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sobre Peñascosa
Municipio serrano famoso por sus árboles monumentales y el roble milenario; entorno de dehesa y bosque
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Enclavada a 1.169 metros de altitud en plena Sierra de Alcaraz, Peñascosa es una de esas aldeas de montaña que parecen haberse detenido en el tiempo. Con apenas 329 habitantes, este pequeño núcleo albaceteño se alza entre paisajes de pinos y rocas calizas, ofreciendo al viajero la tranquilidad de la alta montaña manchega y el encanto de la arquitectura tradicional serrana.
El nombre del pueblo no deja lugar a dudas sobre su carácter: peñascos y formaciones rocosas rodean esta localidad que ha sabido mantener su esencia rural. Pasear por sus calles es adentrarse en un mundo donde el silencio solo se rompe con el trino de los pájaros y el murmullo del viento entre los pinos. Sus casas de piedra, con fachadas encaladas y balcones de madera, trepan por las laderas creando un conjunto urbano de gran belleza y autenticidad.
Peñascosa forma parte de ese territorio singular que es la Sierra de Alcaraz, una de las comarcas de montaña más desconocidas y auténticas de Castilla-La Mancha. Aquí, lejos del turismo masificado, es posible encontrar ese ritmo pausado de vida que muchos buscan para desconectar de la rutina urbana.
Qué ver en Peñascosa
El patrimonio de Peñascosa es modesto pero encantador, reflejo de su carácter de aldea de montaña. La iglesia parroquial preside el núcleo urbano, un templo sencillo pero bien conservado que merece una visita por su arquitectura popular manchega. En el entorno del casco antiguo, las casas tradicionales serranas muestran la arquitectura típica de la zona: construcciones de mampostería con elementos de madera, adaptadas al clima de montaña.
Pero el verdadero patrimonio de Peñascosa es su entorno natural. Los alrededores del pueblo ofrecen paisajes de gran valor ecológico, con extensos pinares, formaciones rocosas espectaculares y barrancos que invitan a la exploración. Las vistas panorámicas desde diversos puntos del municipio permiten contemplar buena parte de la Sierra de Alcaraz, especialmente impresionantes al amanecer o al atardecer.
Los caminos tradicionales que parten del pueblo conectan con la red de senderos de la comarca, permitiendo descubrir rincones de gran belleza: fuentes naturales, pequeños barrancos y zonas donde la flora y fauna mediterránea de montaña se muestran en todo su esplendor.
Qué hacer
Peñascosa es un destino ideal para los amantes del senderismo y el montañismo. La altitud y el relieve permiten realizar rutas de diferente dificultad, desde paseos suaves por los alrededores del pueblo hasta ascensiones más exigentes por las cumbres cercanas. La red de senderos de la Sierra de Alcaraz pasa cerca de la localidad, conectándola con otros pueblos de la comarca.
La observación de aves es otra actividad destacada. En estos parajes serranos es posible avistar especies rapaces como el águila real o el buitre leonado, además de numerosas aves forestales. La tranquilidad del entorno y la escasa población humana favorecen la presencia de fauna silvestre.
Para los interesados en la fotografía de naturaleza, Peñascosa ofrece innumerables oportunidades: los juegos de luz sobre las formaciones rocosas, los bosques de pinos, las perspectivas del pueblo integrado en el paisaje montañoso. Cada estación aporta su propia paleta de colores, desde los verdes intensos de la primavera hasta los ocres y dorados del otoño.
La gastronomía serrana es otro de los atractivos. En la zona se pueden degustar platos tradicionales como el gazpacho manchego (también llamado galianos), las migas serranas, los embutidos artesanos y los quesos de oveja. Los productos de la matanza y las setas de temporada completan una oferta gastronómica auténtica y sabrosa.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Peñascosa mantiene las tradiciones de la Sierra de Alcaraz. Las fiestas patronales se celebran en verano, generalmente en agosto, cuando muchos emigrantes regresan al pueblo. Son días de convivencia donde se organizan actos religiosos, verbenas y comidas populares que reúnen a toda la comunidad.
En invierno, las celebraciones navideñas tienen un sabor especial en estas aldeas de montaña, con tradiciones que se remontan a tiempos ancestrales. Las festividades religiosas del calendario litúrgico se mantienen vivas gracias al arraigo de las costumbres locales.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Albacete capital hay aproximadamente 70 kilómetros hasta Peñascosa. Se toma la autovía A-31 dirección Alicante hasta Balazote, donde se continúa por la CM-3203 hacia la Sierra de Alcaraz. El trayecto, de algo más de una hora, permite ir apreciando el cambio de paisaje desde la llanura manchega hasta la montaña.
Mejor época: La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) son ideales para disfrutar del entorno natural con temperaturas agradables. El verano es perfecto para quienes buscan frescor de montaña, aunque puede hacer calor a mediodía. El invierno tiene su encanto, con posibles nevadas que transforman el paisaje, aunque conviene consultar el estado de las carreteras.
Consejos: Lleva calzado cómodo para caminar, ropa de abrigo incluso en verano (las noches son frescas), y provisiones si planeas hacer senderismo. La cobertura móvil puede ser limitada en algunas zonas del municipio.