Vista aérea de Marugán
Instituto Geográfico Nacional · CC-BY 4.0 scne.es
Castilla y León · Cuna de Reinos

Marugán

Conocido por su aeródromo y extensos pinares; municipio con muchas segundas residencias

775 habitantes · INE 2025
955m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Iglesia de San Nicolás Vuelo en avioneta

Mejor época

verano

Fiestas de la Virgen de la Salud (agosto) agosto

Qué ver y hacer
en Marugán

Patrimonio

  • Iglesia de San Nicolás
  • Aeródromo
  • Pinares

Actividades

  • Vuelo en avioneta
  • Senderismo por pinares

Fiestas y tradiciones

Fecha agosto

Fiestas de la Virgen de la Salud (agosto)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Marugán.

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sobre Marugán

Conocido por su aeródromo y extensos pinares; municipio con muchas segundas residencias

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A menos de veinte kilómetros de Segovia capital, en plena Campiña Segoviana, Marugán se alza sobre una loma a 955 metros de altitud, con ese paisaje castellano de horizontes amplios que, si te gusta el campo de verdad, convence sin hacer mucho ruido. Este municipio de poco más de 760 habitantes conserva el ritmo pausado de los pueblos de interior, donde el reloj manda menos que las estaciones y muchas cosas se siguen haciendo “como siempre”.

El pueblo se despliega en torno a su iglesia parroquial, con ese trazado urbano algo irregular típico de las localidades castellanas que han crecido orgánicamente a lo largo de los siglos. Las casas de piedra y ladrillo, algunas con entramados de madera, configuran un conjunto que habla de una vida agrícola y ganadera muy pegada a la tierra. Aquí no hay colas ni grupos con paraguitas: hay gente yendo y viniendo del campo, tractores, corrales y corrillos a la puerta de casa cuando hace bueno. Si vienes entre semana, sobre todo en época de siembra o cosecha, lo notarás rápido.

La cercanía con Segovia convierte a Marugán en un buen plan para quienes quieren salir de la ciudad del Acueducto y asomarse a la España rural real de esta comarca castellana, sin grandes monumentos pero con mucha vida cotidiana y un punto más tranquilo que otros pueblos más turísticos de la provincia.

Qué ver en Marugán

El edificio más llamativo de Marugán es su iglesia parroquial de San Pedro Apóstol, un templo de origen medieval que ha sido objeto de diversas reformas a lo largo de los siglos. Su estructura combina elementos de diferentes épocas, siendo su torre el elemento más visible del perfil urbano del pueblo; la verás desde lejos cuando te acerques por carretera. En el interior se conservan retablos y elementos litúrgicos que merecen una visita tranquila si pillas la iglesia abierta [VERIFICAR horarios de apertura]; no esperes una visita museística como tal, pero sí la sensación de estar en un templo de los que han visto pasar generaciones enteras del mismo pueblo.

Pasear por el casco antiguo permite descubrir la arquitectura tradicional segoviana, con casonas de piedra y ladrillo que nos hablan de tiempos en los que la agricultura era la principal fuente de riqueza de la zona. Algunas construcciones conservan escudos nobiliarios en sus fachadas, testimonio del pasado señorial de ciertas familias locales. No esperes un casco histórico monumental al estilo de Pedraza o Sepúlveda: aquí el interés está más en el conjunto y en fijarse en detalles de dinteles, portones y corrales, más que en “la foto” de un punto concreto.

El entorno natural de Marugán anima a salir por los caminos que rodean el municipio. La Campiña Segoviana, con su paisaje de campos de cereal, dehesas y pequeños pinares, regala vistas panorámicas especialmente bonitas al amanecer y al atardecer, cuando la luz rasante cambia el color de los campos casi minuto a minuto. Las encinas salpican el territorio, creando rincones de sombra muy agradecidos en los meses más cálidos, sobre todo si sales a caminar por las tardes de verano.

Los alrededores del pueblo cuentan con varias fuentes tradicionales que históricamente abastecieron a la población y que hoy forman parte del patrimonio etnográfico local, testigos silenciosos de siglos de vida rural. No son “monumentos” al uso, pero ayudan a entender cómo se organizaba la vida antes de que el agua llegara a todas las casas. Acércate sin prisas, porque parte del interés está en imaginar cómo era el ir y venir diario hasta ellas.

Qué hacer

Marugán es un punto de partida sencillo para realizar rutas de senderismo suave por la Campiña Segoviana. Los caminos agrícolas y vías pecuarias que conectan el pueblo con otras localidades cercanas permiten realizar caminatas de diferente duración, sin grandes desniveles pero con mucha sensación de espacio abierto. Es terreno de andar a tu aire, sin necesidad de tracks complicados, aunque conviene llevar mapa o GPS si te alejas mucho porque los caminos se parecen bastante entre sí y es fácil despistarse en días de niebla o con el cereal alto.

Para los aficionados al cicloturismo, las carreteras secundarias que atraviesan la comarca permiten recorridos tranquilos con poco tráfico, adecuados para disfrutar del ciclismo de carretera en un entorno rural. La relativa cercanía entre pueblos facilita diseñar rutas circulares visitando varias localidades en una misma jornada. Con bici de gravel o BTT, los caminos agrícolas dan muchísimo juego; eso sí, en época de lluvias el barro puede convertir algún tramo en una pequeña trampa.

La gastronomía local responde a la tradición castellana: cordero lechal asado, guisos de cuchara cuando hace frío, productos de la huerta en temporada y repostería sencilla pero efectiva. En el pueblo y sus alrededores es posible probar cocina de siempre, sin muchas florituras, elaborada siguiendo recetas que se transmiten de generación en generación. Conviene, eso sí, no dar por hecho que vas a encontrar cocina ininterrumpida todo el día: en muchos sitios se sigue comiendo y cenando a horas “de pueblo”.

La proximidad a Segovia (apenas 20 minutos en coche) permite combinar la tranquilidad de Marugán con las visitas culturales a uno de los conjuntos monumentales más potentes de España: el Acueducto, el Alcázar y la Catedral, entre otros. Marugán puede funcionar bien como base rural si te apetece dormir más tranquilo que en la capital.

Fiestas y tradiciones

Las fiestas patronales en honor a San Pedro se celebran a finales de junio, coincidiendo con el día del santo que da nombre a la iglesia parroquial. Durante estos días, el pueblo se anima con celebraciones religiosas, verbenas populares y eventos deportivos que congregan tanto a vecinos como a gente que vuelve al pueblo por vacaciones. El ambiente cambia bastante respecto a un fin de semana cualquiera.

En septiembre tienen lugar otras festividades importantes del calendario local, con procesiones y actos tradicionales que mantienen viva la identidad del pueblo. Estas celebraciones son una buena ocasión para ver el pueblo con más movimiento y entender cómo se relaciona la gente aquí, aunque conviene tener en cuenta que en días muy señalados aparcar puede ser algo más complicado cerca del centro.

Como en buena parte de Castilla, las tradiciones ligadas al ciclo agrícola marcan el calendario, y aunque ya no se celebran como antaño, todavía se mantiene el recuerdo de antiguas costumbres relacionadas con la siega y la vendimia. Preguntando a la gente mayor salen historias que no aparecen en ninguna guía, y ahí está parte de la gracia de venir a un pueblo que no vive volcado en el turismo.

Lo que no te cuentan

Marugán es un pueblo pequeño: se ve caminando en poco rato y no está pensado como “destino turístico” al uso. Más que venir a tachar cosas de una lista, la gracia está en dar un paseo, sentarse un rato, charlar si se tercia y asomarse a los caminos. Si buscas una agenda llena de visitas guiadas y museos, no es el sitio.

Las fotos de atardeceres y campos de cereal pueden dar una imagen muy bucólica, y lo es, pero conviene recordar que estás en una zona agrícola viva: maquinaria, polvo en verano, olor a estiércol en ciertas épocas… forma parte del paisaje real. Si te incomoda ese tipo de cosas, quizá prefieras otro tipo de destino.

No esperes una oferta grande de servicios turísticos específicos (oficina de turismo, visitas guiadas diarias, etc.): conviene llegar con esa idea y organizarse un poco por tu cuenta. Llevar algo de agua encima para los paseos y haber mirado antes dónde comer o comprar pan y básico suele evitar contratiempos.

Cuándo visitar Marugán

La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) son, en general, los momentos más agradables para conocer la Campiña Segoviana: temperaturas suaves, campos verdes o recién cosechados y buena luz para pasear y hacer fotos sin achicharrarse. En primavera, con el cereal creciendo, el paisaje gana bastante.

Los veranos pueden ser calurosos en las horas centrales del día, aunque las noches refrescan gracias a la altitud. Aquí se nota mucho la diferencia entre las cuatro de la tarde y las diez de la noche. Si vienes en julio o agosto, organiza las rutas a primera hora o al caer la tarde y reserva el mediodía para sombra y sobremesa larga.

El invierno puede ser duro en cuanto a frío y viento, y no es raro que aparezca alguna helada seria. Cuando nieva, los alrededores del pueblo ganan bastante, pero también complica los desplazamientos y los paseos largos se hacen más exigentes; es época más de abrigo bueno y paseo corto que de grandes caminatas.

Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas

  • Vuelta tranquila por el casco urbano, subiendo hasta la iglesia de San Pedro Apóstol.
  • Paseo corto por alguno de los caminos que salen del pueblo para asomarte a la campiña y entender el paisaje.
  • Parar un rato en la plaza o junto a alguna fuente tradicional y simplemente mirar cómo se mueve el pueblo.

Si tienes el día entero

  • Mañana de ruta a pie o en bici por los caminos agrícolas, enlazando con algún pueblo cercano.
  • Comida tranquila en la zona y sobremesa larga, como se estila por aquí.
  • Tarde de paseo suave por el casco antiguo y atardecer en los alrededores del pueblo, con la luz cayendo sobre los campos.

Errores típicos al visitar Marugán

  • Llegar con expectativas de “pueblo de postal” monumental: Marugán va más de ritmo rural y paisaje que de plazas empedradas de foto.
  • Pensar que hay muchos servicios turísticos: aquí no hay oficinas de turismo ni actividades organizadas a diario; mejor venir con cierta previsión.
  • Salir a caminar en verano a mediodía sin agua ni gorra: los caminos tienen poca sombra y el sol pega fuerte; la campiña engaña porque es “llana”, pero el calor se nota.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Campiña Segoviana
Código INE
40122
Costa
No
Montaña
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
ConectividadFibra + 5G
SaludHospital a 21 km
EducaciónColegio
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

Fuentes oficiales

Registros institucionales y datos abiertos (cuando están disponibles).

  • ABADIA DE SANTA MARÍA DE PARRACES
    bic Monumento ~3.9 km

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