Vista aérea de Nava de la Asunción
Instituto Geográfico Nacional · CC-BY 4.0 scne.es
Castilla y León · Cuna de Reinos

Nava de la Asunción

Una de las villas más grandes; ligada al poeta Jaime Gil de Biedma y con gran actividad cultural

2806 habitantes · INE 2025
815m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Iglesia de la Asunción Ruta literaria

Mejor época

todo-el-año

Fiestas del Cristo de la Expiración (septiembre) septiembre

Qué ver y hacer
en Nava de la Asunción

Patrimonio

  • Iglesia de la Asunción
  • Ruta de Jaime Gil de Biedma

Actividades

  • Ruta literaria
  • Enoturismo

Fiestas y tradiciones

Fecha septiembre

Fiestas del Cristo de la Expiración (septiembre)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Nava de la Asunción.

Artículo completo
sobre Nava de la Asunción

Una de las villas más grandes; ligada al poeta Jaime Gil de Biedma y con gran actividad cultural

Ocultar artículo Leer artículo completo

En plena Campiña Segoviana, donde los campos de cereal tiñen el paisaje de oro en verano y la meseta castellana se estira sin prisas hasta el horizonte, está Nava de la Asunción. Una villa de unos 2.700 vecinos que funciona como pueblo “grande” de la zona: vida diaria, servicios, bares, colegios… más cercana a la realidad rural actual que a la estampa de postal.

A 815 metros de altitud, el aire aquí se nota seco y limpio, y el ritmo lo marcan más los horarios del campo que los del turismo. No es un pueblo-museo, es un sitio donde la gente vive todo el año, y eso se nota en las calles: tractores cruzando, chavales saliendo del instituto y señores controlando la obra apoyados en la barandilla.

El patrimonio arquitectónico de Nava habla de siglos de historia agrícola y ganadera, de una economía tradicional que ha dejado su huella en construcciones de piedra y adobe que aún salpican el casco urbano. Nada monumental en el sentido clásico, pero sí un conjunto que, caminándolo con calma, ayuda a entender cómo se ha vivido aquí.

Pasear por Nava de la Asunción es asomarse a la Castilla de siempre, la de fiestas de pueblo en verano, frío serio en invierno y rutina tranquila el resto del año, donde la gastronomía de la tierra y el trato directo compensan el desvío respecto a las rutas más turísticas.

¿Qué ver en Nava de la Asunción?

El centro de la villa gira en torno a su iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, templo que preside la plaza principal y cuyo origen se remonta a épocas medievales, aunque ha sido reformado en siglos posteriores. Su torre, visible desde diversos puntos del municipio, sirve de referencia para orientarse y es uno de los elementos religiosos más reconocibles de esta parte de la Campiña.

Recorrer las calles del centro permite descubrir construcciones tradicionales de la arquitectura popular segoviana: casas de piedra, algún escudo, antiguas edificaciones agrícolas y rincones donde se ve el paso del tiempo en fachadas, dinteles y portones. La plaza mayor mantiene esa configuración castellana de espacio abierto que ha sido durante generaciones punto de encuentro, mercado y escenario de fiestas… y de charlas interminables a la sombra cuando aprieta el sol.

El entorno natural de Nava de la Asunción es campiña pura: paisaje muy abierto, horizontes amplios y campos de cultivo que van cambiando según la estación. En primavera todo se ve verde, en verano domina el amarillo del cereal, en otoño la gama se vuelve más apagada. Las suaves lomas y los caminos rurales animan a salir a pasear sin grandes pretensiones, con más ruido de pájaros y tractores que de coches.

Qué hacer

El senderismo aquí es más de caminar que de “hacer cumbres”. Diversos caminos y senderos agrícolas parten desde el casco urbano hacia los campos circundantes, permitiendo rutas llanas de diferente duración. Son paseos agradecidos para quien disfruta del silencio, del cielo enorme y de observar la fauna típica de la meseta o una puesta de sol larga sobre la llanura. Eso sí, en verano conviene madrugar o esperar a la tarde: la sombra se cotiza cara.

La gastronomía local es la que cabe esperar en esta parte de Segovia: cocina contundente, de producto y sin florituras. En el pueblo se pueden probar platos clásicos castellanos como el lechazo asado, guisos de legumbre, embutidos y algún queso artesano de la zona. Los hornos de leña aún funcionan en algunas casas, y en ciertos momentos del día el olor a pan recién hecho se cuela por las calles más céntricas. Aquí se come como siempre se ha comido: raciones generosas y poco postureo.

Para los aficionados a la micología, los alrededores y las zonas de monte bajo ofrecen durante el otoño la posibilidad de buscar setas, siempre respetando la normativa local y con criterio: aquí se valora mucho el monte y no se mira bien a quien arrasa. Si no conoces la zona, mejor preguntar antes que lanzarse a coger “lo que parezca comestible”.

El cicloturismo encaja bien con la campiña segoviana: carreteras secundarias con poco tráfico que enlazan Nava con otros pueblos de la comarca, buen terreno para bicicleta de carretera o montaña, sin grandes puertos pero con kilómetros para rodar. Ideal para quien disfruta de pedalear tranquilo, sin coches pegados detrás y con rectas largas donde la vista se pierde en el horizonte.

Fiestas y tradiciones

El calendario festivo de Nava de la Asunción mantiene celebraciones de raíz rural, muy ligadas al calendario religioso y agrícola. Las fiestas patronales en honor a Nuestra Señora de la Asunción se celebran a mediados de agosto, con programa de actividades que suele incluir actos religiosos, verbenas, juegos populares y eventos deportivos. Es la típica semana en la que el pueblo duplica su población: vuelven los que trabajan fuera y se alarga el día entre charlas de bar y peñas, con la banda sonando hasta que el cuerpo aguanta.

En invierno, como en buena parte de Castilla, siguen vivas tradiciones en torno a la matanza del cerdo, que algunas familias continúan organizando de manera más o menos tradicional. Ya no es la cita imprescindible de antaño, pero aún marca el calendario de muchas casas y llena congeladores y despensas para medio año.

La Semana Santa se vive con recogimiento, con procesiones que recorren las calles principales del pueblo y que forman parte de ese patrimonio inmaterial que no se exhibe, simplemente se hace porque siempre se ha hecho.

Información práctica

Cómo llegar: Nava de la Asunción se encuentra a unos 25 kilómetros al noroeste de Segovia capital. El acceso se realiza por carreteras comarcales en buen estado. Desde Segovia, se toma la carretera en dirección a Valladolid hasta enlazar con el desvío señalizado hacia la villa. El trayecto en coche ronda la media hora, según tráfico y época del año. También hay servicio de autobús interurbano [VERIFICAR], útil si no te apetece coger el coche.

Consejos básicos: Calzado cómodo si tienes intención de salir por caminos o dar un buen paseo, y ropa de abrigo fuera del verano: aquí refresca en cuanto cae el sol, especialmente en otoño e invierno. Conviene revisar horarios de comercios y bares, sobre todo entre semana y fuera de temporada festiva, porque no siempre coinciden con el ritmo de una ciudad y es fácil plantarse a la hora de la siesta con todo cerrado.

Cuándo visitar Nava de la Asunción

Primavera y otoño son los momentos más agradables: temperaturas más suaves, campo en transición y menos extremos térmicos. En primavera se agradece el verde y en otoño las tardes largas para pasear, con esos cielos limpios que se tiñen de naranja al final del día.

En verano, el día es largo y apetece estar en la calle, pero el calor aprieta en las horas centrales: aquí se entiende muy bien el concepto de “siesta” y las actividades se concentran en mañana y tarde-noche. Agosto, con las fiestas patronales, es el mes más animado, pero también el más ruidoso y concurrido. Si buscas tranquilidad total, mejor junio o septiembre.

El invierno es para quien aprecia la Castilla tranquila de verdad: días fríos, cielos claros muchas veces y poca gente de paseo. Buen momento para combinar Nava con visitas a otros pueblos de la Campiña o a Segovia capital, sabiendo que anochece pronto y que el cuerpo pide sobremesa larga y abrigo.

Lo que no te cuentan

Nava de la Asunción se ve rápido. El casco urbano se recorre a pie en poco tiempo y el “monumental” se resume en la iglesia, la plaza y algunos rincones sueltos. Es más bien un buen punto de apoyo para conocer la Campiña Segoviana o para una parada amplia en ruta que un sitio donde montar una escapada larga solo aquí. Si llegas esperando una villa histórica de postal, te vas a llevar una pequeña decepción; si lo tomas como pueblo vivo de servicio comarcal, encaja mucho mejor.

Las fotos de campos dorados y cielos infinitos son reales… siempre que aciertes con la época del año y el clima. En días grises de invierno o con niebla, el paisaje puede resultar bastante más duro y menos fotogénico de lo que se ve en redes. Y el viento en la meseta, cuando sopla, se encarga de recordarte dónde estás.

Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas
Da una vuelta tranquila por la plaza y los alrededores de la iglesia, piérdete un poco por las calles del centro y acércate a algún camino a las afueras para asomarte al mar de campos que rodea el pueblo. Con eso te llevas una idea bastante clara de lo que es Nava.

Si tienes el día entero
Combina el paseo por el casco urbano con alguna ruta sencilla por caminos agrícolas (a pie o en bici), para ver cómo cambia el paisaje con la luz. Deja un rato para sentarte en un bar, observar el movimiento del pueblo y, si cuadra, charlar con la gente: aquí las conversaciones salen solas si se tiene un poco de paciencia.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Campiña Segoviana
Código INE
40138
Costa
No
Montaña
Temporada
todo-el-año

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
ConectividadFibra + 5G
SaludCentro de salud
EducaciónInstituto y colegio
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
CostaPlaya cercana
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

¿Planificando tu visita?

Descubre más pueblos de la comarca de Campiña Segoviana.

Ver comarca completa →

Más pueblos en Campiña Segoviana

Opiniones de viajeros