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sobre Barbadillo De Herreros
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En las estribaciones de la Sierra de la Demanda burgalesa, donde los pinares alternan con robledales centenarios, se encuentra Barbadillo de Herreros, un pueblo serrano pequeño y bastante tranquilo. A más de mil metros de altitud, es de esos sitios donde la vida va lenta de verdad: casas abiertas, gente en la calle en cuanto sale el sol y pocos ruidos más allá del río y algún coche suelto.
El apellido "de Herreros" no es casualidad: durante siglos, la forja del hierro fue una actividad fundamental en estas tierras, aprovechando los recursos minerales de la sierra y la abundancia de agua y madera. Aunque las fraguas se apagaron hace tiempo, el pueblo mantiene viva la memoria de aquel pasado artesano en sus calles empedradas y en la arquitectura tradicional serrana, con casas de piedra y entramados de madera que se adaptan a la orografía del terreno.
Barbadillo de Herreros es también puerta de entrada a algunos de los paisajes más interesantes de la Sierra de la Demanda, y funciona mejor como base para patear monte y bosques que como pueblo “monumental” al uso.
Qué ver en Barbadillo de Herreros
El patrimonio de Barbadillo de Herreros es el típico de los pueblos serranos burgaleses: sencillo y sin grandes alardes. La iglesia parroquial de San Pelayo preside el conjunto urbano con su torre de estilo tradicional castellano. Merece la pena pasear un rato por el casco antiguo para apreciar la arquitectura popular serrana, con casas que combinan la piedra de mampostería con la madera de los balcones y corredores, algunas mejor conservadas que otras.
El verdadero atractivo de la zona está en el entorno natural. El pueblo se encuentra rodeado de densos bosques de pino silvestre y robles que cambian mucho según la estación: el verde intenso de la primavera, el otoño muy vistoso y un invierno que puede ser duro, con nieve y hielo varios días seguidos.
Muy cerca del municipio se localiza el embalse de Arlanzón, un espacio donde el agua queda embalsada entre montañas creando un paraje de gran interés paisajístico. Es un buen lugar para pasear, hacer fotografía de naturaleza o simplemente escuchar el silencio, aunque conviene tener en cuenta que el nivel de agua y el aspecto de la orilla cambian según la época del año.
La zona se suele englobar en la comarca de Pinares, históricamente vinculada a la explotación forestal y a los aprovechamientos del monte, con una mezcla de pinares, robledales y pastos de altura muy característica de esta parte de Burgos.
Qué hacer
Barbadillo de Herreros tiene sentido para quienes disfrutan del senderismo y las actividades al aire libre. Existen diversas rutas de senderismo que parten del pueblo o sus inmediaciones, permitiendo adentrarse en la Sierra de la Demanda y enlazar con pistas forestales y antiguos caminos de trabajo. Hay opciones tranquilas de 1–2 horas y recorridos largos que exigen algo más de forma física y orientación.
En invierno, cuando la nieve cubre la sierra, la zona se presta bien al esquí de fondo y las raquetas de nieve por pistas y caminos forestales. No está preparado como una estación al uso, así que aquí cada uno se busca la vida: toca madrugar, revisar bien la previsión, controlar el riesgo de hielo y no fiarse de los accesos sin informarse antes.
La micología tiene también su lugar en estas tierras. En otoño, los bosques se llenan de níscalos, boletus y otras variedades de setas que atraen a recolectores y gente de la zona. Es imprescindible contar con los permisos necesarios, respetar las normas del monte y saber lo que se está cogiendo; cada año hay problemas por quien entra con bolsas a lo loco o pisa donde no debe.
La gastronomía serrana merece una mención especial. En Barbadillo y los pueblos cercanos podrás encontrar productos típicos de la zona como la morcilla de Burgos, el cordero lechal asado, las alubias pintas o las carnes de caza. En invierno mandan los guisos de cuchara, que sientan de maravilla después de una jornada de frío y barro.
Fiestas y tradiciones
Como muchos pueblos de la Sierra de la Demanda, Barbadillo de Herreros celebra sus fiestas patronales en honor a San Pelayo durante el mes de agosto, cuando el pueblo se llena con el regreso de la gente que vive fuera. Son unas fiestas de corte muy clásico: procesión, verbena, actividades populares y mucho reencuentro.
En los pueblos cercanos se pueden encontrar otras festividades tradicionales durante el verano, buena excusa para moverse por la zona esos días y enlazar varios pueblos en el mismo viaje.
Si solo tienes…
Si solo tienes 1–2 horas
- Paseo tranquilo por el casco urbano, asomándote a la iglesia de San Pelayo.
- Bajar hacia las afueras para tener una vista algo más abierta del pueblo y el entorno de pinares.
- Sentarte un rato a observar la vida del pueblo, que aquí va despacio: merece más la pena eso que intentar “ver cosas” a toda prisa.
Si tienes el día entero
- Combinar el paseo por Barbadillo con una ruta de senderismo por los bosques de la zona.
- Acercarte a algún mirador o pista alta de la Sierra de la Demanda para ver la diferencia entre el fondo del valle y la parte alta.
- Rematar con una comida serrana contundente en el propio pueblo o en el entorno.
Cuándo visitar Barbadillo de Herreros
- Primavera: buena época para caminar, hay agua en arroyos y el bosque está verde.
- Verano: temperaturas más suaves que en la llanura; sigue siendo un pueblo tranquilo, pero en agosto hay más ambiente por las fiestas y la vuelta de la gente de fuera.
- Otoño: muy recomendable por los colores del bosque y la temporada de setas; también es cuando más coches puedes encontrar por las pistas, sobre todo fines de semana.
- Invierno: interesante si buscas nieve y paisajes de montaña, pero el frío es serio y las nevadas pueden complicar el acceso y el aparcamiento. Conviene ir con margen de tiempo y sin prisas.
Si hace mal tiempo, el pueblo se ve rápido y el plan se limita a pasear un rato, resguardarse donde se pueda y dejar las rutas largas para otro día.
Lo que no te cuentan
- El casco urbano es pequeño y se recorre en poco rato. Si vienes desde lejos solo “a ver el pueblo”, puede saber a poco: tiene más sentido plantearlo como base para caminar o como parada dentro de una ruta por la Sierra de la Demanda.
- Las fotos de otoño o con nieve suelen estar hechas en días muy concretos; la mayor parte del año el paisaje es más sobrio, de pino, roble y piedra.
- Las carreteras de acceso son buenas, pero estrechas y con curvas. Con nieve o hielo el tiempo se alarga y no es raro encontrar zonas sombrías donde patina el coche. Mejor no apurar horarios.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Burgos capital, se accede a Barbadillo de Herreros tomando la N-120 en dirección a Logroño hasta Ibeas de Juarros, donde se gira hacia la BU-810 que conduce hacia la Sierra de la Demanda. El trayecto ronda los 50 kilómetros y según subes se abren buenas vistas de valle y montaña.
Mejor época para visitar: La primavera y el otoño son muy adecuados para el senderismo y disfrutar de los colores del bosque. El verano trae temperaturas agradables que contrastan con el calor de las llanuras. El invierno tiene su interés para quien busca nieve y paisajes de montaña, aunque conviene verificar el estado de las carreteras y no confiarse con las horas de luz.
Consejos prácticos: Lleva calzado adecuado para caminar y ropa de abrigo; incluso en verano las noches serranas bajan de temperatura. Si viajas en invierno, consulta la previsión meteorológica y lleva cadenas o neumáticos de invierno si sueles moverte por estas carreteras. La cobertura móvil puede ser limitada en algunas zonas de montaña y en ciertos puntos del valle.