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sobre Uceda
Villa histórica con restos de muralla y castillo; iglesia románica única
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Si vienes a hacer turismo en Uceda, lo práctico primero. El coche se suele dejar arriba, cerca de la plaza. No hay mucho misterio: el casco antiguo es pequeño y se recorre andando en poco rato. Las calles bajan en pendiente y algunas acaban en fondo de saco, así que lo normal es dejar el coche y moverse a pie.
Uceda tiene alrededor de 3.400 habitantes en el municipio, pero en el núcleo histórico vive bastante menos gente. Muchos trabajan fuera, sobre todo en Guadalajara o en Madrid. El pueblo se asienta en una ladera alta de la Campiña, con vistas abiertas hacia el valle. Casas encaladas, tejado de teja y calles de piedra. Nada raro en esta parte de la provincia.
Cómo llegar y dónde dejar el coche
Desde Guadalajara se tarda algo más de media hora. Los últimos kilómetros ya van entre campos abiertos y alguna urbanización dispersa.
La entrada al casco viejo se hace por la parte alta. Allí hay una plaza pequeña donde normalmente se puede dejar el coche sin dar demasiadas vueltas. A partir de ese punto lo mejor es seguir andando. Las calles son estrechas y con bastante pendiente.
Lo que hay (y lo que no)
La iglesia de la Asunción queda en la parte alta del pueblo. La cabecera suele mencionarse como románico‑mudéjar, probablemente del siglo XII, mientras que el resto del edificio es posterior. La portada es más elaborada que el resto del conjunto y contrasta bastante con las casas que la rodean.
Por dentro es una iglesia grande para un pueblo de este tamaño. Tres naves y un retablo dorado que cumple su función, sin más. Si está abierta, se ve rápido.
En la plaza hay un bar y poco más. En el casco antiguo no abundan los servicios. A veces sirven bocadillos y cosas sencillas, pero conviene no dar nada por hecho con los horarios. Para comer o dormir con más opciones lo normal es salir a los pueblos de alrededor o acercarse a Guadalajara.
El ayuntamiento ocupa una casa de varias plantas con balcón de hierro. En una de las fachadas aparece el nombre histórico “El Cubillo de Uceda”, que se usó durante un tiempo para diferenciarlo de otros pueblos con nombre parecido. Hoy casi nadie lo utiliza.
La romería del cerro
A comienzos de septiembre los vecinos suelen subir en romería a un cerro cercano donde hay una cruz. El camino se hace andando por pista de tierra entre pinos. La imagen se lleva en andas y la jornada termina arriba, en el claro del monte.
Por la noche se ven luces en la ladera. Antes, según cuentan los mayores, se bajaba con antorchas. Ahora lo normal es que cada uno tire de linterna o del móvil.
El palacio que no está aquí
El Palacio de Uceda, el que suele aparecer en los libros, no está en el pueblo. Está en Madrid, en la calle Mayor. Lo mandó levantar el duque de Uceda en el siglo XVII, cuando esta zona tenía más peso del que tiene hoy.
En el pueblo no queda rastro claro de ese pasado ducal. Ni palacio, ni restos visibles. Solo el nombre.
Consejo práctico
Pasa por la mañana y recórrelo sin prisa. En media hora ves la iglesia, la plaza y las calles que bajan hacia el mirador del valle.
Si buscas restaurantes, terrazas o ambiente, tendrás que moverte. Uceda funciona mejor como parada corta en la ruta que como destino para pasar el día entero. Y no pasa nada. Hay muchos pueblos así.