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sobre Campaspero
Pueblo situado en el páramo a gran altitud; famoso por su piedra caliza blanca y su gastronomía de asados
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En el corazón de la comarca del Campo de Peñafiel, donde la meseta castellana dibuja horizontes amplios salpicados de viñedos, se encuentra Campaspero, un pueblo vallisoletano de poco más de mil habitantes. A 919 metros de altitud, este municipio se asienta sobre la piedra caliza que lo ha marcado todo: la construcción, el paisaje y hasta el carácter de quien vive aquí.
No es un pueblo monumental ni de foto continua, pero tiene lo suyo si te interesa la Castilla seca, la piedra y el vino. Aquí el ritmo es tranquilo de verdad: poca gente por la calle, cosas sencillas y silencios largos, sobre todo fuera de fiestas y veranos.
Pasear por Campaspero es, sobre todo, ver piedra: en las casas, en las tapias, en la iglesia y en los suelos. Muchas viviendas combinan adobe y caliza, y siguen quedando bodegas subterráneas excavadas en la roca, aunque la mayoría están en manos privadas.
Qué ver en Campaspero
El patrimonio arquitectónico de Campaspero tiene en la Iglesia de San Pedro Apóstol su pieza más visible. Este templo, que combina elementos góticos y renacentistas, preside la plaza principal del pueblo con su robusta torre de piedra. En su interior se conservan retablos de interés artístico que se aprecian bien si entras con un poco de calma y sin prisas.
El casco urbano se recorre rápido. Más que “perderse”, aquí lo que se hace es dar una vuelta tranquila por las construcciones tradicionales castellanas, algunas con bodegas subterráneas. Estas bodegas, aunque en su mayoría privadas, forman parte del patrimonio etnográfico del municipio y algunas pueden visitarse en fechas señaladas [VERIFICAR], normalmente coincidiendo con fiestas o actividades puntuales.
No muy lejos del núcleo urbano se encuentra el Palomar de los Frailes, una construcción circular típica de Tierra de Campos que recuerda la importancia que tuvo la cría de palomas en la economía rural castellana. Estos palomares salpican aún parte del paisaje de la comarca, aunque muchos están ya medio caídos y más cerca de la ruina que de la postal.
Los alrededores de Campaspero están rodeados de paisajes de viñedos y campos de cereal. En otoño ganan mucho, con las viñas rojizas y los días más suaves. Aunque a veces se menciona la zona en relación con los Montes Torozos, aquí el paisaje es más bien páramo elevado y tierras abiertas hacia el valle del Duero que montaña como tal. Si vienes buscando monte cerrado, te equivocas de sitio.
Qué hacer
La ruta del vino de la Ribera del Duero tiene en Campaspero un punto cercano, aunque el núcleo fuerte de bodegas y visitas está más bien hacia Peñafiel y alrededores. Aun así, moverte en coche entre Campaspero y los pueblos cercanos te permite combinar un paseo tranquilo por aquí con visitas más completas a bodegas de la denominación. Como “base” para dormir solo tiene sentido si buscas mucha calma y no te importa coger el coche para casi todo.
Si te gusta caminar sin complicarte, los caminos agrícolas son lo tuyo. Para los aficionados al senderismo, la zona ofrece rutas sencillas entre tierras de labor y viñedos que conectan Campaspero con otros pueblos de la comarca, como Canalejas de Peñafiel o Fompedraza, configurando itinerarios circulares razonables para una mañana de marcha. No esperes bosques ni sombras: es campo abierto y sol de Castilla, y el viento aquí se nota.
La gastronomía local gira en torno al cordero lechal asado en horno de leña y a una cocina de producto: legumbres, verduras de huerta y vinos de la zona. Conviene llamar o informarse con antelación en el ayuntamiento o en la comarca, porque la oferta no es muy amplia y los horarios cambian según la época [VERIFICAR]. En invierno, entre semana, puedes encontrarte con muy poco abierto.
El cicloturismo encaja bien en estas carreteras secundarias: poco tráfico, rectas largas, algún repecho y viento frecuente. Buen sitio para rodar y acumular kilómetros, no tanto si buscas grandes desniveles o puertos.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas patronales en honor a San Pedro se celebran a finales de junio, con actos religiosos, verbenas y celebraciones populares. Es cuando más gente ves por la calle y el pueblo cambia bastante respecto a un fin de semana cualquiera de invierno.
En agosto, como en muchos pueblos castellanos, tiene lugar la fiesta de verano que reúne a residentes y gente que vuelve al pueblo por vacaciones, dando algo más de movimiento a bares, peñas y plazas.
La vendimia, entre finales de septiembre y principios de octubre según las condiciones climáticas, marca uno de los momentos clave del año agrícola. Es época de trabajo y no un espectáculo organizado, pero si te coincide la visita podrás ver maquinaria, remolques y movimiento en el campo, sobre todo a primera y a última hora del día.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Valladolid capital, Campaspero se encuentra a unos 60 kilómetros por la A‑11 en dirección a Soria, tomando después la salida hacia Peñafiel y continuando por carreteras comarcales. El trayecto suele rondar los 50 minutos en coche, según tráfico y paradas. También es posible llegar desde Aranda de Duero, situada a unos 30 kilómetros, enlazando carreteras locales.
Consejos útiles: Campaspero es un pueblo pequeño, con servicios básicos y poca infraestructura turística. Mejor no improvisar si quieres comer o alargar la estancia: infórmate antes de horarios y disponibilidad. La oficina de turismo de Peñafiel, a pocos kilómetros, puede proporcionar información actualizada sobre la comarca. Lleva calzado cómodo para las calles de piedra y los caminos, y agua si sales a caminar o a pedalear, especialmente en verano. En días de aire, la sensación de frío en invierno y de sequedad en verano se nota bastante.
Cuándo visitar Campaspero
La primavera y el otoño son las épocas más agradables para caminar y moverse por los alrededores, con temperaturas moderadas y el campo más vivo. El verano puede ser muy caluroso en las horas centrales, aunque las noches refrescan y se agradece el fresco al caer el sol. En invierno el frío y el viento se notan: si vienes entonces, piensa más en un paseo corto, buena ropa de abrigo y plan de coche por la comarca, combinando el pueblo con otros puntos cercanos.
Lo que no te cuentan
Campaspero se ve rápido. En un par de horas puedes recorrer el pueblo con calma y asomarte a los alrededores. Tiene sentido como parada dentro de una ruta por el Campo de Peñafiel o la Ribera del Duero (Peñafiel, otros pueblos, bodegas), más que como destino único para varios días.
Las fotos de viñedos infinitos o puestas de sol quedan muy bien, pero conviene saber que aquí todo gira alrededor de una vida tranquila de pueblo agrícola. Si eso es lo que buscas, encaja. Si esperas mucha oferta cultural, bares a todas horas o planes variados, te quedarás corto.
Si solo tienes unas horas
- Vuelta por el centro y la iglesia de San Pedro.
- Paseo corto hacia las afueras para ver el paisaje de páramo y viñas.
- Algo de comer (si está abierto) y seguir ruta hacia Peñafiel u otro pueblo de la zona.
Errores típicos
- Pensar que es un “pueblo de bodegas visitables” y encontrarte casi todo privado.
- Llegar sin haber mirado dónde comer ni horarios y encontrarte cerrado.
- Venir en pleno verano a mediodía y ponerse a caminar sin gorra, agua ni crema: el sol aquí pega y apenas hay sombra.
- Confundirlo con una zona de montaña y decepcionarte al ver que es páramo abierto y recto.