Artículo completo
sobre Sienes
Localidad serrana con iglesia románica y entorno de valle
Ocultar artículo Leer artículo completo
En lo alto de la Sierra de Pela, a más de mil metros de altitud, Sienes se presenta como uno de esos reductos de la España interior donde el tiempo parece haberse detenido. Con apenas 48 habitantes censados, esta pequeña aldea serrana de Guadalajara conserva la esencia más pura de los pueblos de montaña castellanos: casas de piedra y mampostería que se adaptan al terreno, calles estrechas trazadas por la lógica del territorio, y un silencio solo interrumpido por el viento que baja de las cumbres.
Situada en plena comarca de La Serranía, Sienes forma parte de ese universo de aldeas dispersas que pueblan las tierras altas guadalajareñas, frontera natural con las provincias de Soria y Zaragoza. Su ubicación privilegiada, en un entorno de bosques de pino, quejigo y sabina, la convierte en destino perfecto para quienes buscan desconexión real, contacto con la naturaleza y autenticidad rural sin artificios turísticos.
El municipio ha sabido mantener su carácter tradicional ganadero y agrícola, aunque hoy son más los visitantes ocasionales y propietarios de segundas residencias quienes dan vida al pueblo durante los fines de semana y el periodo estival. Pero precisamente ese carácter tranquilo y despoblado es parte de su encanto más genuino.
Qué ver en Sienes
El patrimonio arquitectónico de Sienes es modesto pero representativo de la arquitectura serrana tradicional. La iglesia parroquial, dedicada a la Asunción, preside el núcleo urbano con su sobria construcción de mampostería. Aunque de dimensiones reducidas, el templo conserva elementos interesantes de su fábrica medieval y reformas posteriores, constituyendo el principal edificio histórico de la localidad.
Pasear por el casco urbano permite descubrir la arquitectura popular serrana, con construcciones en las que predomina el uso de la piedra local, los muros gruesos adaptados al clima riguroso de montaña, y las soluciones constructivas tradicionales como portones de madera, ventanas de pequeñas dimensiones y tejados de teja árabe. Algunas viviendas conservan corrales y pajares anexos que recuerdan el pasado agropecuario del lugar.
El verdadero protagonista del entorno es el paisaje natural. Sienes se encuentra rodeada de un territorio montañoso donde los bosques de pino albar alternan con manchas de quejigo y sabina. Desde diversos puntos del municipio se obtienen amplias panorámicas de la Sierra de Pela y las parameras circundantes, un paisaje de horizontes amplios típico de estas tierras de transición entre Castilla y Aragón.
Qué hacer
El senderismo es la actividad reina en Sienes. Existen diversas rutas y caminos tradicionales que permiten adentrarse en la sierra, siguiendo antiguas veredas ganaderas o pistas forestales. Los itinerarios conducen a través de bosques de pino donde es posible observar fauna local como corzos, jabalíes y aves rapaces. Las rutas pueden adaptarse a diferentes niveles, desde paseos suaves por el entorno inmediato hasta excursiones más exigentes hacia las cotas más altas de la sierra.
La micología tiene su momento álgido en otoño, cuando los pinares y zonas de matorral se llenan de diversas especies de setas. La recolección responsable se ha convertido en una actividad muy valorada por los visitantes que conocen el territorio.
Para los aficionados a la fotografía de naturaleza, el entorno ofrece posibilidades interesantes: paisajes de páramo, atardeceres desde las zonas altas, detalles de la flora y fauna local, o la belleza austera del propio caserío integrado en el paisaje serrano.
La gastronomía local sigue los patrones de la cocina serrana tradicional: asados de cordero lechal, migas del pastor, judías con oreja, y platos de caza en temporada. El clima de montaña invita a disfrutar de estos platos contundentes, especialmente en los meses fríos.
Fiestas y tradiciones
Como la mayoría de pequeñas localidades rurales, Sienes concentra su calendario festivo en el periodo estival, cuando regresan familiares y antiguos habitantes. Las fiestas patronales se celebran en torno a mediados de agosto, con actos religiosos en honor a la Asunción y convivencias vecinales que mantienen vivas las tradiciones comunitarias.
Estas celebraciones modestas son una oportunidad para conocer la sociabilidad rural tradicional y compartir con los lugareños momentos de encuentro en un ambiente genuino, muy alejado del turismo masivo.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Guadalajara capital, se accede a Sienes por la N-211 en dirección a Alcolea del Pinar. El trayecto es de aproximadamente 80 kilómetros y hora y media de conducción, atravesando paisajes de transición desde la campiña hacia la sierra. Las carreteras locales son estrechas y sinuosas, propias del territorio de montaña.
Mejor época: La primavera y el otoño ofrecen temperaturas agradables para las actividades al aire libre y paisajes especialmente atractivos. El verano es ideal para escapar del calor de las zonas bajas. El invierno puede ser riguroso, con nevadas ocasionales, pero perfecto para quienes buscan ambientes de montaña auténticos.
Consejos prácticos: Sienes no cuenta con servicios turísticos comerciales, por lo que conviene proveerse de lo necesario antes de llegar. Es fundamental respetar la propiedad privada, cerrar portones y mantener limpio el entorno natural. La señal de móvil puede ser irregular en algunas zonas.