Vista aérea de Bohoyo
Instituto Geográfico Nacional · CC-BY 4.0 scne.es
Castilla y León · Cuna de Reinos

Bohoyo

Municipio de montaña en Gredos; punto de partida para ascensiones y rutas por gargantas espectaculares

205 habitantes · INE 2025
1139m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Iglesia de la Asunción Senderismo de alta montaña

Mejor época

verano

Fiestas de la Asunción (agosto) agosto

Qué ver y hacer
en Bohoyo

Patrimonio

  • Iglesia de la Asunción
  • Garganta de Bohoyo

Actividades

  • Senderismo de alta montaña
  • Baños en pozas naturales

Fiestas y tradiciones

Fecha agosto

Fiestas de la Asunción (agosto), Fiestas del Ángel (septiembre)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Bohoyo.

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sobre Bohoyo

Municipio de montaña en Gredos; punto de partida para ascensiones y rutas por gargantas espectaculares

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En el corazón del Valle del Tormes, donde la Sierra de Gredos se cierra y empieza la montaña de verdad, se encuentra Bohoyo, una pequeña aldea abulense que conserva bastante bien la forma de vivir de la sierra. Con apenas 230 habitantes, este pueblo de piedra y pizarra se alza a unos 1.139 metros de altitud, rodeado de un paisaje que cambia de color con cada estación: verde intenso en primavera, dorado seco en verano, ocre en otoño y blanco en los inviernos buenos de nieve.

Bohoyo forma parte de la comarca de Barco-Piedrahíta, una de las zonas más rurales de la provincia de Ávila, donde el turismo rural no está tan explotado como en otros rincones de Gredos. Aquí la vida sigue girando alrededor del ganado, las huertas y el ritmo de las estaciones, y el visitante se suma a esa dinámica o se frustra.

Es un destino muy tranquilo, pensado más para quien disfruta de caminar, del silencio y de la gastronomía contundente de la alta sierra que para quien busca «mucho que hacer» o una lista interminable de monumentos.

Qué ver en Bohoyo

El patrimonio de Bohoyo se integra con su entorno montañoso. La iglesia parroquial preside el núcleo urbano, un templo de construcción sobria que refleja la arquitectura religiosa tradicional de estas tierras altas. Pasear por sus calles empedradas permite descubrir casas de piedra con balcones de madera, chimeneas prominentes y la arquitectura vernácula propia de la zona.

Conviene tomárselo con calma: el casco es pequeño, pero hay detalles en puertas, escudos y corrales que cuentan más de la historia del pueblo que cualquier cartel. No esperes grandes paneles ni rutas urbanas muy marcadas; aquí la visita es más de mirar con atención que de seguir flechas.

El verdadero punto fuerte de Bohoyo es su entorno natural. El pueblo se encuentra en las inmediaciones del Circo de Gredos, uno de los paisajes glaciares más conocidos de la península. En los días despejados, las vistas hacia las cumbres de la sierra son amplias, con el Almanzor (2.592 metros) dominando el horizonte.

Los prados de alta montaña que rodean el municipio forman un mosaico de verdes y ocres donde pace el ganado durante los meses cálidos. Los arroyos que descienden de las cumbres crean pequeñas cascadas y pozas, especialmente vistosas en primavera con el deshielo. La vegetación alterna entre pinares, robledales y los característicos piornos y enebros rastreros de la alta montaña.

Qué hacer

Bohoyo es terreno de senderismo de montaña serio. Desde aquí parten rutas que ascienden hacia el circo glaciar y las lagunas de altura, senderos exigentes que requieren saber por dónde se va y respetar la meteorología. La ruta hacia la Laguna Grande de Gredos se puede plantear desde este valle, aunque no es el acceso más habitual y conviene estudiar bien el itinerario y el desnivel antes de lanzarse [VERIFICAR]. No es una excursión improvisable con zapatillas de calle.

Para caminatas más tranquilas, los alrededores del pueblo permiten paseos entre prados y arroyos, adecuados para quien no quiere pelearse con grandes desniveles. Son recorridos de ida y vuelta, sin grandes complicaciones, para estirar las piernas, ver ganado y entender el paisaje. Muchos caminos son los mismos que usan los vecinos para ir a las fincas, así que conviene cerrar portillas y no molestar al ganado.

En invierno, cuando la nieve cubre el paisaje, la zona se presta a raquetas de nieve y esquí de travesía, pero aquí ya no vale ir improvisando: es terreno de montaña, con cambios bruscos de tiempo y riesgo de placas de hielo. Material adecuado y algo de experiencia, o mejor contratar guía.

La observación de fauna es otra actividad a tener en cuenta. La cabra montés suele dejarse ver en las zonas rocosas si se madruga un poco, mientras que en el cielo planean buitres leonados y, con suerte, alguna águila real. Entre la flora, en primavera y principios de verano aparecen especies de alta montaña que solo se encuentran en estos pisos bioclimáticos.

La gastronomía local responde a lo que el clima pide aquí arriba: platos de cuchara y carne. En Bohoyo y los pueblos cercanos se preparan judías del Barco, chuletón de ternera avileña, patatas revolconas y calderetas de cabrito. Los embutidos serranos y las truchas del Tormes completan una oferta que sienta muy bien después de una jornada de campo o de frío. Conviene tener en cuenta que fuera de temporada alta puede haber menos sitios abiertos y horarios más cortos.

Fiestas y tradiciones

El calendario festivo de Bohoyo mantiene vivas las tradiciones serranas. Las fiestas patronales se celebran en agosto, coincidiendo con el periodo en que muchos emigrantes regresan al pueblo. Son días de reencuentros, verbenas y comidas populares que llenan de vida las calles y las eras.

En invierno, la celebración de San Antón marca el calendario con las tradicionales hogueras y la bendición de animales, una fiesta que conecta con el pasado (y el presente) ganadero del pueblo. La Semana Santa también se vive con devoción, con procesiones que recorren las calles empedradas, sin grandes alardes pero muy arraigadas entre los vecinos.

Aunque no sean estrictamente fiestas, las trashumancias tradicionales forman parte del ciclo anual, cuando el ganado sube a los puertos de montaña en primavera y desciende en otoño. Hoy es una mezcla de necesidad ganadera y patrimonio cultural, y ayuda a entender por qué estos valles son como son.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Ávila capital, se recorren aproximadamente 75 kilómetros por la N-502 en dirección a El Barco de Ávila. Desde allí, se continúa por carreteras locales hasta Bohoyo. El trayecto ronda la hora y media, con un último tramo de curvas y vistas abiertas sobre el valle. El transporte público es limitado o inexistente según la época [VERIFICAR], así que lo razonable es venir en coche.

Mejor época: Primavera y otoño suelen ser las mejores estaciones para caminar, con temperaturas moderadas y el paisaje en su momento más agradecido. El verano alivia respecto al calor de la meseta, pero coincide con más afluencia y menos agua en arroyos y pozas. El invierno atrae a quienes buscan la alta montaña nevada, pero obliga a extremar precauciones y a asumir que puede haber días en que no se pueda salir a caminar con seguridad.

Consejos: Lleva calzado de montaña y ropa de abrigo incluso en verano, pues las temperaturas bajan rápido en cuanto se va el sol o se gana algo de altura. Consulta la meteorología antes de realizar rutas exigentes y avisa siempre de tu itinerario. Respeta el entorno natural, el ganado y las fincas privadas, y no enciendas fuego. Si vienes en fin de semana de temporada alta, llega con margen para aparcar en el propio pueblo sin invadir accesos a huertas o caminos rurales.


Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas

  • Paseo tranquilo por el casco de Bohoyo, con visita a la iglesia y a las zonas altas del pueblo para asomarte al valle.
  • Bajada hacia las zonas de prados cercanos, sin alejarte demasiado, para entender la relación del pueblo con el río y el ganado.

Si tienes el día entero

  • Ruta de senderismo de media jornada por el valle (consultando antes en el pueblo los caminos más claros según la época del año).
  • Comida de plato caliente en la zona y, por la tarde, recorrido en coche por el valle del Tormes, combinando Bohoyo con otros pueblos de Barco-Piedrahíta.

Errores típicos al visitar Bohoyo

  • Esperar un «Gredos masificado»: Bohoyo no es un centro turístico al uso. Hay menos servicios, menos bares abiertos todo el año y menos señalización, pero a cambio hay más tranquilidad y más sensación de pueblo vivido.
  • Confiarse con la montaña: Desde el valle todo parece más suave de lo que es. Las rutas largas tienen mucho desnivel y la meteo cambia rápido; no es un simple paseo de tarde.
  • Llegar tarde en invierno: Los días son cortos y el sol se va pronto detrás de la sierra. Si empiezas una caminata por la tarde, acabarás con frío y con poca luz en las zonas de umbría.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Barco-Piedrahíta
Código INE
05037
Costa
No
Montaña
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
Conectividad5G disponible
SaludHospital a 29 km
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
CostaPlaya cercana
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

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