Vista aérea de Nava del Barco
Instituto Geográfico Nacional · CC-BY 4.0 scne.es
Castilla y León · Cuna de Reinos

Nava del Barco

En pleno Gredos; famoso por la Laguna de la Nava y sus paisajes de alta montaña

81 habitantes · INE 2025
1143m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Laguna de la Nava Senderismo a la laguna

Mejor época

verano

Fiestas de Santiago (julio) julio

Qué ver y hacer
en Nava del Barco

Patrimonio

  • Laguna de la Nava
  • Iglesia parroquial
  • Gargantas

Actividades

  • Senderismo a la laguna
  • Montañismo

Fiestas y tradiciones

Fecha julio

Fiestas de Santiago (julio)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Nava del Barco.

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sobre Nava del Barco

En pleno Gredos; famoso por la Laguna de la Nava y sus paisajes de alta montaña

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En la ladera sur de Gredos, donde la carretera ya empieza a retorcerse y las montañas se cierran, está Nava del Barco. Una aldea abulense de poco más de 80 habitantes, a unos 1.140 metros de altitud, en la comarca de Barco-Piedrahíta. Esto es pueblo de sierra, con lo bueno y lo menos cómodo que eso implica.

Llegar hasta aquí es ver cómo cambia el paisaje según la estación: primavera muy verde y con agua por todas partes, veranos secos pero más frescos que en la meseta, otoños de tonos apagados y setas, e inviernos que pueden venir cargados de nieve. Nava del Barco no es para quien va buscando cascos históricos extensos ni listas de monumentos. Es para caminar, estar tranquilo y asomarse a Gredos por un valle menos masificado.

La arquitectura popular serrana domina el núcleo urbano, con construcciones de piedra y madera adaptadas al frío y la nieve. Calles cortas, casas bajas y poco ruido. Aquí no hay grandes servicios ni ocio urbano, pero sí vida de pueblo y un entorno que manda más que el calendario.

¿Qué ver en Nava del Barco?

El patrimonio de Nava del Barco es discreto pero representativo de la arquitectura religiosa rural castellana. La iglesia parroquial preside el conjunto urbano con su sobria estructura de piedra, testimonio de siglos de vida comunitaria en estas tierras de alta montaña. Como en tantos pueblos de la Sierra de Gredos, el templo ha sido durante generaciones el punto de encuentro y referencia para sus habitantes, más allá de lo religioso.

Pero el verdadero tirón de Nava del Barco está en su entorno natural. El municipio se encuentra rodeado de bosques de pino silvestre y roble melojo, buenos para paseos tranquilos donde es posible avistar fauna autóctona como corzos, jabalíes y diversas especies de aves rapaces. Los arroyos de montaña que descienden de las cumbres crean pequeños rincones agradables, especialmente en primavera cuando el deshielo alimenta sus caudales.

La arquitectura tradicional serrana merece una atención especial: casas de dos plantas con muros de mampostería, balcones de madera y tejados de teja árabe que han resistido los duros inviernos durante generaciones. Pasear por sus calles es ver un pueblo que sigue siendo agrícola y ganadero, sin mucha floritura para el turista.

Qué hacer

Nava del Barco es terreno claro para senderismo y montañismo. Desde el pueblo parten diversas rutas que permiten adentrarse en la Sierra de Gredos, con diferentes niveles de dificultad. Los caminos tradicionales que conectaban estas aldeas serranas se han convertido en buenos senderos para descubrir el paisaje de alta montaña castellano. Conviene informarse bien de distancias y desniveles antes de salir: aquí las cuestas engañan y las jornadas se alargan más de lo previsto, sobre todo si no estás acostumbrado a caminar en altura.

La micología cobra especial protagonismo en otoño, cuando los bosques cercanos se llenan de especies como boletus, níscalos y setas de cardo. Es fundamental respetar la normativa local y recolectar con conocimiento y responsabilidad: no todo lo que sale del suelo se come, y las zonas de recogida no son un autoservicio infinito.

Para los interesados en la observación de fauna, las primeras horas de la mañana y el atardecer son los mejores momentos para avistar animales en su hábitat natural. La tranquilidad del entorno favorece estos encuentros, pero no es un safari: algunos días verás movimiento y otros, nada. Mejor tomárselo como un extra y no como el objetivo principal del viaje.

La gastronomía serrana es otro de los atractivos. Aunque no encontrarás grandes restaurantes ni una oferta muy amplia, en los establecimientos locales podrás probar platos tradicionales como las patatas revolconas, el cabrito asado, las judías del Barco y los embutidos artesanales típicos de la zona. Los quesos de cabra y las carnes de ternera de Ávila completan una oferta sencilla, centrada en producto de la zona y raciones contundentes más que en presentaciones modernas.

Fiestas y tradiciones

El calendario festivo de Nava del Barco, como el de muchas aldeas serranas, gira en torno a celebraciones tradicionales que reúnen a vecinos y emigrantes. Las fiestas patronales se celebran durante el verano, generalmente en agosto, momento en que la población se multiplica con el regreso de quienes un día nacieron aquí.

La festividad de San Antón en enero mantiene viva la tradición de las hogueras y la bendición de animales, un ritual que enlaza con el pasado ganadero de estas tierras. Durante la Semana Santa, aunque con celebraciones modestas, se mantienen las procesiones y actos religiosos propios de la tradición castellana, con ambiente más de pueblo que de destino turístico.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Ávila capital, situada a unos 80 kilómetros, se accede tomando la N-502 en dirección a Barco de Ávila y posteriormente desviándose por carreteras comarcales que atraviesan la sierra. El trayecto permite disfrutar de buenas vistas panorámicas de Gredos. Es recomendable viajar con vehículo propio, ya que las conexiones de transporte público son limitadas o casi testimoniales [VERIFICAR].

Consejos: Lleva calzado adecuado si piensas hacer senderismo, ropa de abrigo incluso en verano (las noches son frescas en alta montaña) y provisiones básicas. La altitud puede notarse en personas no acostumbradas. No esperes supermercados grandes ni una farmacia en cada esquina: conviene venir con lo importante resuelto. Respeta el entorno natural y la tranquilidad del pueblo: sonido hay poco, y se agradece que siga siendo así.

Cuándo visitar Nava del Barco

  • Primavera: la época más agradecida si te gustan los paisajes verdes, el agua en arroyos y temperaturas suaves. Buen momento para rutas sin el calor del verano, aunque el barro y la nieve vieja pueden complicar algunos caminos altos.
  • Verano: días templados comparados con la meseta, pero cada vez más calurosos. Más ambiente en el pueblo, sobre todo en agosto, y más gente en las rutas. También más coches y más problemas de aparcamiento cerca de los inicios de senderos.
  • Otoño: interesante para quienes vienen por las setas y por los colores del melojo. Días cortos y tiempo más cambiante; mejor traer ropa de lluvia y asumir que alguna jornada se puede ir al traste por niebla o agua.
  • Invierno: puede ser duro, con nevadas y heladas. Paisaje muy bonito, pero hay que venir preparado: carreteras con hielo, rutas impracticables algunos días y pocas horas de luz. Plan adecuado solo si sabes moverte en montaña invernal o quieres simplemente estar tranquilo en el pueblo.

Lo que no te cuentan

Nava del Barco es pequeño y se ve rápido. El casco urbano no da para más de un paseo corto; el viaje solo compensa si vas a caminar por el valle o a moverte por la zona (Barco de Ávila, Piedrahíta, otros pueblos de Gredos).

Las fotos que circulan suelen enseñar el entorno de montaña más que el pueblo en sí. El paisaje es amplio, pero los accesos a las zonas más altas no son un paseo de 20 minutos: hay horas de sendero, piedra y desnivel. Y, como en muchos pueblos de sierra, el aparcamiento cerca de los inicios de ruta se puede complicar en puentes y agosto. Conviene madrugar y asumir que, si llegas a media mañana, igual te toca dejar el coche algo más lejos de lo que te gustaría.

Errores típicos

  • Subestimar las rutas: pensar que, por salir de un pueblo pequeño, las excursiones son fáciles. Aquí los desniveles son serios y el tiempo cambia rápido.
  • Confiar en “ya compraremos allí”: la oferta de tiendas y servicios es limitada. Mejor venir con comida básica, gasolina suficiente y lo que puedas necesitar.
  • Horarios de invierno: llegar tarde pensando en un paseo largo. En diciembre-enero, a media tarde ya empieza a caer la luz, y el frío aprieta en cuanto el sol se esconde.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Barco-Piedrahíta
Código INE
05153
Costa
No
Montaña
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
SaludHospital a 23 km
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
CostaPlaya cercana
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

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