Iglesia de Calzadilla.JPG
Castilla y León · Cuna de Reinos

Calzadilla de Tera

Situado en la ribera del río Tera y atravesado por el Camino de Santiago Sanabrés; lugar de paso de peregrinos con hermosos paisajes de ribera y presa

278 habitantes · INE 2025
755m altitud

Por qué visitarlo

Iglesia de San Justo Camino de Santiago

Mejor época

verano

Santa Marina (julio) julio

Qué ver y hacer
en Calzadilla de Tera

Patrimonio

  • Iglesia de San Justo
  • Presa de Calzadilla

Actividades

  • Camino de Santiago
  • Pesca y baño

Fiestas y tradiciones

Fecha julio

Santa Marina (julio)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Calzadilla de Tera.

Artículo completo
sobre Calzadilla de Tera

Situado en la ribera del río Tera y atravesado por el Camino de Santiago Sanabrés; lugar de paso de peregrinos con hermosos paisajes de ribera y presa

Ocultar artículo Leer artículo completo

En plena comarca de Benavente y Los Valles, donde la meseta zamorana se estira en llanuras de cereal, está Calzadilla de Tera, una localidad pequeña (apenas 300 habitantes) donde la vida va a otro ritmo. A 755 metros de altitud, el pueblo se asienta en una zona de paso histórica entre rutas comerciales y caminos tradicionales, algo que todavía se nota en la forma en que el pueblo se organiza en torno a sus ejes viarios.

El nombre remite a esas antiguas calzadas y a su papel como lugar de tránsito más que como núcleo monumental. Hoy, lejos de circuitos turísticos organizados, Calzadilla de Tera es un pueblo de vida rural cotidiana: gente en la plaza, tractores entrando y saliendo, y un paisaje que cambia por completo según la época del año.

Rodeado de campos de cereal, choperas de ribera y tierras de labor, este rincón zamorano encaja bien con quienes buscan estar tranquilos, caminar por caminos agrícolas, comer cocina de siempre y hacerse a la idea de cómo funciona un pueblo de esta parte de Castilla. Aquí lo que manda es el día a día: campañas de siembra, riegos, cosechas y el ritmo de las estaciones.

Qué ver en Calzadilla de Tera

El principal edificio de referencia es la iglesia parroquial, un templo sobrio, típico de la arquitectura religiosa rural castellana. Más allá de estilos muy definidos, lo interesante aquí es entenderla como el centro histórico de la vida del pueblo: en torno a ella han girado las fiestas, los ritos y las reuniones durante generaciones. Conviene fijarse en la torre, en los materiales empleados y en las reformas que delatan cómo se ha ido adaptando el edificio con el tiempo.

Un paseo corto por el casco urbano permite ver ejemplos de arquitectura tradicional: casas de piedra y adobe, corrales, portones de madera y algunos palomares cilíndricos en las afueras. Los palomares, muy característicos de la zona, hablan de otra economía rural, cuando el abono de paloma era un recurso más. No están musealizados ni preparados para la visita: se ven desde los caminos y poco más.

En el entorno hay antiguas bodegas excavadas en la tierra, algunas ya abandonadas y otras aún en uso privado. No todas son accesibles ni visitables, así que conviene preguntar antes de acercarse o hacer fotos con demasiada confianza. Muchas están en fincas particulares y no hay carteles ni rutas marcadas.

Los alrededores del pueblo se entienden mejor caminando: los caminos rurales se abren entre parcelas de cereal, barbechos y regadíos. A primera vista el paisaje parece uniforme, pero cambia mucho según la estación: en primavera la paleta es verde y roja de amapolas, en verano domina el amarillo quemado, y en otoño el ambiente se vuelve más gris y silencioso. En invierno, los días cortos y la niebla pueden dar un punto bastante más desnudo al paisaje.

Qué hacer

Calzadilla de Tera puede servir como punto de partida para pequeñas rutas a pie o en bicicleta por la comarca de Benavente y Los Valles. No hay grandes desniveles, pero sí caminos largos y rectos, así que lo clave es calcular bien las distancias y llevar agua, sobre todo en verano. Los caminos agrícolas permiten paseos tranquilos, sin pretensiones deportivas, observando cómo se organiza el campo: tipos de cultivo, regadíos, setos y lindes.

Para quienes se fijan en las aves, la zona permite ver especies propias de medios cerealistas, como avutardas, sisones o alcaravanes, además de cernícalos, milanos o aguiluchos. No es un espacio con infraestructuras específicas de observación, así que hay que armarse de paciencia, prismáticos y respeto: no salirse de los caminos y evitar molestar a la fauna, especialmente en época de cría.

En cuanto a la mesa, aquí manda la cocina zamorana de siempre: cordero lechal, embutidos, quesos de oveja y legumbres cocinadas sin prisas. En temporada de caza, los guisos de liebre, conejo o perdiz forman parte del recetario de muchas casas. No esperes una oferta gastronómica muy variada ni sofisticada: la gracia está más en el producto y en la manera tradicional de cocinarlo que en las florituras. Conviene ir con cierta previsión: no es un pueblo con muchos servicios abiertos todo el año.

La proximidad a otros pueblos de la comarca permite plantear la visita como ruta de día: combinar Calzadilla con otras localidades con iglesias románicas o mudéjares, molinos harineros conservados y más ejemplos de palomares. Es una buena forma de entender el conjunto del paisaje agrario de Los Valles, más que centrarse solo en un núcleo.

Fiestas y tradiciones

El calendario festivo de Calzadilla de Tera sigue el patrón clásico de muchos pueblos castellanos. Las fiestas patronales se celebran en verano, normalmente en agosto, coincidiendo con la vuelta de la gente que vive fuera. No son grandes eventos pensados para el turismo, sino reuniones familiares y vecinales con verbenas, juegos y comidas comunales.

Estas fechas son cuando el pueblo está más vivo: más movimiento en las calles, peñas, música hasta tarde y una mezcla curiosa entre la vida diaria de los residentes y el reencuentro de quienes solo pisan el pueblo unos días al año. Si lo que quieres es ver el pueblo en modo tranquilo, mejor evitar esos días centrales de fiestas.

Información práctica

Cómo llegar:
Desde Zamora capital, a unos 70 km, se llega por la N-630 en dirección a Benavente y, desde allí, por carreteras comarcales hasta el pueblo. Es un trayecto sencillo, pero conviene revisar el mapa antes porque los últimos kilómetros discurren por vías secundarias y con poco tráfico. Desde Benavente, la distancia ronda los 20 km.

Cuándo visitar Calzadilla de Tera

La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) son los momentos más agradecidos para caminar y moverse por el campo, con temperaturas moderadas. En verano el calor aprieta, el paisaje se vuelve más austero y las horas centrales del día se hacen largas para caminar, aunque las noches suelen refrescar. En invierno, además del frío, hay días cortos y nieblas que reducen mucho las vistas.

Si buscas ambiente de fiestas, agosto concentra buena parte de la vida social del pueblo. Si lo que quieres es pasear, hacer fotos y ver el trabajo del campo, mejor entre semana y fuera de fechas festivas: hay menos ruido y se aprecia mejor el funcionamiento del pueblo.

Errores típicos al visitar Calzadilla de Tera

  • Esperar un “pueblo monumental”: Calzadilla de Tera es un pueblo agrícola pequeño, con una iglesia, algunas construcciones tradicionales y poco más. Se conoce bien en poco tiempo; el valor está en el conjunto del entorno rural, no en grandes monumentos.
  • Subestimar el sol y el calor: Los caminos no tienen apenas sombra. En verano, salir a andar a mediodía es mala idea; mejor primeras horas de la mañana o última de la tarde, siempre con gorra, protección solar y agua.
  • Pensar que es un destino de varios días por sí solo: Como base para recorrer la comarca tiene sentido; para quedarse varios días únicamente en el término municipal, probablemente se quede corto si buscas mucha actividad.
  • Contar con muchos servicios: Al ser un pueblo pequeño, los horarios y la disponibilidad de bares, tiendas o gasolina pueden ser limitados. Mejor llegar con el depósito de combustible razonablemente lleno y algo de comida y agua.

Lo que no te cuentan

Calzadilla de Tera se ve rápido: un paseo por el núcleo urbano puede resolverse en una hora larga, y lo demás es campo y caminos. Las fotos de paisajes abiertos pueden dar una idea algo más “épica” de lo que luego es un entorno sencillo, llano y agrícola. No hay grandes infraestructuras turísticas ni una agenda cultural continuada: es, más bien, una parada tranquila para quien ya está rodando por Benavente y Los Valles o quiere asomarse a la vida diaria de un pueblo castellano sin maquillajes.

Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas
Recorre el entorno de la iglesia y las calles principales, fíjate en las casas de adobe y piedra, y alarga el paseo hasta las afueras para ver algún palomar desde el camino. Con eso te haces una idea bastante clara del lugar.

Si tienes el día entero
Combina un paseo por Calzadilla de Tera con una ruta a pie o en bici por los caminos agrícolas y la visita a otros pueblos de Los Valles. El conjunto del día está más en enlazar pequeños núcleos y paisaje que en exprimir un solo sitio.


Consejos:
Calzadilla de Tera tiene sentido para quien valora la calma y las cosas pequeñas: pasear, observar, hablar con la gente si se tercia. Preguntar a los vecinos por caminos y parajes suele ser la mejor forma de orientarse. Y, al andar por los campos, respeta cultivos, cancelas y pasos: estás en una zona de trabajo, no en un parque temático.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Benavente y Los Valles
Código INE
49032
Costa
No
Montaña
No
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
Conectividad5G disponible
EducaciónInstituto y colegio
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
CostaPlaya cercana
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

¿Planificando tu visita?

Descubre más pueblos de la comarca de Benavente y Los Valles.

Ver comarca completa →

Más pueblos en Benavente y Los Valles

Opiniones de viajeros