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sobre Villalonso
Famoso por su castillo medieval perfectamente conservado (escenario de películas); situado en la llanura toresana
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Villalonso se recorre rápido. Aparca cerca de la iglesia, en la parte alta. Desde ahí bajas andando por dos o tres calles y ya has visto casi todo. En verano aprieta el calor al mediodía y no hay sombras. Mejor venir temprano o al atardecer.
El pueblo es pequeño y tranquilo. Nada preparado para turismo. Si vienes, vienes a dar una vuelta corta y ver cómo es un núcleo agrícola del Alfoz de Toro.
Cómo es Villalonso
Villalonso está rodeado de cereal. Trigo y cebada la mayor parte del año. En verano aparecen girasoles en algunas parcelas. No hay monte ni río cerca. Solo llanura abierta y viento moviendo el campo.
Las casas siguen el patrón de esta parte de Zamora. Adobe, tapial, muros gruesos. Portones grandes de madera. Algunas corralinas todavía se mantienen. Otras están cerradas o medio abandonadas. Nada raro en pueblos de este tamaño.
Las calles son pocas y bastante rectas. En diez o quince minutos cruzas el casco urbano.
La iglesia
La iglesia parroquial, dedicada a Nuestra Señora de la Asunción, es el edificio que más se ve. El campanario sobresale sobre los tejados y sirve de referencia cuando llegas por carretera.
El templo parece de época moderna, probablemente del siglo XVI o algo posterior. Ladrillo visto y una estructura sencilla. Dentro no hay piezas muy conocidas, pero encaja bien con el tipo de iglesia rural que se repite por la zona de Toro.
Las bodegas
En las afueras aparecen varias bodegas subterráneas. Están excavadas en tierra y se reconocen por los respiraderos que asoman en el suelo.
Muchas siguen siendo privadas. Otras están cerradas o cubiertas por maleza. Algunas familias todavía guardan vino para consumo propio, algo bastante común en esta comarca. No hay visitas organizadas ni nada parecido.
Caminos y campo alrededor
Del pueblo salen pistas agrícolas hacia otros núcleos cercanos del Alfoz de Toro. Son caminos de trabajo, usados por tractores y vecinos. No están señalizados para senderismo.
Aun así se puede caminar sin problema si llevas mapa o GPS. El paisaje es completamente abierto. Si te gusta la llanura castellana, aquí la tienes sin filtros.
A veces se ven aves esteparias. Sobre todo al atardecer, cuando baja el viento y el campo queda en silencio.
Antes de venir
Villalonso no es una parada larga. Media hora, quizá algo más si das un paseo por los caminos.
Si quieres ver patrimonio o comer con más opciones, lo normal es acercarse a Toro, que está relativamente cerca y tiene más movimiento.
Aquí lo que hay es un pueblo pequeño que sigue a su ritmo. Si pasas por la zona, te bajas del coche, das una vuelta y sigues camino. Eso es todo.