Castilla y León · Cuna de Reinos

Castrillo De La Reina

159 habitantes · INE 2025
m altitud

Por qué visitarlo

Mejor época

Todo el año

Artículo completo
sobre Castrillo De La Reina

Ocultar artículo Leer artículo completo

En el corazón de la sierra burgalesa, donde las montañas de la Demanda se funden con las tierras pinariegas, Castrillo de la Reina se alza como un pequeño núcleo de piedra pegado al río y al monte. Este municipio, atravesado por las aguas del río Arlanza, conserva ese magnetismo especial de los pueblos que han sabido mantener su esencia sin convertirse en un parque temático. Sus calles empedradas y la arquitectura tradicional serrana recuerdan un tiempo donde el ritmo lo marcaban las estaciones y las campanas de la iglesia, y en buena parte sigue siendo así.

El nombre del municipio evoca leyendas de reinas y castillos, aunque su verdadera riqueza está en cómo se vive el día a día: patrimonio discreto, paisaje cercano y vida tranquila de pueblo. Rodeado de pinares y robledales, Castrillo de la Reina funciona como buen punto de base para explorar la sierra burgalesa, sin grandes agobios ni masificaciones.

Llegar hasta aquí ya da una pista de lo que te vas a encontrar: carreteras que se estrechan, paisajes que se abren y se cierran, pueblos pequeños salpicando el camino y esa sensación de ir dejando atrás la ciudad poco a poco.

Qué ver en Castrillo de la Reina

El patrimonio arquitectónico de Castrillo de la Reina pide una visita pausada, pero no es un pueblo monumental ni falta que le hace. La iglesia parroquial de San Esteban Protomártir combina elementos románicos con añadidos posteriores, algo muy habitual en la zona. Su torre, visible desde diversos puntos del pueblo, marca el skyline del municipio y acaba siendo el punto de referencia al que miras casi sin darte cuenta cuando paseas.

En el casco histórico encontrarás casas tradicionales serranas construidas en piedra, con solanas y galerías de madera que reflejan la arquitectura popular burgalesa adaptada al clima de montaña. Algunas fachadas lucen escudos nobiliarios que recuerdan tiempos de mayor peso económico, hoy ya más diluido.

El entorno natural que rodea Castrillo de la Reina es parte fundamental del pueblo. El río Arlanza, que fluye cerca del núcleo urbano, ha modelado un paisaje de ribera donde chopos y sauces crean rincones frescos, muy de paseo corto a última hora de la tarde. Los bosques de pinos que cubren las laderas circundantes permiten ganar altura con poco esfuerzo y asomarse a panorámicas amplias, especialmente agradables en otoño cuando robles y hayas tiñen el monte de tonos dorados y ocres.

Qué hacer

Las rutas de senderismo son la actividad más natural en Castrillo de la Reina. Desde el mismo pueblo parten caminos que se adentran en la Sierra de la Demanda, con recorridos de diferente dificultad. Hay paseos suaves por la ribera del Arlanza para un rato de tarde, y otros senderos más largos que exigen algo de forma física si quieres subir a las zonas más elevadas de los alrededores. Conviene preguntar en el pueblo por el estado de las pistas, porque tras lluvias o nieve algunas se complican.

La micología cobra especial protagonismo en otoño. Los pinares cercanos son buenos terrenos para la búsqueda de setas, una actividad que aquí se vive con bastante seriedad: se madruga, se respeta el monte y se conoce lo que se coge. Es importante informarse sobre las regulaciones locales y no improvisar con especies que no se distingan bien.

Para quien disfrute con la fotografía de naturaleza, el municipio da bastante juego: amaneceres filtrándose entre los pinares, nieblas otoñales en los valles, cielos estrellados en noches frías de invierno. Al estar alejado de grandes núcleos, la contaminación lumínica es baja y se nota en cuanto cae la noche.

La gastronomía serrana es contundente y agradecida, más de chimenea y cuchara que de florituras. Los productos de la tierra —cordero, embutidos caseros, setas de temporada— sostienen una cocina tradicional donde los guisos entran solos en los meses fríos. La morcilla de Burgos y las carnes a la brasa se han convertido casi en ritual de fin de ruta.

Fiestas y tradiciones

El calendario festivo de Castrillo de la Reina mantiene vivas tradiciones que giran alrededor de la iglesia, la plaza y el bar. Las fiestas patronales en honor a San Esteban se celebran en torno al mes de agosto, cuando el pueblo se llena con quienes vuelven por unos días y las calles cambian de ritmo. Hay celebraciones religiosas, verbenas y actividades que mezclan generaciones en los mismos bancos y peñas.

En septiembre suelen organizarse celebraciones vinculadas a la cultura rural y las tradiciones serranas, buenos momentos para entender cómo se organiza aquí la vida colectiva más allá del turismo.

Como en muchos pueblos de Castilla, las romerías y fechas asociadas al ciclo agrícola marcan el año. Quien venga en esas fechas se encontrará el pueblo más volcado hacia dentro, pero también más auténtico en su día a día.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Burgos capital, se accede a Castrillo de la Reina tomando la N-234 en dirección a Soria. El trayecto, de aproximadamente 60 kilómetros, atraviesa la sierra burgalesa y se hace relativamente corto si te gusta conducir por paisaje de monte. La carretera suele estar en buen estado, pero en invierno conviene revisar el parte meteorológico antes de salir.

Mejor época para visitar:
La primavera trae campos verdes, agua en los arroyos y temperaturas suaves, aunque las tardes pueden refrescar rápido. El verano tiene días largos y noches frescas, agradables para dormir; es la época con más movimiento. El otoño es especialmente agradecido por los colores del bosque y la temporada de setas, y el invierno es frío, con posibles nevadas, pero también muy tranquilo: si vienes entonces, trae abrigo serio y asume que el ritmo baja.

Consejos prácticos:
Lleva calzado cómodo y cerrado para caminar por las calles empedradas y los caminos de tierra; si vas a hacer ruta, botas mejor que zapatillas. En invierno, gorro y guantes casi no sobran nunca. Conviene revisar con antelación opciones de alojamiento y horarios de servicios básicos, porque no es un pueblo grande y fuera de verano o fiestas patronales la vida comercial se concentra en pocas horas del día.

Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas
Da un paseo tranquilo por el centro, acércate a la iglesia de San Esteban, baja hacia la zona del río si el tiempo acompaña y siéntate un rato en la plaza. En ese tiempo te haces bastante bien a la medida real del pueblo.

Si tienes el día entero
Puedes combinar un paseo por el pueblo con una ruta de senderismo de medio día por los pinares, comer tranquilo y dedicar la tarde a explorar la ribera del Arlanza o algún otro núcleo cercano de la zona. A ritmo relajado, un día cunde sin necesidad de ir encadenando visitas.

Lo que no te cuentan

Castrillo de la Reina es pequeño y se recorre rápido; el “ver el pueblo” no lleva más de una hora si no te entretienes. El valor está en tomártelo con calma, hablar con la gente si surge y usarlo como base para patear monte y carreteras comarcales.

Las fotos de otoño y nieve suelen ser muy vistosas, pero no siempre encontrarás ese paisaje de postal: hay años más secos, y muchos días la sierra se presenta tal cual, sin filtros. Si vienes con expectativas de gran destino monumental o de pueblo de película, te puede saber a poco; si vienes pensando en pasear, respirar y parar el reloj un rato, encaja bastante mejor.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Ávila
Costa
No
Montaña
No
Temporada
Todo el año

¿Planificando tu visita?

Descubre más pueblos de la comarca de Ávila.

Ver comarca completa →

Más pueblos en Ávila

Opiniones de viajeros