obtienen vistas panorámicas de la Serranía Alta que resultan especialmente espectaculares al amanecer o al atardecer.
Los amantes de la observación de fauna encontrarán aquí un territorio privilegiado. La zona alberga corzos, jabalíes y una importante variedad de aves rapaces que sobrevuelan estos espacios abiertos.
Qué hacer
El senderismo es, sin duda, la actividad estrella en Vega del Codorno. Varios caminos tradicionales parten del núcleo urbano hacia los montes circundantes, permitiendo disfrutar de rutas de distinta dificultad por un paisaje de alta montaña mediterránea. Los caminos ganaderos y las antiguas vías de comunicación entre aldeas ofrecen recorridos perfectos para caminar en cualquier época del año, aunque la primavera y el otoño resultan especialmente recomendables.
Durante el invierno, cuando la nieve cubre los páramos, el paisaje adquiere una dimensión mágica. Es momento ideal para los amantes de las raquetas de nieve o simplemente para disfrutar de paseos en un entorno totalmente transformado por el manto blanco.
La micología tiene aquí también su espacio. En otoño, los pinares de los alrededores producen diversas especies de setas, convirtiendo la zona en destino habitual para los aficionados a la recolección, siempre con el debido respeto al entorno y cumpliendo la normativa local.
La gastronomía serrana es otro de los placeres que ofrece esta zona. Los productos típicos de la Serranía Alta, como el cordero, las migas, las gachas o los quesos artesanos, forman parte de una tradición culinaria sencilla pero sabrosa, adaptada al clima de montaña y a los recursos del territorio.
Fiestas y tradiciones
Como en toda aldea de montaña, el calendario festivo de Vega del Codorno está íntimamente ligado al ciclo agrícola y ganadero. Las fiestas patronales se celebran durante el verano, momento en que muchos antiguos vecinos y descendientes regresan al pueblo, llenando de vida sus calles.
En torno a mediados de agosto tiene lugar la celebración principal, con actos religiosos, comidas populares y actividades tradicionales que mantienen vivo el espíritu comunitario de estas poblaciones serranas.
Las celebraciones navideñas también conservan un carácter especial en estos pueblos de montaña, donde el frío y la posibilidad de nieve añaden un toque único a las tradiciones de estas fechas.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Cuenca capital, Vega del Codorno se encuentra a aproximadamente 75 kilómetros por la N-420 en dirección a Teruel, desviándose posteriormente por carreteras comarcales que atraviesan la Serranía Alta. El acceso requiere transitar por carreteras de montaña, por lo que conviene extremar las precauciones, especialmente en invierno.
Mejor época: La primavera (mayo-junio) y el otoño (septiembre-octubre) ofrecen temperaturas agradables y paisajes especialmente hermosos. El verano es perfecto para huir del calor. El invierno tiene su encanto, pero hay que estar preparado para el frío y posibles nevadas.
Consejos prácticos: Lleva calzado adecuado para caminar por montaña y ropa de abrigo, incluso en verano (las noches refrescan considerablemente). Es recomendable repostar combustible antes de adentrarse en la Serranía. La cobertura móvil puede ser limitada en algunas zonas. Respeta el entorno natural y la tranquilidad de este pequeño pueblo de montaña.