Vista aérea de Narrillos del Álamo
Instituto Geográfico Nacional · CC-BY 4.0 scne.es
Castilla y León · Cuna de Reinos

Narrillos del Álamo

Localidad serrana en el límite provincial; destaca por el Santuario de Nuestra Señora de la Asunción

56 habitantes · INE 2025
1116m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Santuario de la Asunción Romerías

Mejor época

verano

Fiestas de la Asunción (agosto) agosto

Qué ver y hacer
en Narrillos del Álamo

Patrimonio

  • Santuario de la Asunción
  • Entorno de montaña

Actividades

  • Romerías
  • Senderismo

Fiestas y tradiciones

Fecha agosto

Fiestas de la Asunción (agosto)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Narrillos del Álamo.

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sobre Narrillos del Álamo

Localidad serrana en el límite provincial; destaca por el Santuario de Nuestra Señora de la Asunción

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En el corazón de la comarca de Barco-Piedrahíta, donde las estribaciones de la sierra abulense dibujan un paisaje de granito y robledales, se encuentra Narrillos del Álamo, una pequeña aldea que parece detenida en el tiempo. Con poco más de medio centenar de habitantes censados, este rincón de Ávila se alza a unos 1.100 metros de altitud y deja bastante claro lo que es: un pueblo pequeño de montaña, tranquilo, sin grandes monumentos, pero con paisaje y silencio.

El nombre del municipio, evocador y singular, remite a los álamos que tradicionalmente poblaban sus riberas y que aún hoy salpican el entorno. Narrillos del Álamo es de esos sitios donde uno viene más a bajar el ritmo que a “hacer cosas”: escuchar el viento, ver pasar las nubes, pasear sin reloj. Aquí la arquitectura tradicional serrana y el modo de vida van al paso que marca el campo, no la agenda del visitante.

Visitar Narrillos del Álamo es asomarse a la España rural que aún se resiste a desaparecer. El tamaño del pueblo ayuda: se recorre a pie en muy poco tiempo, así que lo que marca la diferencia no es cuánto ves, sino cuánto te quedas simplemente estando.

Qué ver en Narrillos del Álamo

El patrimonio de Narrillos del Álamo se apoya sobre todo en su arquitectura popular serrana, con construcciones de mampostería de granito y pizarra que se integran bien en el paisaje montañoso. Al pasear por sus calles, resulta inevitable fijarse en las construcciones tradicionales con sus corrales, pajares y cuadras, testimonio de una vida dedicada históricamente a la ganadería y la agricultura de montaña. No esperes casonas restauradas con floripondios: aquí las casas son funcionales y, en muchos casos, tal y como se construyeron hace décadas, con arreglos puntuales.

La iglesia parroquial constituye el principal referente arquitectónico del pueblo, como es habitual en los municipios castellanos de estas características. Su sencilla pero noble construcción recuerda la sobriedad del románico tardío y las reformas posteriores que muchos templos rurales han ido acumulando con los años. Es un edificio modesto, pero es el que organiza el espacio del pueblo: plaza, banco al sol, charla a la salida de misa cuando toca.

El verdadero tesoro de Narrillos del Álamo es, sin embargo, su entorno natural. Los alrededores del municipio muestran un paisaje de dehesas y pastizales de alta montaña, con vistas amplias hacia la Sierra de Gredos y la comarca circundante. Los prados cercanos, salpicados de robles y fresnos, invitan a paseos tranquilos por caminos de tierra, sin necesidad de grandes rutas. La gracia aquí está en volver por donde has venido y ver el pueblo encajado en el paisaje, con luz distinta según la hora: verde intenso en primavera, dorado en verano, ocre en otoño y, cuando toca, nevado en invierno.

Qué hacer

Las actividades en Narrillos del Álamo giran en torno al medio natural y el senderismo sencillo. Desde el pueblo parten diversos caminos y senderos rurales que permiten explorar la comarca, conectando con otros núcleos próximos a través de antiguas vías pecuarias. No están pensados como “rutas señalizadas” al uso, así que conviene ir con mapa, aplicación de senderismo o, mejor aún, preguntar a quien encuentres en el pueblo. Son recorridos de dificultad baja o media, buenos para caminar sin prisa, más que para hacer deporte con cronómetro.

La observación de aves también tiene su interés en la zona, donde es posible avistar especies típicas de la montaña mediterránea, desde rapaces como el milano real hasta pequeños pájaros forestales. No es un “spot” ornitológico famoso, pero si caminas en silencio y a buen paso, acabas viendo más de lo que crees. Los amantes de la fotografía encuentran en los amaneceres y atardeceres de Narrillos del Álamo momentos de luz agradecida, con cielos limpios propios de la altitud y, en días claros, perfiles de montañas muy marcados.

La gastronomía local se basa en los productos de la tierra: carnes de ternera avileña, embutidos artesanales y legumbres de la comarca. Conviene tener claro que se trata de una pequeña aldea sin establecimientos hosteleros propios, por lo que hay que contar con comer en pueblos cercanos de la comarca de Barco-Piedrahíta o llevar algo preparado. Lo habitual es combinar la visita a Narrillos con una parada más larga en alguna localidad de mayor tamaño, donde sí hay bares, restaurantes y servicios.

Fiestas y tradiciones

Como muchos pueblos pequeños de Castilla y León, Narrillos del Álamo concentra sus celebraciones en el periodo estival, cuando los emigrantes retornan al pueblo y la población se multiplica. Las fiestas patronales suelen celebrarse en agosto, momento en que la aldea recupera su antigua vitalidad con verbenas, comidas populares y encuentros vecinales que mantienen vivo el espíritu comunitario.

Son fiestas sencillas, hechas entre vecinos, sin grandes despliegues, pero con ese ambiente de reencuentro de los que vuelven “al pueblo” y los que se han quedado todo el año. Si coincides con esas fechas y te acercas con respeto, es fácil acabar sentado en una mesa larga compartiendo conversación y anécdotas.

Información práctica

Narrillos del Álamo se encuentra a unos 65 kilómetros al suroeste de Ávila capital. Para llegar, se toma la N-502 en dirección a Piedrahíta, desviándose posteriormente por carreteras comarcales que atraviesan el paisaje de la comarca de Barco-Piedrahíta. El acceso se realiza por carreteras secundarias en buen estado, aunque conviene circular con precaución por sus curvas y desniveles, especialmente con nieve, niebla o al anochecer por la presencia de fauna en la calzada.

Es recomendable acudir con el depósito de combustible lleno y llevar provisiones básicas, ya que los servicios en la aldea son muy limitados. El alojamiento se encuentra principalmente en localidades cercanas de mayor tamaño, donde también hay opciones de restauración y servicios básicos. Narrillos encaja mejor como parte de una ruta por la comarca que como destino único de varios días.

Cuándo visitar Narrillos del Álamo

La mejor época para visitar la zona suele ser entre finales de primavera y principios de otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el campo muestra sus colores más intensos. Mayo y junio suelen ser meses agradecidos para caminar, con días largos y prados todavía verdes; septiembre y principios de octubre traen atardeceres claros y menos calor.

El invierno ofrece un paisaje nevado que, cuando cae la nevada buena, es muy bonito de ver, pero hay que estar preparado para el frío, posibles heladas y cambios de tiempo bruscos. Si vas en esa época, revisa el parte meteorológico y el estado de las carreteras antes de subir. Un paseo corto por los alrededores con suelo helado se alarga más de lo que parece, así que conviene calcular bien la hora de regreso.

Lo que no te cuentan

Narrillos del Álamo es pequeño, muy pequeño. Se recorre a pie en menos de una hora, incluso deteniéndose a mirar detalles. Si vas con la expectativa de un casco histórico amplio o muchas cosas “que ver”, te vas a decepcionar. El valor del sitio está más en el ritmo lento, en mirar el horizonte y en la sensación de que aquí el reloj va distinto.

Es más una parada dentro de un día de ruta por la comarca que un sitio donde quedarse varios días seguidos, salvo que busques precisamente eso: silencio, paseo corto y vida de pueblo muy básica, sin tiendas ni servicios.

Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas
Pasea sin prisa por las pocas calles del núcleo, acércate a la iglesia, asómate a los caminos que salen hacia los prados y quédate un rato viendo el paisaje desde la entrada del pueblo. En ese tiempo se ve “todo” y, si vas tranquilo, es suficiente para hacerte una idea del lugar.

Si tienes el día entero
Lo más sensato es usar Narrillos como uno de varios altos en una jornada por la zona de Barco-Piedrahíta y Gredos norte. Dedica aquí la mañana o la tarde a un paseo por los caminos cercanos, comiendo y durmiendo en otra localidad con más servicios. El día cunde más si aceptas que el pueblo se disfruta mejor a sorbos cortos que tratando de alargar la visita a la fuerza.

Errores típicos

  • Llegar pensando en “hacer turismo” como en una villa histórica. Aquí no hay museos ni rutas urbanas largas: el atractivo es el entorno y la calma.
  • Confiar en encontrar bares, tiendas o alojamiento en el propio pueblo. Hay que llevarlo previsto desde otra localidad.
  • Apurar la llegada al atardecer en invierno: anochece pronto, las carreteras son secundarias y un tramo que de día se hace rápido de noche se vuelve más lento.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Barco-Piedrahíta
Código INE
05144
Costa
No
Montaña
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

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