Becedas - Flickr
Castilla y León · Cuna de Reinos

Becedas

Localidad con encanto en el límite con Salamanca; conserva un aire señorial y tradiciones antiguas

146 habitantes · INE 2025
1090m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Iglesia de la Inmaculada Concepción Senderismo por la sierra de Béjar

Mejor época

verano

Fiestas de Santa Teresa (agosto) agosto

Qué ver y hacer
en Becedas

Patrimonio

  • Iglesia de la Inmaculada Concepción
  • Ermita del Cristo
  • Fuentes tradicionales

Actividades

  • Senderismo por la sierra de Béjar
  • Visitas culturales

Fiestas y tradiciones

Fecha agosto

Fiestas de Santa Teresa (agosto), Feria de ganado

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Becedas.

Artículo completo
sobre Becedas

Localidad con encanto en el límite con Salamanca; conserva un aire señorial y tradiciones antiguas

Ocultar artículo Leer artículo completo

En lo alto de la Sierra de Béjar, donde los valles abulenses se quiebran en pendientes cubiertas de castaños y robledales, se alza Becedas como un testimonio vivo de la arquitectura popular serrana. Este pequeño pueblo de unos 150 habitantes, encaramado a más de 1.000 metros de altitud, conserva la esencia de los antiguos asentamientos ganaderos que durante siglos aprovecharon los pastos de altura y la riqueza forestal de estas montañas. Sus calles empedradas y sus casas de piedra con balconadas de madera dibujan un paisaje urbano donde el tiempo parece haber ralentizado su paso… y donde, siendo sinceros, se nota que la vida va más despacio, para bien y para mal.

Situado en la comarca de Barco-Piedrahíta, Becedas forma parte de ese conjunto de pueblos serranos que comparten una arquitectura muy reconocible, con construcciones adaptadas al clima riguroso de la montaña abulense. La influencia de la trashumancia y de los oficios tradicionales vinculados al bosque ha dejado una huella clara en su trazado urbano y en el carácter de sus gentes, que mantienen con orgullo las tradiciones heredadas de sus antepasados, aunque la población sea ya muy reducida.

Para quienes buscan un refugio de autenticidad lejos de las rutas masificadas, Becedas permite asomarse a la vida serrana tradicional, recorrer paisajes de montaña poco transitados y descubrir una gastronomía arraigada en los productos de la tierra. No es un pueblo de “mil cosas que hacer”: es un sitio para tomárselo con calma, caminar entre castaños y dejar que el día se pase sin mirar demasiado el reloj.

¿Qué ver en Becedas?

El patrimonio arquitectónico de Becedas se concentra en su casco histórico, donde la arquitectura popular serrana tiene uno de sus ejemplos más claros de la zona. Las viviendas tradicionales, construidas con mampostería de granito y pizarra, exhiben balconadas corridas de madera de castaño que servían tanto para secar productos agrícolas como para proteger las fachadas de las inclemencias. Pasear por sus calles es casi una lección práctica de cómo se construía antes pensando en el frío y la nieve, no en la foto.

La iglesia parroquial preside la plaza principal del pueblo, con su torre de piedra que marca el perfil del conjunto urbano. Como en tantos pueblos de la comarca, el templo ha sido durante siglos el centro de la vida comunitaria y conserva elementos de interés para quienes disfrutan del arte religioso popular. No es una gran catedral, pero sí una buena muestra de la escala real de estos pueblos de montaña.

Pero si hay un elemento que define el paisaje de Becedas, ese es el castañar. Los bosques de castaños que rodean el municipio constituyen un ecosistema de gran valor ecológico y paisajístico. Algunos ejemplares centenarios alcanzan dimensiones considerables y en otoño, cuando el bosque se tiñe de ocres y dorados, el paseo merece la pena, aunque haya barro y hojas por todas partes. Estos árboles no solo marcan el paisaje, sino que han sido fuente de alimento y sustento económico durante generaciones.

Desde diversos puntos del pueblo se obtienen panorámicas amplias sobre el valle del Tormes y las cumbres de la Sierra de Béjar, que en invierno suelen presentarse nevadas. No esperes miradores con barandilla y cartel, sino pequeños altozanos, eras y caminos desde los que asomarse al paisaje.

Qué hacer

El entorno natural de Becedas invita a calzarse las botas de montaña y recorrer los senderos que serpentean entre los castañares. Existen rutas de diversa dificultad que permiten adentrarse en el bosque, descubrir arroyos de agua cristalina y alcanzar miradores naturales desde donde contemplar el territorio serrano. No siempre están señalizadas como en un parque nacional, así que conviene llevar mapa o track y preguntar en el pueblo por los caminos más usados.

En primavera y otoño, estas caminatas resultan especialmente agradables: en una estación por el verde y el agua, en la otra por los colores y las castañas bajo los pies. En verano, las sombras del castañar se agradecen; en invierno, conviene mirar bien el parte meteorológico antes de salir al monte.

Para los aficionados a la micología, el otoño convierte los bosques circundantes en un pequeño paraíso. Los níscalos, setas de cardo y boletus hacen las delicias de quienes conocen el terreno, aunque siempre es recomendable ir acompañado de expertos o consultar con los lugareños antes de consumir cualquier ejemplar. Y, por supuesto, respetar las normas de recolección que puedan estar vigentes [VERIFICAR].

La gastronomía tradicional es otro de los atractivos de Becedas. Los productos de la matanza del cerdo, las patatas del terreno, las judías pintas y, especialmente, las castañas en todas sus preparaciones (asadas, cocidas, en postres) forman parte de una cocina contundente y sabrosa, pensada para estómagos que han pasado el día entre cuestas. Los embutidos elaborados artesanalmente y la miel de las colmenas serranas son productos que merece la pena adquirir si te cruzas con algún productor local.

Durante el invierno, cuando las primeras nieves cubren las cumbres, Becedas puede servir como base tranquila para acercarse a la Sierra de Béjar y zonas de nieve cercanas [VERIFICAR] o simplemente para disfrutar de la montaña nevada desde la calidez de una chimenea. Más que un pueblo “de esquí”, es un lugar donde descansar después de la jornada.

Fiestas y tradiciones

El calendario festivo de Becedas mantiene vivas tradiciones centenarias, aunque hoy se viva todo a una escala pequeña. A mediados de agosto se celebran las fiestas patronales, momento en el que el pueblo recupera parte de su antigua vitalidad con el regreso de quienes emigraron en décadas pasadas. Son días de reencuentros, verbenas y celebraciones religiosas que culminan con procesiones y actos populares, muy pensados para la gente del propio pueblo y de la comarca.

En otoño, coincidiendo con la recogida de la castaña, se celebran actividades relacionadas con este fruto que ha marcado la identidad del pueblo. El magosto, la tradicional fiesta de asar castañas alrededor del fuego, sigue reuniendo a vecinos y visitantes en torno a braseros humeantes. Quien haya calentado las manos sobre una lata llena de brasas y castañas en una tarde fría de noviembre sabe de qué hablamos.

Las matanzas tradicionales, aunque hoy más testimoniales, siguen realizándose en algunos hogares durante los meses más fríos, perpetuando saberes ancestrales relacionados con la elaboración de embutidos y conservas. No son espectáculos para el turista, sino prácticas familiares que, con suerte, podrás conocer si tienes algún contacto en el pueblo.

Información práctica

Becedas se encuentra a unos 90 kilómetros al oeste de Ávila capital. Para llegar en coche, lo más habitual es tomar la autovía A-51 y enlazar con la N-110 en dirección a Piedrahíta y El Barco de Ávila, y desde allí seguir las indicaciones hacia la Sierra de Béjar y Becedas. Conviene revisar el estado de las carreteras en invierno por posibles heladas o nieve.

Si solo tienes unas horas

  • Paseo tranquilo por el casco, fijándote en balconadas y detalles constructivos.
  • Subir a alguno de los caminos cercanos al pueblo para asomarte al valle.
  • Si es otoño, acercarte al borde del castañar, aunque sea sin hacer ruta larga.

Cuándo visitar Becedas

  • Otoño: probablemente el momento más agradecido, por el color del castañar y la temporada de setas y castañas.
  • Primavera: buenos caudales de agua en arroyos y temperaturas suaves para caminar.
  • Verano: más tranquilo que los valles, noches frescas; días centrales de agosto con más gente por las fiestas.
  • Invierno: ambiente muy silencioso, posibilidades de nieve. Ideal si buscas calma total, pero con previsión de abrigo y carretera.

Lo que no te cuentan

Becedas es pequeño y se recorre rápido. Si solo quieres “ver el pueblo”, en una mañana lo tienes hecho. El interés está más en el entorno, en el castañar y en tomárselo con calma que en ir tachando monumentos de una lista. Es más una base o parada dentro de una ruta por la comarca Barco–Piedrahíta y la Sierra de Béjar que un destino para estar varios días seguidos sin moverte. Aquí el plan es sencillo: poco ruido, algo de monte y mucho cielo.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Barco-Piedrahíta
Código INE
05024
Costa
No
Montaña
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
Conectividad5G disponible
SaludHospital a 11 km
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
CostaPlaya cercana
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

Fuentes oficiales

Registros institucionales y datos abiertos (cuando están disponibles).

  • IGLESIA DE LA INMACULADA CONCEPCION
    bic Monumento ~0.6 km

¿Planificando tu visita?

Descubre más pueblos de la comarca de Barco-Piedrahíta.

Ver comarca completa →

Más pueblos en Barco-Piedrahíta

Opiniones de viajeros