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sobre Garganta del Villar
Pueblo de alta montaña cerca de Gredos; famoso por la Piedra del Mediodía y su entorno salvaje
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Vas a aparcar en el borde de la carretera. No hay otra opción. Garganta del Villar son unas pocas casas en una ladera de Gredos, en la comarca de Barco-Piedrahíta. Tiene treinta y siete habitantes. No vengas buscando nada más.
El núcleo es una calle principal con construcciones tradicionales y algún añadido moderno. Se ve despoblado. La iglesia es el edificio más notable, sin decoración especial. Una plaza pequeña hace las veces de centro, si es que hay alguno.
Aparcar y cuándo venir
Deja el coche donde no estorbe, antes de que las calles se estrechen. No hay aparcamiento señalizado.
Ven a primera hora o al atardecer si quieres buena luz para ver el entorno montañoso. En invierno, comprueba el estado de la carretera; aquí hiela con frecuencia.
El pueblo y lo que hay alrededor
El arroyo pasa cerca del pueblo. Lleva agua, más en primavera. Hay alguna poza entre las piedras, pero no es zona de baño.
Puedes caminar junto al cauce por senderos sin marcar, usados por ganado. Si no conoces el terreno, no te alejes mucho.
Lo mejor son los prados y el monte que rodean las casas. Hay robles y vistas hacia las cumbres si el día está despejado. Se ven corzos al amanecer y rapaces volando. En otoño la gente del lugar busca setas por ahí.
Cómo llegar
Se llega por carreteras secundarias desde Piedrahíta o El Barco de Ávila. El último tramo tiene curvas y está estrecho.
No vengas con prisa ni con mal tiempo.
Para qué sirve este sitio: para parar un rato, estirar las piernas junto al arroyo y seguir camino hacia otros puntos de la sierra. No es un destino en sí mismo