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sobre Santa María del Cubillo
Formado por dos núcleos; destaca por la impresionante iglesia de Aldeavieja
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Si vas a visitar Santa María del Cubillo, lo primero es el coche. El pueblo es pequeño y las calles no están pensadas para mucho tráfico. Lo más práctico suele ser dejarlo en la entrada y moverse a pie. En media hora lo tienes visto. A media mañana o al caer la tarde se camina mejor; al mediodía el sol pega fuerte y hay poca sombra.
Santa María del Cubillo es un municipio muy pequeño de la provincia de Ávila. Aquí no hay comercios turísticos ni nada preparado para el visitante. Es un pueblo donde vive poca gente y donde la vida gira sobre todo alrededor del campo y las fincas de alrededor.
El pueblo
Las casas son en su mayoría de piedra o granito, con muros gruesos y portones grandes. Muchas parecen reformadas sobre construcciones antiguas. No hay un casco histórico claro ni una plaza monumental: las calles se reparten por una ligera pendiente y van uniendo viviendas, corrales y alguna nave agrícola.
La iglesia parroquial, dedicada a San Sebastián, está construida en piedra y es el edificio más reconocible del pueblo. Es sobria, como casi todo en esta zona de Ávila. No esperes grandes elementos artísticos; es una iglesia rural más, bien integrada en el conjunto.
El paseo consiste básicamente en recorrer dos o tres calles, mirar las fachadas de granito y seguir andando hasta salir otra vez hacia el campo.
Caminos alrededor
A las afueras empiezan pistas y caminos agrícolas. Son anchos y fáciles de seguir, aunque no están señalizados como rutas de senderismo. Conviene llevar el móvil con mapa si te alejas.
El paisaje mezcla campos abiertos con zonas de robles y pinos. Desde algunos puntos altos se ve bien la llanura agrícola que rodea el pueblo. No es un mirador preparado ni nada parecido: simplemente campo abierto.
En invierno aquí suele helar con frecuencia y a veces cae nieve. Si pasa, el paisaje cambia bastante, pero también complica moverse por los caminos.
Ritmo del lugar
No hay mucho más que hacer que caminar un rato y observar la vida diaria del pueblo. Alguna huerta, maquinaria agrícola, vecinos que van y vienen. Es un sitio tranquilo, sin actividad turística.
Consejo
Pasa si te queda de camino por esta parte de la provincia o si estás recorriendo pueblos de la zona. Media hora basta. Aparca al entrar, da una vuelta y luego sigue ruta por la comarca. Aquí lo interesante está más en el conjunto del territorio que en el pueblo en sí.