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sobre Fuentelsaz de Soria
Pequeña localidad próxima a Buitrago y Soria capital
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En el corazón de la comarca de Campo de Gómara, a 1.078 metros de altitud, se encuentra Fuentelsaz de Soria, una pequeña aldea que encarna bastante bien la esencia de la España interior. Con apenas 62 habitantes, este diminuto núcleo soriano es un refugio tranquilo para quienes buscan desconectar del ruido urbano y sumergirse en la quietud de la meseta castellana… sabiendo que aquí no hay casi servicios ni grandes “atracciones”, más allá del propio pueblo y su entorno. Lo que hay es lo que ves: casas, campos y cielo.
El paisaje que rodea Fuentelsaz es el típico de las tierras altas sorianas: campos de cereal que se extienden hasta el horizonte, encinas que salpican el territorio y un cielo inmenso que cambia de color con cada estación. Aquí el tiempo parece transcurrir a otro ritmo, marcado por el sonido del viento entre las piedras y el canto de las aves que sobrevuelan estos parajes.
Visitar Fuentelsaz es adentrarse en la Soria más rural, esa donde cada casa de piedra cuenta historias de generaciones y donde la vida diaria —sobre todo en invierno— pasa más por el bar, las eras y la carretera que por ningún museo.
Qué ver en Fuentelsaz de Soria
El patrimonio de Fuentelsaz, como el de tantos pueblos pequeños de la España vaciada, se concentra en su iglesia parroquial, templo que preside la localidad y que constituye el principal referente arquitectónico del municipio. Su construcción en piedra y su sobria estética castellana son testimonio de siglos de vida rural. No esperes filigranas ni grandes retablos barrocos: es una iglesia de pueblo, sencilla y funcional.
Pero el verdadero interés de Fuentelsaz está en su arquitectura popular. Pasear por sus calles es contemplar construcciones tradicionales de piedra y adobe, portones antiguos y esas pequeñas plazas donde todavía es posible imaginar la vida de antaño… y ver la actual, que no tiene nada de postal: tractores, leña apilada, corrales y pajares en uso. Si vienes con la cámara, mejor captar eso tal cual, sin edulcorar.
La trama urbana conserva esa disposición orgánica, adaptada al terreno, que caracteriza a los pueblos que crecieron sin planificación previa. No hay un “casco histórico” al uso ni una calle principal monumental: el paseo consiste, literalmente, en dar una vuelta al pueblo y perderse un rato entre callejas. En menos de una hora lo has visto todo con calma, así que se agradece tomárselo sin prisas, parando a mirar detalles.
El entorno natural merece atención si te gusta caminar sin prisas. Los alrededores de Fuentelsaz ofrecen paisajes de páramo y monte bajo típicos de estas alturas, con encinares y quejigares que proporcionan refugio a una fauna variada. Desde el propio pueblo se obtienen vistas panorámicas sobre la comarca de Campo de Gómara, especialmente al atardecer, cuando la luz rasante tiñe de ocre los campos y el cielo parece más grande todavía.
Qué hacer
Fuentelsaz es territorio para el senderismo tranquilo y la observación de la naturaleza. Los caminos rurales que parten del pueblo permiten realizar caminatas de dificultad baja a media, atravesando campos de cultivo y zonas de monte. No hay rutas señalizadas como en zonas más turísticas: aquí se camina por caminos de siempre, así que conviene llevar mapa o track si te vas a alejar y preguntar a quien veas por el campo si dudas.
Es también buen sitio para observar aves rapaces, especialmente durante las migraciones, y para quienes disfrutan de mirar al cielo sin más distracción que el viento y el sonido de los animales. Si vas en silencio y sin prisas, se nota.
La fotografía de paisaje encuentra aquí un escenario agradecido, sobre todo si te atraen los horizontes abiertos: el verde intenso de la primavera, los dorados del verano, los ocres del otoño y el blanco cuando nieva en invierno. La altitud y la lejanía de núcleos urbanos grandes se notan por la noche: los cielos suelen ser bastante oscuros para quien quiera probar con astrofotografía o simplemente ver estrellas tumbado en cualquier era.
En cuanto a la gastronomía, aunque Fuentelsaz no cuenta con restaurantes ni apenas servicios, la comarca de Campo de Gómara mantiene viva la tradición culinaria soriana. Los productos locales como el cordero asado, las setas de temporada, las legumbres de la tierra y los embutidos artesanales forman parte de una despensa que conviene buscar en los establecimientos de localidades cercanas o llevar ya comprados desde Soria si tu idea es hacer picnic.
Fiestas y tradiciones
Como en la mayoría de pueblos castellanos, las fiestas patronales son el momento fuerte del año en Fuentelsaz. Estas celebraciones, que suelen tener lugar durante el verano, concentran el retorno de los hijos del pueblo y mantienen vivas tradiciones como las procesiones, los bailes populares y las comidas comunales. El ambiente cambia mucho respecto a un día cualquiera de invierno: si vas en agosto, no estás viendo el mismo Fuentelsaz que en enero, ni de lejos.
La zona conserva también celebraciones vinculadas al ciclo agrícola y ganadero, aunque con el despoblamiento muchas han perdido la vistosidad de antaño. Es recomendable consultar con el ayuntamiento o con vecinos las fechas exactas de las festividades si se quiere coincidir con esos días, porque el calendario se ajusta a la realidad del pueblo y no a catálogos turísticos.
Información práctica
Para llegar a Fuentelsaz de Soria desde la capital provincial, hay que tomar la carretera N-111 en dirección a Ágreda y posteriormente desviarse hacia el interior de la comarca de Campo de Gómara. La distancia desde Soria capital es de aproximadamente 35 kilómetros, un trayecto de unos 40 minutos que permite hacerse una idea del paisaje soriano de secano. Carretera fácil, pero con la típica sensación de que “no llegas nunca” porque los pueblos están muy separados entre sí.
No hay estación de servicio ni tiendas en el pueblo, así que conviene llevar el depósito de combustible razonablemente lleno y algo de comida y agua, sobre todo si vas a pasar el día caminando. Si necesitas cajero, farmacia o comprar algo más específico, tendrás que acercarte a localidades mayores de la zona.
Se trata de una pequeña aldea sin servicios turísticos, por lo que conviene organizar el alojamiento en localidades cercanas como Gómara o Ágreda, o incluso en Soria capital si se prefiere tener más opciones de restauración. Se recomienda llevar calzado cómodo para caminar y algo de abrigo casi todo el año, ya que la altitud puede hacer que las temperaturas sean frescas incluso en verano por la tarde-noche.
Cuándo visitar Fuentelsaz de Soria
La mejor época para visitar Fuentelsaz depende de lo que se busque, pero el cambio de estaciones aquí se nota mucho:
- Primavera (mayo-junio): campos verdes, días largos y temperaturas agradables para caminar. Es cuando la meseta está “más amable”.
- Verano: coincide con fiestas y con el momento de más vida en las calles. Hace calor durante el día y el sol pega fuerte; las tardes y noches refrescan, así que no sobra una chaqueta ligera.
- Otoño: colores suaves, sensación de calma total y días ya frescos. Buen momento si quieres evitar gente.
- Invierno: posibilidad de nieve y heladas. Tiene su punto ver el pueblo con frío y niebla, pero hay que venir con margen de tiempo, ropa muy abrigada y ojo con la carretera.
Si llueve o hace mal tiempo, las pistas de tierra pueden embarrarse bastante. En esos días tiene más sentido un paseo corto por el caserío y alrededores inmediatos que meterse a “explorar” caminos en coche o sin conocer la zona.
Lo que no te cuentan
Fuentelsaz se ve rápido. Si vas a tu aire, en una mañana has paseado el pueblo, te has acercado a las eras y has hecho una caminata corta por los alrededores. No es un destino para pasar tres días seguidos sin moverte, sino más bien una parada tranquila dentro de una ruta por el Campo de Gómara y alrededores.
Las fotos que puedas encontrar suelen enseñar cielos espectaculares y atardeceres muy fotogénicos, y eso es real… pero entre uno y otro hay muchas horas de calma, trabajo en el campo y nada “de postal”. Si lo que buscas es vida urbana, terrazas y tiendas, este no es tu sitio.
Si solo tienes…
Si solo tienes 1–2 horas
- Entrar al pueblo, aparcar con sentido común sin estorbar (mejor en los márgenes de la carretera o en zonas amplias a la entrada) y dar una vuelta completa por las calles.
- Acercarte a la iglesia y a las eras o las afueras del caserío para tener una vista general del Campo de Gómara.
- Si es al atardecer, quedarte un rato a ver cómo cambia la luz sobre los campos. Merece más la pena eso que ir con prisas de foto en foto.
Si tienes el día entero
- Preparar una ruta a pie enlazando pistas y caminos rurales alrededor del pueblo (bucle desde Fuentelsaz y vuelta al punto de partida), adaptando la distancia a tu forma física.
- Comer de picnic en el campo (recogiendo siempre todos los residuos y ojo con el fuego en época de riesgo).
- Rematar el día con un paseo tranquilo por el pueblo y, si el cielo está despejado, esperar a que anochezca para disfrutar del cielo estrellado en silencio.
Errores típicos al visitar Fuentelsaz de Soria
- Esperar “mucho que ver” en plan monumental: Fuentelsaz es pequeño y sencillo. Si ajustas la expectativa, se disfruta más.
- Confiarse con los servicios: no hay gasolina, ni tienda, ni donde comprar cuatro cosas a última hora. Mejor venir ya previsto desde Soria u otro pueblo grande.
- Aparcar donde molesta: las calles son estrechas y hay maquinaria agrícola entrando y saliendo. Deja el coche en las entradas del pueblo o en zonas amplias y evita bloquear portones y giros.