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Encio

37 habitantes · INE 2025
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En el corazón de las Merindades burgalesas, Encío es uno de esos pueblos pequeños, de verdad pequeños, que siguen vivos más por tozudez que por tamaño. Un núcleo rural rodeado de colinas, prados y ganado, donde la vida va despacio y casi todo gira en torno a las estaciones del año y a lo que marque el campo.

El municipio forma parte de ese mosaico de pueblos que salpican las Merindades, una comarca que durante siglos fue frontera y encrucijada de culturas. Aquí, la arquitectura popular se mezcla con huertas, pajares y cuadras, sin grandes alardes pero con la lógica de quien construía para vivir y trabajar, no para salir en fotos.

Venir a Encío es venir a tranquilidad, a paseos cortos entre prados y caminos viejos, y a ver cómo es un pueblo castellano cuando no hay autocar de turistas ni tiendas de recuerdos. Es más un sitio para parar, caminar un rato y respirar, que para montar un planning de tres días.

Qué ver en Encío

El patrimonio de Encío, aunque modesto en apariencia, refleja siglos de historia rural castellana. La iglesia parroquial es el edificio principal del pueblo, con elementos que hablan de diferentes épocas constructivas. No es una gran joya románica de postal, pero sí un buen ejemplo de templo de pueblo, con su mezcla de reformas y remiendos que cuentan más de la economía del lugar que de su estilo artístico.

El interés de Encío está sobre todo en el conjunto urbano, en cómo se organiza el pueblo alrededor de sus calles y espacios abiertos. Las casas de piedra con balconadas de madera, algunas restauradas y otras no tanto, forman un paisaje muy reconocible de las Merindades. Pasear por sus calles permite fijarse en detalles de la arquitectura popular: portones macizos, escudos en alguna fachada aislada y galerías que recuerdan inviernos largos y fríos.

Los alrededores del pueblo son casi tan importantes como el propio caserío. Prados, alguna zona de robles y hayas en las partes más altas y caminos que van perdiéndose entre fincas y muros de piedra seca. El paisaje cambia mucho según la época: muy verde en primavera, más duro y dorado en verano, y con tonos ocres y algo melancólicos en otoño.

Desde algunos puntos elevados cercanos al pueblo se pueden contemplar panorámicas amplias de las Merindades, con valles y montes al fondo. No son grandes cumbres alpinas, pero sí un paisaje abierto que se agradece, sobre todo a primera hora o al final del día.

Qué hacer

El senderismo es la actividad principal en Encío y su entorno, entendiendo por "senderismo" más bien caminar por pistas y caminos rurales que grandes travesías de montaña. Hay varias rutas y sendas que conectan con otros núcleos cercanos, muchas de ellas antiguas vías de paso de pastores y gente del lugar. Suelen ser recorridos de dificultad baja o media, pero conviene llevar buen calzado y algo de ropa de abrigo casi todo el año.

Quien disfrute con la fotografía encontrará motivos de sobra: casas viejas mezcladas con alguna rehabilitación reciente, ganado en los prados, nieblas bajas en otoño e invierno y puestas de sol largas en verano. Es un buen sitio para retratar lo que se suele llamar "España vaciada", pero cuidado con convertirlo en decorado: aquí todavía hay vida, aunque poca.

La gastronomía local se encuentra más a nivel comarcal que en el propio pueblo. En las Merindades se pueden degustar productos tradicionales como la morcilla de Burgos, el queso fresco, las alubias rojas y las carnes de ternera y cordero criadas en la zona. No esperes una gran ruta de restaurantes en Encío: lo normal es combinar la visita con otros pueblos próximos y comer allí.

Para los interesados en el patrimonio, Encío funciona bien como punto tranquilo desde el que moverse en coche por las Merindades y visitar otros pueblos con más carga monumental, ermitas románicas dispersas y valles algo más conocidos.

Fiestas y tradiciones

Como en muchos pueblos de Castilla, el calendario festivo de Encío gira en torno a las fiestas patronales, normalmente en verano [VERIFICAR], cuando el pueblo se llena de gente que vuelve solo unos días al año. Es el momento en el que las casas se abren, los bares de los alrededores se llenan y el pueblo cambia de ritmo.

Las fiestas mantienen elementos clásicos: misa, procesión, alguna comida popular y actividades sencillas pero muy vividas por quienes tienen raíces aquí. No es un evento pensado para el turismo, sino para los del pueblo y los que se fueron. Si coincides con esas fechas, lo normal es que te integren con bastante naturalidad, pero siendo consciente de que eres invitado en algo muy de casa.

A lo largo del año suelen celebrarse otras festividades religiosas o reuniones vecinales más discretas, que ayudan a mantener vivo un mínimo tejido social en el municipio.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Burgos capital, la opción habitual es tomar la N-623 en dirección a Santander y desviarse hacia la zona de las Merindades según la señalización más reciente [VERIFICAR]. El trayecto ronda los 80 km y ya sirve para ir viendo cómo la meseta da paso a un paisaje más montañoso y verde. Conviene revisar el mapa antes de salir: no es complicado, pero hay varios desvíos posibles y no siempre está todo señalizado como en una autovía.

Consejos:
Encío es pequeño. Muy pequeño. En una visita tranquila se recorre el pueblo en poco rato, así que tiene sentido combinarlo con otros lugares cercanos de las Merindades.

No hay que venir esperando servicios de ciudad: puede que no encuentres tienda abierta todos los días y la oferta de alojamientos en el entorno es limitada. Mejor llegar con el agua, algo de comida y el plan pensado de antemano. Lleva calzado cómodo y alguna prenda de abrigo incluso en verano; por las tardes refresca más de lo que uno se imagina viniendo de la meseta.


Lo que no te cuentan

Encío se ve rápido. Eso no es algo malo, solo hay que saberlo. Es más un alto en el camino dentro de una ruta por las Merindades que un destino para pasar un puente entero.

Las fotos de redes suelen enseñar solo la parte más cuidada del pueblo o el paisaje en su mejor momento de luz. La realidad es la de cualquier pueblo rural: casas habitadas mezcladas con otras cerradas, alguna obra a medias, tractores y aperos por ahí. Si vienes con esa imagen realista, el lugar se disfruta más.

Cuándo visitar Encío

Primavera y otoño son los momentos más agradables para caminar y ver el paisaje con algo de vida y color. En verano se agradecen las temperaturas más suaves respecto a otras zonas de Castilla, pero hay más movimiento de gente de segunda residencia.

En invierno el pueblo tiene otro carácter: más callado, más recogido y con días cortos y fríos. Si te gustan los lugares tranquilos de verdad y no te asusta el abrigo, puede tener su gracia, pero hay que venir preparado y asumir que muchos servicios en la comarca funcionan con horarios reducidos.

Si llueve, los caminos se embarran con facilidad, así que es buena idea tener un plan alternativo en coche por los pueblos cercanos y dejar las rutas largas para un día más seco.

Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas
Aparca a la entrada del pueblo sin estorbar, recorre con calma las calles principales, acércate a la iglesia, asómate a los prados de los alrededores y busca algún punto algo elevado desde el que ver el caserío en conjunto. Es tiempo de sobra para hacerse una idea del lugar.

Si tienes el día entero
Lo más lógico es usar Encío como una parada dentro de una jornada por las Merindades: un rato de paseo por el pueblo, algo de senderismo corto por los caminos que lo rodean y, a partir de ahí, ir enlazando con otros valles y pueblos vecinos que sí requieren más tiempo.


Errores típicos

  • Llegar con expectativas de “pueblo monumental”: Encío no es un mini Santillana del Mar. Es un pueblo rural de los que quedan pocos, con lo bueno y lo menos vistoso que eso implica.
  • Pensar que habrá de todo: no cuentes con gasolinera, supermercado grande o varios bares a elegir. Planifica antes: carburante, comida y alojamiento conviene solucionarlos a nivel comarcal.
  • Subestimar el tiempo de trayecto: en el mapa parece cerca de todo, pero las carreteras comarcales son lentas. Suma algo de margen para los desplazamientos entre pueblos si quieres montar una ruta por la zona.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Ávila
Costa
No
Montaña
No
Temporada
Todo el año

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