Vista aérea de Videmala
Instituto Geográfico Nacional · CC-BY 4.0 scne.es
Castilla y León · Cuna de Reinos

Videmala

Municipio alistano con paisaje de monte y valles; destaca por la tranquilidad y la conservación de la vida rural

131 habitantes · INE 2025
785m altitud

Por qué visitarlo

Iglesia de San Julián Senderismo

Mejor época

verano

San Julián (agosto) agosto

Qué ver y hacer
en Videmala

Patrimonio

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Fiestas y tradiciones

Fecha agosto

San Julián (agosto)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Videmala.

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sobre Videmala

Municipio alistano con paisaje de monte y valles; destaca por la tranquilidad y la conservación de la vida rural

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En el corazón de la comarca zamorana de Aliste, donde las llanuras castellanas comienzan a encontrarse con las tierras fronterizas de Portugal, se encuentra Videmala, un pueblo pequeño y tranquilo de la España rural más auténtica. Con poco más de un centenar de habitantes censados, este enclave a unos 785 metros de altitud es más bien una parada pausada dentro de una ruta por Aliste que un destino para varios días, pero precisamente ahí está parte de su interés: silencio, campo y vida agrícola sin decorado.

Videmala forma parte de ese entramado de pequeños núcleos que salpican la comarca de Aliste, una de las zonas más despobladas y, paradójicamente, más reconocibles para quien conozca la meseta zamorana. Aquí el tiempo va a otro ritmo, marcado por el ciclo de las estaciones y por tradiciones que se resisten al olvido. Sus calles, las construcciones de piedra y adobe y la forma de vida recuerdan a una Castilla que en otros sitios ya casi no se ve.

La comarca de Aliste, muchas veces olvidada en las grandes rutas turísticas, guarda paisajes de campo abierto y un patrimonio etnográfico que aún se intuye en corrales, eras, huertos y caminos. Videmala es una buena puerta de entrada para empezar a entender este territorio fronterizo, donde la arquitectura tradicional y las costumbres ancestrales siguen presentes, aunque más apagadas que hace décadas.

Qué ver en Videmala

El principal interés de Videmala está en su arquitectura tradicional alistana, que se aprecia paseando con calma por sus calles. Las construcciones de mampostería de piedra, con corrales y patios interiores, muestran una adaptación lógica al clima continental de la zona y a una economía basada en la agricultura y la ganadería. No esperes un casco histórico monumental ni grandes edificios: es un pueblo de trabajo, no de postal, y el paseo se hace en poco tiempo.

La iglesia parroquial es el edificio más notable del pueblo, como suele ocurrir en la mayoría de localidades castellanas. Su estructura sencilla responde a la arquitectura religiosa rural de la provincia de Zamora, con muros robustos pensados para durar más que para lucir. Merece al menos una parada, aunque solo sea para entender la escala del lugar y el peso que tuvo la religión en la vida cotidiana del pueblo.

Más allá del núcleo urbano, el entorno natural de Videmala invita a caminar sin prisas. Los campos cerealistas que rodean la población se extienden hasta donde alcanza la vista, creando un paisaje de horizontes amplios que cambia según la estación: verdes intensos en primavera, dorados en verano, ocres en otoño. No es un paisaje “espectacular” en el sentido clásico; es llano, sobrio y limpio, de esos que se disfrutan si te gusta mirar lejos y no necesitas bosques frondosos ni grandes cumbres.

Los caminos rurales que parten del pueblo permiten adentrarse en este paisaje tranquilo, apropiado para caminatas pausadas o rutas en bicicleta de carácter sencillo. La proximidad a otros pueblos de la comarca facilita diseñar pequeñas rutas por Aliste, enlazando varias localidades que comparten forma de construcción, ritmo de vida y tamaño.

Qué hacer

Videmala es para viajeros tranquilos, que disfrutan más de caminar y observar que de acumular visitas. Aquí no hay grandes atracciones, así que si llegas buscando una lista larga de actividades, te vas a decepcionar.

El senderismo suave es lo más natural: pistas agrícolas, caminos tradicionales que unen pueblos, pequeñas variantes sin apenas desnivel. Son recorridos de dificultad baja o media, aptos para cualquiera que esté acostumbrado a andar un poco, siempre que se tenga en cuenta el sol del verano y la falta de sombra en muchos tramos. En invierno, el barro y el frío también mandan, y conviene mirar bien el suelo y el cielo antes de aventurarse lejos.

La observación de aves tiene sentido en esta zona, sobre todo en primavera y otoño, cuando numerosas especies migratorias atraviesan estos campos. El paisaje abierto permite ver rapaces y aves esteparias a distancia. No hay miradores preparados ni centros de interpretación: aquí se sale al camino con prismáticos y paciencia, y si no conoces bien las especies, te tocará tirar de guía o aplicación.

En cuanto a gastronomía, Aliste mantiene una tradición culinaria basada en productos de la tierra. Embutidos artesanos, carnes de la zona y quesos forman la base de muchos platos. La cecina, el hornazo y las rosquillas caseras son parte del recetario tradicional, más presente en mesas familiares y fiestas que en cartas pensadas para turistas. Para comer bien suele tocar moverse a pueblos cercanos algo más grandes o reservar en casas rurales que ofrezcan comida casera.

La fotografía encuentra en Videmala y su entorno un escenario agradecido si sabes lo que buscas: texturas de piedra, puertas viejas, paredes de adobe, atardeceres sobre los campos y escenas de la vida rural que, aunque cada vez más espaciadas, todavía aparecen en el día a día. No es un lugar de “foto fácil”: hay que callejear, fijarse en detalles y aprovechar bien la luz al amanecer y al atardecer.

Fiestas y tradiciones

Como muchos pueblos pequeños de Castilla y León, Videmala mantiene sus celebraciones patronales, momentos en los que el pueblo recupera vida con el regreso de la gente que vive fuera y de algunos visitantes. Las fiestas patronales suelen celebrarse durante el verano, generalmente entre julio y agosto, cuando el tiempo permite actos al aire libre.

Estas celebraciones incluyen lo habitual en la zona: procesiones, bailes tradicionales, comidas populares y actividades recreativas sencillas. No es un espectáculo organizado para turistas, sino la reunión anual del pueblo y su diáspora. Si coincides, verás más ambiente en la calle que en cualquier otro momento del año, pero también más ruido y menos calma.

La comarca de Aliste conserva también tradiciones ligadas al ciclo agrícola y ganadero, aunque muchas han pasado a ser recuerdo más que práctica cotidiana. Las antiguas fiestas de la siega y la recolección perviven sobre todo en relatos de los mayores y en actos puntuales [VERIFICAR].

Información práctica

Videmala se encuentra a unos 60 kilómetros al noroeste de Zamora capital. Para llegar, se toma la carretera N-122 en dirección a Alcañices y posteriormente se enlaza con carreteras locales hacia el interior de la comarca de Aliste. El trayecto atraviesa un paisaje cada vez más despoblado, con pueblos pequeños cada pocos kilómetros, así que conviene llevar el viaje pensado y no fiarlo todo al último momento.

No hay que esperar una gran oferta de servicios: conviene venir con el depósito de combustible razonablemente lleno, algo de agua y comida si se planea pasar el día caminando, y revisar horarios de bares y comercios en la zona, porque pueden ser muy variables según la época del año y el día de la semana. Entre semana, sobre todo en invierno, puedes encontrarte muchos cierres.

Es recomendable llevar calzado cómodo para caminar, gorra y protección solar en los meses de calor, y ropa de abrigo en invierno, cuando las heladas son frecuentes y las temperaturas bajan rápido en cuanto se va el sol. El alojamiento suele encontrarse en casas rurales de la propia comarca o en pueblos cercanos de mayor tamaño; conviene reservar con antelación, especialmente en verano y puentes.

Cuándo visitar Videmala

La mejor época para visitar Videmala suele ser la primavera (abril-junio) y el otoño (septiembre-octubre). En primavera el campo está verde, hay más movimiento en las fincas y se agradece el frescor. En otoño, las temperaturas son suaves y el paisaje se vuelve más ocre y dorado; es quizá cuando el carácter de la meseta se ve más claro.

El verano puede ser caluroso, con días largos y sol fuerte, aunque las noches refrescan bastante. Es la época con más vida en el pueblo, por vacaciones y fiestas, pero también cuando menos apetece caminar a mediodía. Si vienes entonces, organiza las rutas a primera hora o a última y reserva las horas centrales para estar a la sombra o moverte en coche.

El invierno es duro, con frío, heladas y menos horas de luz. Solo tiene sentido venir en esta estación si lo que buscas es silencio, paseos cortos abrigado hasta las orejas y un contacto muy directo con la realidad de la España rural fuera de temporada.

Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas

  • Paseo tranquilo por el casco, fijándote en fachadas, corrales y detalles de arquitectura tradicional.
  • Visita rápida a la iglesia parroquial y alrededores.
  • Breve caminata por alguno de los caminos que salen del pueblo para ver el paisaje abierto y hacerte una idea de Aliste.

Si tienes el día entero

  • Ruta a pie o en bici enlazando Videmala con uno o dos pueblos cercanos, siempre por caminos rurales.
  • Paradas largas para fotos y para hablar con la gente si se da la ocasión; aquí la conversación en el banco a la sombra es parte del viaje.
  • Terminar la jornada viendo el atardecer sobre los campos, uno de los momentos más agradecidos del día.

Lo que no te cuentan

Videmala es pequeño y se ve rápido. No vengas pensando en pasar aquí varios días seguidos sin salir a los alrededores, porque se te quedará corto. Tiene más sentido como parada dentro de una ruta por Aliste o como base tranquila si vas a moverte en coche por la comarca.

Las fotos que puedas ver en redes tienden a enseñar solo la parte más cuidada del pueblo o los atardeceres más espectaculares. La realidad es más sobria: casas cerradas, fincas abandonadas y mucho silencio. Si vienes buscando eso, acertarás; si esperas un pueblo “de postal” lleno de servicios, te sobrará tiempo.

Errores típicos

  • Llegar a mediodía en verano sin agua ni gorra y pretender hacer una ruta larga: el sol castiga y casi no hay sombra.
  • Pensar que habrá bares o tiendas abiertos a cualquier hora. Aquí los horarios son cambiantes y, en muchos casos, reducidos.
  • Subestimar lo pequeño que es el pueblo: el paseo se hace en poco rato. Para aprovechar el viaje, conviene combinarlo con otros pueblos de Aliste o con alguna ruta por la zona.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Aliste
Código INE
49237
Costa
No
Montaña
No
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
Conectividad5G disponible
TransporteTren cercano
SaludHospital a 28 km
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
CostaPlaya cercana
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

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