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sobre San Martín del Pimpollar
Situado cerca del Parador de Gredos; entorno de pinar y montaña
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Aparca junto a la iglesia o en el espacio abierto del surtidor. Es lo más fácil. El pueblo se recorre en diez minutos, las calles son cortas y algunas estrechas para el coche. Está a 1.300 metros, en la cara norte de Gredos.
Cómo es el lugar
La iglesia de San Martín de Tours es el punto de referencia. Piedra granítica, una torre baja. No hay mucho más que ver arquitectónicamente. Es un conjunto de viviendas, algunas rehabilitadas, otras con la piedra vista y tejados de pizarra antigua.
Las calles tienen pendiente suave. Si subes por cualquiera de ellas, pronto ves la sierra al fondo. En los bordes del casco quedan corrales de ganado en desuso, hechos con losas de granito.
Salir a caminar
El interés real está fuera. Al tomar cualquier pista que sale del pueblo aparecen robles, pinos y praderas extensas. Los caminos hacia Navalguijo o Bernalejo son una opción sencilla.
No hace falta hacer gran ruta. Con media hora andando ya tienes vistas claras del valle del Alto Alberche y las cumbres. Es frecuente ver huellas de jabalí o corzo en el barro, y buitres leonados planeando sobre las laderas.
Comer y dormir
La oferta dentro del pueblo es limitada. La cocina es la típica serrana: guisos, embutidos y carnes. Mucha gente come en pueblos cercanos con más servicios.
Algunos lo usan como base para ir a La Covatilla en invierno o para empezar rutas por Gredos sin dormir en sitios masificados.
Cuándo hay gente
La fiesta patronal es en noviembre. Son actos modestos, reuniones vecinales. En los meses cálidos hay más movimiento porque vuelven familias con casa aquí. Se hacen alguna verbena pequeña, pero no esperes ambiente turístico.
Para terminar
Es un pueblo funcional para quien camine por Gredos y quiera un sitio tranquilo donde parar. Si buscas monumentos o vida social, no es tu destino. Si quieres silencio y acceso rápido a la sierra, puede servirte