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sobre Pedraza De Alba
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Pedraza de Alba es un pueblo pequeño al este de Salamanca. Se llega en coche y lo normal es aparcar en la misma calle principal o en algún ensanche a la entrada. No suele haber problema de sitio. Con media hora tienes una primera idea del lugar; con algo más puedes dar un paseo por los alrededores.
No esperes un casco histórico grande ni monumentos conocidos. Es un pueblo agrícola de los de siempre: un par de calles, casas de piedra y muros encalados, patios cerrados y portones grandes pensados para carros y aperos.
Qué ver en Pedraza de Alba
La referencia del pueblo es la iglesia parroquial de San Pedro. Está en el centro y se reconoce fácil desde casi cualquier punto. El exterior es sobrio, piedra local y poco adorno. En pueblos de este tamaño suele ser el edificio más trabajado.
El resto es lo que hay en muchos pueblos del valle del Tormes: casas de mampostería irregular, ventanas pequeñas y tejados bajos. Algunas mantienen aleros de madera y portones antiguos. No todo está restaurado y se nota el paso del tiempo.
Caminar por las calles lleva poco rato. Enseguida sales al campo.
El paisaje alrededor
Fuera del núcleo todo son tierras de cultivo. Parcelas abiertas de cereal y pasto que cambian bastante según la época del año. En primavera el campo está verde; cuando llega el verano predominan los tonos amarillos de la cosecha.
El río Tormes queda a cierta distancia del pueblo. Se llega por caminos rurales que usan agricultores y vecinos. Son trayectos llanos, sin dificultad. En la ribera suele haber algo más de vegetación y movimiento de aves, sobre todo cigüeñas y rapaces pequeñas que sobrevuelan los campos.
No es un espacio preparado para visitantes. Son caminos de trabajo que también sirven para caminar si no molestas.
Paseos sencillos
Aquí no hay rutas señalizadas ni grandes senderos. Lo habitual es salir andando por los caminos agrícolas que conectan con otras fincas o con pueblos cercanos del valle.
El terreno es llano y fácil de seguir. Eso sí, en verano el sol aprieta y hay poca sombra, así que conviene ir temprano o a última hora.
Si te gusta hacer fotos rurales, los atardeceres sobre los campos suelen funcionar bien. No hay mucho más secreto.
Fiestas del pueblo
Las celebraciones principales suelen girar en torno a San Pedro, el patrón. Como en muchos pueblos pequeños, mezclan actos religiosos con actividades organizadas por los propios vecinos.
También es habitual que en invierno se enciendan hogueras por San Antón, una costumbre bastante extendida en zonas agrícolas. Las fechas y el programa cambian algunos años, así que lo mejor es preguntar allí mismo.
Cómo llegar
Pedraza de Alba está a unos 30 kilómetros de Salamanca. La forma práctica de llegar es en coche. Las carreteras que atraviesan esta parte del valle del Tormes son comarcales y tranquilas.
Transporte público hay poco y no siempre con horarios cómodos, así que no conviene depender de él.
Consejo rápido: ven si estás ya por la zona o de paso hacia Alba de Tormes. Parar un rato, dar una vuelta y seguir. Es un pueblo pequeño y funciona mejor así.