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Villasur De Herreros

269 habitantes · INE 2025
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Mejor época

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sobre Villasur De Herreros

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En las estribaciones de la Sierra de la Demanda, donde los pinares y robledales se mezclan con prados y antiguos caminos carboneros, se encuentra Villasur de Herreros, un pueblo burgalés que vive bastante tranquilo, sin grandes alardes. Este pequeño núcleo rural, en una de las zonas más verdes de Burgos, funciona más como base para patear la sierra y el valle alto del Arlanzón que como destino monumental al uso.

El nombre del pueblo recuerda su pasado ligado a la forja del hierro, un oficio que durante siglos dio vida a esta zona montañosa. Hoy, Villasur de Herreros es un buen punto de partida para quienes buscan senderos, setas en temporada y unos días de calma, más de andar y mirar que de hacer muchas cosas distintas.

Sus calles empedradas, sus casas de arquitectura tradicional serrana y el sonido del río que atraviesa el valle componen un escenario sencillo pero agradable para una escapada rural corta. Aquí el tiempo discurre a otro ritmo, el que marcan la climatología, los ciclos del monte y el calendario festivo de los vecinos.

Qué ver en Villasur de Herreros

El patrimonio de Villasur de Herreros es modesto pero genuino, reflejo de su pasado como pueblo de montaña. La iglesia parroquial de San Esteban preside el centro del pueblo con su torre de piedra, característica de las construcciones serranas. Aunque su estructura ha sido reformada a lo largo de los siglos, conserva elementos que merecen una visita pausada si te gustan las iglesias rurales castellanas.

Pasear por el casco urbano permite descubrir la arquitectura popular serrana, con casas de piedra y madera, balcones tradicionales y construcciones que se adaptan a la orografía del terreno. Las antiguas fraguas y talleres de herrería, aunque ya no están en funcionamiento, recuerdan el origen del topónimo del pueblo y su relación histórica con el trabajo del metal. Conviene ir con la idea de que no hay un “circuito monumental” como tal: es más de callejear despacio y fijarse en detalles.

El mayor atractivo de Villasur de Herreros está en su entorno natural. El pueblo está rodeado de densos pinares y bosques de ribera que, dependiendo de la estación, cambian por completo de aspecto: el verde intenso de la primavera, los tonos apagados del verano seco castellano, los colores ocres del otoño o el blanco invernal que, algunos años, cubre el valle.

Los hayedos y robledales de los alrededores son especialmente agradecidos en otoño, cuando la paleta cromática se anima de verdad. La zona también es conocida por sus arroyos y manantiales, que nutren el río Arlanzón en su curso alto, con rincones frescos para las jornadas de calor.

Qué hacer

Villasur de Herreros funciona muy bien para senderismo. Desde el pueblo parten rutas de distinta dificultad que se adentran en la Sierra de la Demanda. Caminos que serpentean entre pinares, atraviesan praderas y suben con cierta alegría de desnivel. No hay grandes infraestructuras turísticas, así que conviene llevar la ruta pensada (mapa, GPS o track) y no confiar en encontrarse paneles por todas partes.

En otoño, la recogida de setas es casi una fiebre. Los bosques de la zona dan níscalos, boletus y otras variedades micológicas, pero no es un supermercado: según el año, la lluvia y la presión recolectora, puede haber mucha o muy poca cosa. Imprescindible ir con licencia cuando corresponda y saber lo que se recoge, o salir con alguien que controle el terreno.

La pesca en los arroyos de montaña atrae a algunos aficionados, especialmente en primavera y verano, cuando las aguas corren con más fuerza tras el deshielo. Como siempre, conviene revisar normas y vedas antes de sacar la caña.

Para quienes prefieren un plan más tranquilo, observar la fauna local tiene su punto si se va en silencio y a las horas adecuadas: corzos, jabalíes, rapaces y una buena variedad de aves forestales se dejan ver, aunque no están en un safari; hay que tener paciencia.

La gastronomía serrana entra sola después de un día de monte: cordero asado, platos de caza en temporada, legumbres de la zona, morcilla, embutidos y quesos artesanos. No es una cocina ligera, pero sí contundente y muy de invierno.

Fiestas y tradiciones

Las fiestas patronales en honor a San Esteban se celebran a finales de diciembre, coincidiendo con el día del patrón el 26 de diciembre [VERIFICAR]. El clima puede ser frío de verdad, pero la gente mantiene la tradición, con un ambiente más de pueblo que de macrofiesta.

En agosto tienen lugar las fiestas de verano, cuando Villasur de Herreros cambia de ritmo: vuelven los hijos del pueblo, llegan veraneantes y la plaza se llena. Son días de verbenas, actividades para distintas edades y ese punto de reencuentro que tienen muchos pueblos de la sierra.

Las romerías a ermitas cercanas durante la primavera y el verano forman parte del calendario festivo tradicional. Son más de comida campestre, charla y paseo que de grandes actos multitudinarios, pero si coincides, ayudan a entender cómo se vive el pueblo.

Cuándo visitar Villasur de Herreros

  • Primavera: buena época para caminar, con el campo verde y temperaturas razonables. Puede haber barro en pistas y senderos, así que mejor llevar calzado que no resbale.
  • Verano: refugio relativo frente al calor de la meseta. Los días son largos y el monte se agradece, pero hay más gente, sobre todo en agosto.
  • Otoño: la combinación de colores de los bosques y la temporada micológica lo convierten en el momento más atractivo para muchos. También es cuando más coches se juntan en pistas y cunetas.
  • Invierno: frío, posible nieve y días cortos. A cambio, una tranquilidad casi total. Conviene mirar bien el parte y el estado de las carreteras, especialmente si ha nevado o helado.

Errores típicos

  • Ir pensando en un “pueblo de postal” monumental: Villasur de Herreros es pequeño y se ve rápido. El interés está más en lo que lo rodea que en el casco urbano en sí.
  • Subestimar el clima de la sierra: aunque en Burgos ciudad haga un día medio apañado, aquí el viento, la lluvia o la niebla pueden cambiar la jugada. Imprescindible ropa de abrigo y chubasquero casi todo el año.
  • Confiar en aparcar “donde sea”: en temporada alta de setas y en agosto, hay coches por todas partes. Mejor buscar zonas habilitadas y no meterse con el coche por pistas embarradas o estrechas que luego no permiten maniobrar.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Burgos capital, se accede a Villasur de Herreros por la N-120 en dirección a Logroño hasta Ibeas de Juarros, donde se toma el desvío hacia la Sierra de la Demanda por la BU-822. El trayecto, de unos 45 kilómetros, va dejando atrás el paisaje de meseta para entrar poco a poco en zona más montañosa.

Mejor época: Si buscas senderismo y monte, primavera y otoño suelen ser las mejores apuestas. El verano va bien para huir un poco del calor y el invierno, solo para quien no se asusta con el frío y los días cortos.

Consejos: Lleva calzado adecuado para caminar por montaña y ropa de abrigo incluso en verano, ya que las temperaturas pueden bajar al atardecer. Si vas a recoger setas, infórmate sobre las especies comestibles, las licencias y respeta las normas de recolección. Consulta el estado de las carreteras en invierno antes de desplazarte y lleva siempre algo de agua y comida si vas a internarte por los senderos, porque no hay servicios en el monte.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Ávila
Costa
No
Montaña
No
Temporada
Todo el año

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