Vista aérea de Collazos de Boedo
Instituto Geográfico Nacional · CC-BY 4.0 scne.es
Castilla y León · Cuna de Reinos

Collazos de Boedo

Pequeño pueblo en la comarca de Boedo-Ojeda; destaca por su iglesia románica y la tranquilidad de su entorno rural.

89 habitantes · INE 2025
920m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Iglesia de Santa Lucía Visita al románico

Mejor época

verano

Santa Lucía (diciembre) agosto

Qué ver y hacer
en Collazos de Boedo

Patrimonio

  • Iglesia de Santa Lucía
  • Pila bautismal románica

Actividades

  • Visita al románico
  • Senderismo
  • Observación de naturaleza

Fiestas y tradiciones

Fecha agosto

Santa Lucía (diciembre), Fiestas de verano (agosto)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Collazos de Boedo.

Artículo completo
sobre Collazos de Boedo

Pequeño pueblo en la comarca de Boedo-Ojeda; destaca por su iglesia románica y la tranquilidad de su entorno rural.

Ocultar artículo Leer artículo completo

En el corazón de la comarca de Boedo-Ojeda, donde las llanuras castellanas comienzan a elevarse hacia el norte palentino, se encuentra Collazos de Boedo, una pequeña aldea que parece detenida en el tiempo. Con apenas un centenar de habitantes y situada a unos 920 metros de altitud, esta localidad refleja bastante bien la esencia del mundo rural castellano: piedra dorada, horizontes amplios y un silencio que solo interrumpe el viento de la meseta y, a ratos, algún tractor.

Llegar hasta Collazos de Boedo es adentrarse en una Castilla tranquila, lejos de rutas turísticas masificadas. Sus calles, a veces más de tierra que de piedra, y sus construcciones tradicionales de adobe y mampostería conservan la arquitectura popular que durante siglos ha caracterizado estos pueblos cerealistas. Más que un “destino” al uso, es una parada para quienes buscan desconexión real, naturaleza sin artificios y la oportunidad de ver cómo se vive todavía en un pueblo pequeño, sin decorado.

La comarca de Boedo-Ojeda, tierra de transición entre la llanura y la montaña, encuentra en Collazos de Boedo un mirador discreto pero muy honesto hacia paisajes agrarios que cambian de color según la estación: dorados en verano, ocres en otoño, verdes en primavera. Aquí el tiempo va al ritmo de las labores del campo: se nota en los horarios, en el movimiento (o la falta de él) por las calles y en el ambiente general.

¿Qué ver en Collazos de Boedo?

El patrimonio de Collazos de Boedo habla del paso de los siglos con voz serena. Su iglesia parroquial, presidiendo el núcleo urbano, mantiene ese aire sobrio característico del románico rural palentino, aunque reformada en épocas posteriores. Como muchas iglesias de la zona, conserva elementos arquitectónicos que se aprecian mejor con una visita pausada y fijándose en los detalles: la espadaña recortada sobre el cielo, la sillería de algunas esquinas, los añadidos más recientes.

El verdadero interés de Collazos está en su urbanismo tradicional. Pasear por sus calles es descubrir las casas de labranza con sus portones de madera, los corrales anexos y las construcciones auxiliares que hablan de una economía agraria centenaria. Algunas viviendas mantienen elementos originales: dinteles de piedra con inscripciones, aleros de madera y muros de adobe que recuerdan otras épocas. No es un pueblo “de postal” arreglado para el turista: hay casas restauradas y otras a medio caer, y precisamente ahí está parte de su interés, en esa mezcla de lo que se mantiene y lo que se ha ido dejando.

Los alrededores del pueblo son, sobre todo, paisaje. Desde el núcleo urbano se divisan amplias panorámicas de campos de cereal, páramos y pequeños valles que se extienden hacia el horizonte. Los caminos rurales que parten del pueblo permiten recorrer estos paisajes a pie; no esperes senderos balizados con paneles, sino pistas agrícolas por las que pasan vecinos, ganado y maquinaria. Es terreno para caminar con calma, sin muchas indicaciones, orientándote más por el relieve y los pueblos del entorno que por señales.

Qué hacer

Collazos de Boedo es un buen punto de partida para caminar sin complicación técnica: pistas anchas, desniveles suaves y muy buena visibilidad. Los caminos agrícolas que circundan el pueblo conectan con otras localidades de la comarca, creando una red de recorridos que puedes adaptar según el tiempo y las ganas. En un par de horas se puede hacer un paseo circular tranquilo, parando a mirar el paisaje y las aves. A ritmo normal, en una mañana se explora el pueblo y se hace un paseo corto sin ir mirando el reloj.

La observación de aves tiene mucho sentido en esta zona de páramos y campos. Milanos, cernícalos, perdices y otras especies propias de los ecosistemas cerealistas suelen dejarse ver, sobre todo si caminas en silencio y a primera o última hora del día. La primavera y el otoño son especialmente propicios para esta actividad, tanto por la luz como por el movimiento de aves migratorias.

La gastronomía local se apoya en los productos de la tierra. El lechazo asado, las sopas castellanas, las legumbres de la zona y los embutidos artesanales forman parte de una cocina muy sobria pero contundente. En el propio pueblo las opciones son limitadas, así que lo normal es comer o alojarse en localidades cercanas algo más grandes y acercarse a Collazos a pasar unas horas.

El simple hecho de pasear sin prisas, conversar con los vecinos si se presta la ocasión y dejarse llevar por el ritmo pausado de la vida rural tiene aquí más sentido que ir tachando “cosas que ver”. En un pueblo así, la visita se mide más en tiempo que en lugares concretos, y en la sensación de haber estado un rato dentro de la vida cotidiana de la comarca.

Fiestas y tradiciones

Como muchos pueblos de la comarca, Collazos de Boedo mantiene sus celebraciones tradicionales ligadas al calendario festivo castellano. Las fiestas patronales suelen celebrarse durante los meses de verano, generalmente en agosto, cuando muchos de los hijos del pueblo regresan para el reencuentro anual. Son días de misa, procesión, música y mucha vida en la calle para lo que es habitualmente un pueblo muy tranquilo.

Otras festividades del calendario religioso, como las celebraciones de primavera, también se viven en el pueblo con la participación de los vecinos, manteniendo costumbres que, más que pensadas para el visitante, forman parte de la vida comunitaria. Si coincides con alguna, la sensación es más la de estar invitado a algo ajeno que la de asistir a un evento “preparado” para forasteros.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Palencia capital, Collazos de Boedo se encuentra a unos 50 kilómetros por la carretera que se dirige hacia el norte de la provincia, atravesando la comarca de Boedo-Ojeda. El acceso se realiza por carreteras comarcales en buen estado, pero con tráfico escaso. Es prácticamente imprescindible disponer de vehículo propio, ya que las conexiones de transporte público son muy limitadas o pueden variar según la época [VERIFICAR].

Mejor época: La primavera (abril-junio) y el otoño (septiembre-octubre) son las estaciones más agradables, con temperaturas más suaves y paisajes especialmente agradecidos para caminar y hacer fotos. El verano puede ser caluroso en las horas centrales, aunque las noches refrescan por la altitud. El invierno es frío, con posibilidad de heladas y alguna nevada ocasional; si vas entonces, lleva ropa de abrigo de verdad, no solo “por si acaso”.

Consejos prácticos: Lleva calzado cómodo para caminar por pistas de tierra, ropa adecuada según la época (en invierno puede hacer mucho frío y el viento se nota), agua suficiente y algo de comida si piensas alargar el paseo, porque no hay muchos servicios. Consulta previamente el alojamiento en localidades cercanas de mayor tamaño. Respeta el entorno rural y las propiedades privadas durante los paseos por los caminos, y recuerda que son vías de trabajo para la gente del pueblo: si oyes un coche o ves un tractor, deja siempre espacio para que puedan pasar.

Lo que no te cuentan

Collazos de Boedo es pequeño y se ve rápido: si vas con la idea de pasar aquí un fin de semana entero sin moverte, te quedarás corto de “plan”. Funciona mejor como parte de una ruta por la comarca que como único destino.

Las fotos pueden dar una imagen más “arreglada” de lo que luego encuentras. No es un decorado rural, es un pueblo vivo y envejecido a la vez: fachadas nuevas junto a pajares caídos, solares, maquinaria agrícola aparcada en mitad del caserío. Si buscas eso, te encajará; si esperas un casco histórico pulido, no tanto.

Tampoco hay servicios pensados para el turista: ni oficinas de información, ni cartelería abundante, ni una lista larga de bares. Conviene llegar sabiendo esto para evitar decepciones y disfrutarlo por lo que es: una parada tranquila en medio de la Castilla más cotidiana.

Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas
Aparca en la zona más céntrica (sin estorbar accesos a casas ni fincas) y recorre el pueblo con calma: vuelta completa por las calles, parada en la iglesia y pequeño paseo por alguno de los caminos que salen hacia los campos, lo suficiente como para tener una buena panorámica de la comarca.

Si tienes el día entero
Lo más razonable es combinar Collazos de Boedo con otros pueblos de Boedo-Ojeda. Dedica una mañana corta al pueblo y sus alrededores, con un paseo de 5–7 km a ritmo tranquilo, y por la tarde acércate a alguna localidad cercana con más patrimonio o servicios. Así se entiende mejor el conjunto de la comarca y no se fuerza al pueblo a ser lo que no es.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Boedo-Ojeda
Código INE
34061
Costa
No
Montaña
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
TransporteTren a 14 km
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

¿Planificando tu visita?

Descubre más pueblos de la comarca de Boedo-Ojeda.

Ver comarca completa →

Más pueblos en Boedo-Ojeda

Opiniones de viajeros