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sobre Palazuelos De La Sierra
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Enclavado en el corazón de la Sierra de la Demanda burgalesa, Palazuelos de la Sierra es uno de esos refugios serranos pequeños donde todavía se escucha más el viento entre los pinos que los coches. Este municipio, situado a poco más de 1.000 metros de altitud, permite desconectar entre paisajes de montaña, bosques de pino silvestre y el rumor del río Arlanza, que nace a pocos kilómetros de aquí.
El pueblo se estira por un valle rodeado de alturas que superan los 1.400 metros, territorio de excursionistas, gente que disfruta caminando sin prisa y quienes buscan el silencio que solo dan las montañas cuando cae la tarde. Sus calles y sus casas tradicionales de piedra y madera configuran un caserío compacto, sencillo, donde el tiempo transcurre a otro ritmo… y con otra cobertura móvil.
Palazuelos de la Sierra forma parte de esa comarca pinariega burgalesa que durante siglos ha vivido vinculada a los bosques y a la ganadería trashumante. Un territorio donde las tradiciones se mantienen vivas y donde cada rincón cuenta historias de pastores, leñadores y gentes de montaña, aunque muchas cuadras hoy estén cerradas y buena parte de la vida se concentre en fines de semana y verano.
Qué ver en Palazuelos de la Sierra
El patrimonio arquitectónico de Palazuelos se integra bien en el entorno natural que lo rodea. La iglesia parroquial de San Esteban Protomártir, de origen románico aunque reformada en siglos posteriores, preside el núcleo urbano con su robusta torre. Acércate a ver la portada y el interior con calma; no es una catedral, pero para un pueblo de este tamaño tiene su interés.
Paseando por el pueblo, irás viendo la arquitectura tradicional serrana: casas de dos plantas con muros de mampostería, balcones de madera y amplios aleros que protegen las fachadas de las nevadas invernales. Fíjate en los antiguos potros de herrar, algunos aún visibles, que recuerdan un pasado ganadero que aquí no es tan lejano como parece.
Los alrededores naturales son el verdadero peso pesado de la zona. Los bosques de pino albar cubren las laderas y cambian de carácter según la luz del día y la estación: resina y calor en verano, humedad y silencio en invierno. Las Lagunas de Neila, aunque pertenecen al municipio vecino, se encuentran a menos de 15 kilómetros y son una excursión muy agradecida: un conjunto de lagunas glaciares de origen cuaternario que forman uno de los espacios naturales más conocidos de Burgos.
El nacimiento del río Arlanza está muy cerca de Palazuelos, en el paraje conocido como Fuente Sanza. Este manantial es el origen de uno de los ríos más importantes de la provincia, que recorrerá más de 130 kilómetros hasta desembocar en el Arlanzón. La zona es sencilla de visitar, más paseo que excursión larga.
Qué hacer
El senderismo es la actividad reina en Palazuelos de la Sierra. Hay rutas señalizadas que recorren los pinares circundantes, con diferentes niveles de dificultad. Una de las más interesantes es la que conduce hasta Castrovido, un pueblo prácticamente abandonado con una ermita rupestre excavada en la roca que impresiona al llegar, especialmente si vas solo y con la luz baja.
En invierno, cuando la nieve cubre los altos de la sierra, Palazuelos se convierte en punto de partida para rutas con raquetas de nieve, siempre que el espesor lo permita y sepas mínimamente orientarte. La estación de esquí de Valdezcaray, en La Rioja, está relativamente cerca, por lo que algunos visitantes eligen este pueblo como base más tranquila y menos masificada.
Los micólogos tienen aquí un buen terreno de juego otoñal. Los bosques de pino y roble de la zona son propicios para los níscalos, setas de cardo y otras especies, siempre con permiso en regla y respetando la normativa local de recolección.
La gastronomía serrana completa el plan. La cocina tradicional burgalesa se apoya aquí en productos de la zona: cordero lechal, algo de caza, setas, truchas y las típicas caparrones (alubias rojas) de la comarca. Platos de cuchara y carnes a la brasa entran solos después de un día entre cuestas y pinos.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas patronales en honor a San Roque se celebran en agosto, reuniendo a vecinos y a los que vuelven solo en vacaciones en torno a actos religiosos, verbenas y comidas populares. Es el momento del año en que el pueblo se llena y las casas cerradas se abren.
En septiembre tiene lugar la festividad de la Virgen, otra cita importante en el calendario local que mantiene vivas las tradiciones religiosas de la comarca.
Como en buena parte de la Sierra de la Demanda, las celebraciones siguen siendo bastante de pueblo: peñas, música, procesiones y poco artificio. Si vienes esos días, ten en cuenta que el ambiente será muy distinto al de un fin de semana cualquiera de invierno.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Burgos capital hay aproximadamente 60 kilómetros por la N‑234 en dirección Soria hasta Salas de los Infantes, y desde allí se continúa por la BU‑822 siguiendo las indicaciones hacia la Sierra de la Demanda. El trayecto dura algo más de una hora por carreteras de montaña bien asfaltadas pero con curvas. En invierno, con nieve o hielo, los tiempos se alargan.
Consejos: Lleva calzado cómodo y cerrado si piensas hacer rutas, aunque solo sea un paseo “corto” por el pinar; el terreno puede estar húmedo o embarrado según la época. El clima de montaña es variable, así que conviene ir preparado con ropa de abrigo incluso en verano, especialmente por las noches. Consulta el estado de las carreteras en invierno, ya que ocasionalmente pueden verse afectadas por nevadas.
Cuándo visitar Palazuelos de la Sierra
El otoño, con los colores del bosque y la temporada de setas, es probablemente el momento más agradecido si te gusta caminar y el ambiente tranquilo. El invierno trae paisajes nevados y días cortos: bien para quien busca silencio y frío de verdad, pero menos cómodo para turismo de “paseo rápido”.
Primavera y verano son más suaves: caminos más secos, días largos y temperaturas que permiten dormir con manta cuando en la meseta ya sobra todo. En agosto el pueblo tiene más vida, pero también más coches y ruido, algo a tener en cuenta si lo que buscas es estar prácticamente solo.
Lo que no te cuentan
Palazuelos de la Sierra es pequeño. El casco urbano se ve en poco rato; lo que de verdad marca la diferencia son los alrededores y las rutas. Si solo quieres “ver el pueblo” y poco más, se te quedará corto. Funciona mejor como base tranquila para explorar la Sierra de la Demanda que como destino de larga estancia sin moverte del sitio.
Las fotos de bosques y nieve pueden engañar con las distancias: muchos de los paisajes más espectaculares implican coger el coche y luego caminar un buen rato. Planifica bien las rutas y no confíes en que todo está “a un paseíto”.
Si solo tienes…
Si solo tienes 1–2 horas
Paseo tranquilo por el pueblo, iglesia de San Esteban y un acercamiento corto hacia el entorno del río o el inicio de alguno de los senderos. Tiempo justo para hacerte una idea del sitio, pero poco más.
Si tienes el día entero
Mañana de ruta (por ejemplo hacia Castrovido o una circular por los pinares) y tarde más relajada, con parada en la Fuente Sanza y paseo final por el pueblo. Con ese tiempo ya empiezas a entender qué es la Sierra de la Demanda más allá de la postal.
Errores típicos
- Pensar que es un “pueblo monumental”: aquí vienes sobre todo a monte y paisaje, no a ver grandes edificios históricos.
- Confiarse con el tiempo en invierno: la nieve y el hielo alargan trayectos y complican accesos. Sal con margen de luz y consulta previsiones.
- Subestimar el frío: incluso en agosto refresca de verdad por la noche. Ir solo con ropa “de ciudad” es la manera más rápida de recordar que estás a más de 1.000 metros.