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Castilla y León · Cuna de Reinos

Santa Cruz de Boedo

Pueblo del valle del Boedo con una iglesia que conserva restos románicos; entorno tranquilo y agrícola.

51 habitantes · INE 2025
850m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Iglesia de la Santa Cruz Paseos por la ribera

Mejor época

verano

Exaltación de la Santa Cruz (septiembre) septiembre

Qué ver y hacer
en Santa Cruz de Boedo

Patrimonio

  • Iglesia de la Santa Cruz
  • Entorno del río Boedo

Actividades

  • Paseos por la ribera
  • Visita cultural
  • Ciclismo

Fiestas y tradiciones

Fecha septiembre

Exaltación de la Santa Cruz (septiembre), San Isidro (mayo)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Santa Cruz de Boedo.

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sobre Santa Cruz de Boedo

Pueblo del valle del Boedo con una iglesia que conserva restos románicos; entorno tranquilo y agrícola.

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En el corazón de la comarca de Boedo-Ojeda, donde las llanuras castellanas comienzan a ondularse anunciando la proximidad de las montañas, se encuentra Santa Cruz de Boedo, una pequeña aldea palentina que parece detenida en el tiempo. Con apenas medio centenar de habitantes y situada a unos 850 metros de altitud, este diminuto núcleo rural es un buen refugio para quienes quieren desconectar del ruido y saber cómo se vive en la España más vacía… siempre que se venga con expectativas realistas.

El paisaje que rodea Santa Cruz de Boedo es típicamente castellano: extensos campos de cereal que cambian de color según la estación, pequeñas arboledas de encinas y quejigos que rompen el horizonte, y un cielo limpio que por las noches regala una bóveda estrellada que en ciudad ya no se ve. La arquitectura tradicional de piedra y adobe se integra en este entorno, con casas que cuentan la historia de generaciones que han trabajado estas tierras… y también con otras muchas cerradas, medio caídas o a medio arreglar. Esa mezcla forma parte del paisaje real del pueblo.

Visitar Santa Cruz de Boedo es adentrarse en la Palencia menos conocida, aquella que no aparece en las guías convencionales pero que guarda el alma rural de Castilla y León. Aquí no hay grandes monumentos ni rutas montadas: hay silencio, campos y un ritmo de vida muy lento. Si buscas eso, encaja; si no, quizá te sepa a poco.

Qué ver en Santa Cruz de Boedo

El patrimonio de Santa Cruz de Boedo, como el de muchas aldeas de esta comarca, se concentra en su iglesia parroquial, testimonio de siglos de devoción popular y centro neurálgico de la vida comunitaria. Este templo, de factura sencilla pero con detalles que merece la pena mirar con calma, conserva la esencia del románico rural palentino con adiciones posteriores. No siempre está abierto, así que conviene no ir con expectativas de visita interior asegurada. [VERIFICAR]

Pasear por las calles del pueblo es un repaso rápido a la arquitectura rural de la zona. Las construcciones tradicionales, aunque muchas en proceso de restauración o deshabitadas, muestran la lógica de antes: muros gruesos de piedra, pequeñas ventanas, corrales y cuadras integrados en las viviendas. Algunos edificios conservan elementos originales como potros de herrar, antiguos lagares o bodegas excavadas, mezclados con reformas más recientes que rompen un poco la foto idílica. En menos de una hora has visto prácticamente todo el caserío.

El entorno natural es probablemente el mayor atractivo de Santa Cruz de Boedo. Los campos circundantes ofrecen un paisaje cambiante: verdes intensos en primavera, dorados en verano cuando maduran los cereales, y ocres en otoño. Los pequeños valles y lomas invitan a caminatas tranquilas donde es fácil avistar aves rapaces, conejos y, con suerte, alguna liebre. Desde el pueblo se tienen vistas amplias sobre la comarca, sobre todo al atardecer, cuando se entiende bien lo de “meseta” mirando en redondo.

Qué hacer

El senderismo es la actividad principal en Santa Cruz de Boedo y su entorno, pero hay que entenderlo bien: no hay grandes rutas diseñadas ni paneles informativos. Lo que hay son caminos rurales, pistas agrícolas y antiguas vías pecuarias que permiten diseñar paseos de diferente duración. Una opción sencilla es seguir los caminos que comunican con aldeas vecinas, caminando entre campos de cereal y escuchando poco más que el viento y alguna maquinaria agrícola si coincide. Imprescindible llevar mapa offline o aplicación de rutas: la señalización brilla por su ausencia.

Para los aficionados a la fotografía rural, el pueblo y sus alrededores dan juego: arquitectura tradicional, pajares medio derruidos, paisajes cerealistas, atardeceres largos y un cielo nocturno que, libre de contaminación lumínica, permite captar la Vía Láctea con claridad si el tiempo acompaña. No hay miradores “oficiales”: el mejor encuadre lo vas a encontrar parando en cualquier camino alto.

La gastronomía de la zona se basa en productos de la tierra y tradiciones de siempre. En el propio pueblo no encontrarás bares ni restaurantes, así que toca organizarse. En la comarca son habituales los platos de cuchara (sopas castellanas, legumbres), los asados de lechazo y cordero y los embutidos artesanales, que tendrás que buscar en pueblos cercanos de mayor tamaño.

El turismo micológico cobra protagonismo en otoño, cuando los campos y pequeños bosques de los alrededores producen diversas especies de setas. Como siempre, es importante conocer bien las especies o ir acompañado de gente que sepa; aquí no hay paneles ni rutas micológicas preparadas, ni nadie que vaya a supervisar lo que coges.

Fiestas y tradiciones

Como muchas aldeas pequeñas, Santa Cruz de Boedo celebra sus fiestas patronales durante el verano, generalmente en agosto, cuando regresan los emigrados y los descendientes de las familias del pueblo. Son celebraciones sencillas, con misa, comida popular y momentos de encuentro entre vecinos, más pensadas para la gente del pueblo que para el turismo. Si te coincide de paso, verás más ambiente de lo habitual; el resto del año el pueblo es mucho más silencioso.

La Semana Santa, aunque modesta en actos externos, mantiene su carácter recogido y tradicional, con celebraciones religiosas muy básicas, pero que siguen marcando el calendario de quienes viven aquí.

En el calendario festivo de la comarca se mantienen también romerías primaverales y celebraciones en honor a diferentes advocaciones marianas, que funcionan como punto de encuentro entre pueblos vecinos más que como eventos turísticos.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Palencia capital (a unos 55 kilómetros), se accede tomando la carretera hacia Saldaña por la N-611 y posteriormente desviándose por carreteras provinciales que atraviesan la comarca de Boedo-Ojeda. El acceso es razonablemente bueno, aunque las últimas vías son carreteras locales estrechas, con algo de fauna y maquinaria agrícola. Es imprescindible disponer de vehículo propio, ya que no existe transporte público regular.

Consejos: No hay servicios en el pueblo (ni tienda, ni bar, ni farmacia), por lo que conviene planificar bien la visita llevando agua, algo de comida y combustible en el coche. La cobertura móvil puede ser limitada según la compañía. Para alojamiento y restauración, lo lógico es buscar en pueblos mayores de la comarca como Saldaña o Herrera de Pisuerga.

Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas
Te da tiempo de sobra: vuelta tranquila por el pueblo, acercarte a la iglesia, asomarte a los alrededores por cualquiera de los caminos agrícolas y, si cuadra, quedarte al atardecer. Más que eso, aquí ya implica salir a caminar campo a través o por pistas más largas.

Si tienes el día entero
Lo más sensato es combinar Santa Cruz de Boedo con otros pueblos o con alguna ruta más larga por la comarca Boedo-Ojeda. Santa Cruz funciona bien como parada breve para pasear y respirar calma, pero no da contenido para una jornada completa salvo que vengas específicamente a caminar entre campos y a tomarte el día con mucha calma.

Errores típicos

  • Esperar “turismo rural de postal”: Santa Cruz de Boedo es real y tiene casas caídas, naves agrícolas y reformas hechas sin pensar en la foto. Si buscas un casco antiguo restaurado, este no es el sitio.
  • Confiar en encontrar servicios: llegar sin agua, sin comida o apurando el depósito del coche es mala idea. Aquí no hay dónde improvisar.
  • Venir a última hora de invierno: anochece pronto, hace frío y el viento en campo abierto se nota. Si no conoces la zona, mejor venir con margen de luz.

Lo que no te cuentan

Santa Cruz de Boedo es muy pequeño y se ve rápido. Las fotos pueden hacer pensar en un pueblo más arreglado de lo que es: hay rincones bonitos, pero también muchas casas cerradas y ruinas. No vengas buscando un “pueblo museo”, porque aquí lo que hay es vida rural en mínimos, no un decorado.

Es más una parada tranquila dentro de una ruta por la comarca que un destino en sí mismo para pasar varios días. Si vienes con esa idea clara, el pueblo cumple: silencio, horizonte abierto y poco más. Y eso, para quien lo valora, ya es mucho.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Boedo-Ojeda
Código INE
34168
Costa
No
Montaña
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
TransporteTren cercano
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
CostaPlaya a 15 km
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

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