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sobre Burujón
Famoso mundialmente por las Barrancas de Burujón; paisaje espectacular de cárcavas arcillosas sobre el Tajo
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Si vienes a Burujón, lo más práctico es dejar el coche cerca de la plaza. Normalmente hay sitio salvo en días señalados. En verano conviene evitar el centro del día. Desde Toledo son unos 30 minutos por carretera. Desde Torrijos se tarda menos.
Burujón es pequeño. Se recorre rápido y tampoco intenta ser otra cosa. No hay un casco antiguo largo ni calles donde perderse durante horas. Aquí la vida sigue bastante ligada al campo y a los ritmos de la agricultura.
Las Barrancas del Tajo
La razón por la que mucha gente se acerca a Burujón está fuera del casco urbano. Las Barrancas del Tajo son una serie de cortados de arcilla que caen hacia el embalse. Algunos puntos superan los cien metros de desnivel.
El terreno se ha ido deshaciendo con el agua y el viento. De ahí salen esas formas irregulares que cambian bastante según la luz del día. Desde el mirador más conocido se ve bien el conjunto: las paredes rojizas, el agua abajo y las lomas secas alrededor.
No es un gran cañón ni algo descomunal. Aun así, el paisaje funciona. Sobre todo al atardecer, cuando el color de la arcilla se vuelve más intenso.
El acceso final suele hacerse por pista de tierra. Con coche normal se llega sin problema si el terreno está seco.
El pueblo
En el centro de Burujón está la iglesia de San Pedro Apóstol. Es un edificio sencillo que ha ido cambiando con el tiempo. Se ve fácil porque domina la plaza.
El resto del pueblo se recorre en poco rato. Calles cortas, casas encaladas y portones grandes que recuerdan cuando muchas viviendas tenían corral o dependencias para animales. Todavía se ven patios con huerto o almacenes adaptados.
A las afueras está la ermita de Nuestra Señora de la Cabeza. Tiene importancia sobre todo en celebraciones religiosas y romerías locales. Si pasas cerca, se llega andando sin esfuerzo.
Caminar por las barrancas
Arriba de las barrancas hay varios senderos señalizados. Son caminos fáciles, aunque el suelo puede resbalar después de lluvia. Conviene no acercarse demasiado al borde: la tierra se desmorona con facilidad.
Por la zona también pasa el Camino Natural del Tajo, que conecta con otros pueblos del entorno. Algunos tramos se hacen bien a pie o en bici. El tráfico en las carreteras secundarias cercanas suele ser bajo.
Comida y vida local
La cocina aquí es la de muchos pueblos de Toledo. Platos contundentes y poco misterio: gachas, migas, guisos de carne y cordero cuando toca. En temporada también aparece la caza.
Las fiestas siguen el calendario habitual de los pueblos agrícolas. San Pedro se celebra a finales de junio. También hay actos por San Isidro y romerías vinculadas a la ermita. Son celebraciones pensadas sobre todo para la gente del propio pueblo.
Consejo rápido
Burujón se ve en poco tiempo. Si vienes, céntrate en las barrancas y guarda un rato para caminar por arriba. El pueblo se recorre rápido. Mejor llegar pronto o al final de la tarde, cuando el paisaje cambia y hay menos movimiento.