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sobre Tejado
Pueblo agrícola con restos romanos en su término
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Hay pueblos que te obligan a bajar el volumen sin que nadie lo pida. Turismo en Tejado va un poco de eso. Llegas, aparcas, cierras la puerta del coche… y lo que oyes es el viento moviendo algo de chapa o un perro a lo lejos. Poco más. Este pequeño municipio del Campo de Gómara ronda el centenar de vecinos y funciona con ese ritmo tranquilo que tienen muchos pueblos de la provincia de Soria.
Tejado no intenta aparentar nada. Las casas —de piedra, adobe y lo que se ha ido pudiendo arreglar con los años— cuentan bastante bien cómo se ha vivido aquí. Hay portones de madera muy gastados, corrales que antes tenían animales y ahora guardan aperos o simplemente silencio. En alguna fachada verás escudos antiguos; no es que haya muchos, pero cuando aparecen te recuerdan que estos pueblos llevan siglos en el mismo sitio, aguantando inviernos serios.
La iglesia de San Miguel y el centro del pueblo
En la plaza se levanta la iglesia de San Miguel Arcángel, que suele ser lo primero en lo que te fijas al entrar. Es uno de esos templos de románico rural que aparecen por Soria cuando menos te lo esperas: sobrio, sin adornos exagerados, construido más para durar que para impresionar.
La torre se ve desde los campos de alrededor y actúa un poco como referencia cuando te acercas por carretera. El interior conserva elementos antiguos, aunque con el paso del tiempo se han hecho reformas —algo bastante habitual en iglesias que siguen usándose.
No hay paneles explicativos ni visitas organizadas. Es una iglesia de pueblo, de las que se abren cuando toca misa o cuando algún vecino tiene llave.
Un paseo corto (pero con detalles)
Recorrer Tejado no lleva mucho tiempo. Si caminas despacio, en media hora lo tienes visto. Pero es de esos paseos en los que merece la pena mirar las cosas pequeñas: una puerta vieja, un escudo medio erosionado, los corrales pegados a las casas.
Alrededor del casco urbano siguen los huertos familiares. En verano se ven tomates, calabacines o pimientos; en otoño aparecen las calabazas. Nada espectacular, pero sí muy de vida diaria.
El paisaje del Campo de Gómara cambia bastante según la estación. En primavera el cereal todavía está verde y aparecen amapolas por las lindes. En invierno el tono es más apagado, con campos pardos y el viento moviendo todo el rato las rastrojeras.
Caminos entre pueblos del Campo de Gómara
Desde Tejado salen varios caminos rurales que conectan con otros pueblos cercanos de la comarca, como Velilla de Gómara o Cihuela. Son trayectos sencillos, más de paseo que de ruta de montaña.
Si te gusta caminar o ir en bici por pistas agrícolas, este tipo de terreno se deja recorrer bien: pocas pendientes y tráfico casi inexistente. A primera hora del día es fácil ver aves moviéndose por los campos o escuchar jilgueros en los cables.
No es naturaleza salvaje ni nada parecido; es paisaje agrícola de toda la vida.
Comer en la zona
En Tejado no hay restaurantes ni tiendas abiertas de forma continua. Es uno de esos pueblos donde conviene llegar con agua y algo de comida si piensas quedarte un rato.
La cocina tradicional del Campo de Gómara gira alrededor de platos contundentes: lechazo asado, migas, sopas de ajo o embutidos caseros. Para encontrar bares o comprar algo tendrás que acercarte a pueblos algo más grandes de la zona o directamente a Soria capital.
Mi consejo aquí es sencillo: incluye Tejado dentro de una ruta por varios pueblos del entorno y haz la parada para estirar las piernas y pasear un rato.
Setas y campo abierto
Cuando llega el otoño, muchos vecinos de la zona salen a buscar setas por los alrededores. Dependiendo del año suelen aparecer níscalos y otras especies comunes en los pinares y campos cercanos.
Eso sí: si no tienes experiencia, mejor ir con alguien que conozca bien el terreno. Cada temporada hay sustos por confusiones.
Las fiestas de San Miguel
Las fiestas locales giran alrededor de San Miguel, a finales de septiembre. En esos días el pueblo cambia bastante porque regresan familias que viven fuera durante el resto del año.
Hay misa, algún acto sencillo y, sobre todo, reencuentros. Más que un evento pensado para visitantes, funciona como reunión de gente que tiene aquí sus raíces.
Cómo llegar
Tejado está a unos pocos kilómetros de Soria capital, dentro de la comarca del Campo de Gómara. El trayecto se hace por carreteras comarcales entre campos de cereal; conducir por aquí suele ser tranquilo, con muy poco tráfico.
Conviene llevar calzado cómodo si vas a pasear por el pueblo o por los caminos cercanos, y algo de agua si piensas quedarte más de lo que dura una vuelta rápida.
¿Merece la pena parar en Tejado?
Tejado es ese tipo de sitio que no vas a marcar en grande en el mapa. Pero si estás recorriendo el Campo de Gómara y te gustan los pueblos pequeños de verdad —de los que no viven del turismo— puede ser una parada curiosa.
Llegas, das una vuelta, miras la iglesia, te asomas a los campos y en un rato sigues camino. A veces eso es todo lo que necesitas para entender un poco mejor cómo funciona esta parte de Soria.