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Castilla y León · Cuna de Reinos

Corrales de Duero

Pueblo situado en un valle estrecho del Campo de Peñafiel; destaca por su iglesia mudéjar y el paisaje de viñedos

104 habitantes · INE 2025
800m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción Enoturismo

Mejor época

primavera

San Antonio (junio) junio

Qué ver y hacer
en Corrales de Duero

Patrimonio

  • Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

Actividades

  • Enoturismo
  • Senderismo

Fiestas y tradiciones

Fecha junio

San Antonio (junio)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Corrales de Duero.

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sobre Corrales de Duero

Pueblo situado en un valle estrecho del Campo de Peñafiel; destaca por su iglesia mudéjar y el paisaje de viñedos

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En el corazón de la comarca del Campo de Peñafiel, entre viñedos y páramos castellanos, se encuentra Corrales de Duero, una pequeña aldea vallisoletana que condensa bastante bien la Castilla interior de hoy: poca gente, mucho campo y un ritmo que ya casi se ha olvidado en otros sitios. Con apenas un centenar de habitantes y situada a unos 800 metros de altitud, esta localidad mantiene el ritmo pausado y la arquitectura tradicional que caracteriza a los pueblos ribereños del Duero.

El paisaje que rodea Corrales de Duero es el propio de la Ribera del Duero vallisoletana: amplias extensiones de viñedos que se tiñen de oro en otoño, campos de cereal que ondulan con el viento y el perfil inconfundible de los páramos castellanos en el horizonte. La tranquilidad es el mayor “lujo” de este rincón, donde el silencio solo se rompe con el canto de las alondras, el tractor de turno y el murmullo del viento entre los chopos.

Si buscas desconectar del ritmo urbano y asomarte a la España interior más genuina, Corrales de Duero puede ser una buena parada breve. No hay grandes monumentos ni infraestructuras turísticas, y precisamente por eso conviene venir con expectativas ajustadas: pueblo pequeño, vida tranquila y entorno agrícola trabajado desde hace generaciones.

¿Qué ver en Corrales de Duero?

El núcleo urbano de Corrales de Duero conserva la arquitectura tradicional castellana, con casas de adobe, piedra y tapial que han resistido el paso del tiempo como han podido, algunas restauradas y otras pidiendo obra. Un paseo corto por sus calles permite apreciar las construcciones típicas de esta zona, con bodegas subterráneas excavadas en la roca, elementos que forman parte del patrimonio vitivinícola de la Ribera aunque muchas ya no se usen como antes.

La iglesia parroquial preside el conjunto urbano, siguiendo el patrón de los templos rurales vallisoletanos. Es un edificio modesto, pero merece la pena acercarse para verla de cerca y entender el papel que tenía (y tiene) como referencia social del pueblo: aquí se celebraba todo, desde las fiestas hasta los entierros.

Los alrededores del pueblo permiten asomarse a buenas vistas de la Ribera del Duero sin necesidad de grandes excursiones. Desde las zonas algo más elevadas cercanas al núcleo urbano se pueden contemplar panorámicas amplias del valle, con el mosaico de cultivos y viñedos extendiéndose en todas direcciones. Con luz de atardecer, la escena gana bastante.

La proximidad a otros pueblos de la comarca hace que Corrales de Duero encaje bien como una parada dentro de una ruta más amplia por el Campo de Peñafiel: castillos, bodegas visitables y patrimonio histórico se encuentran, sobre todo, en los municipios cercanos.

Qué hacer

El senderismo, entendido aquí más como caminar por caminos rurales que como grandes rutas de montaña, es la actividad más lógica en Corrales de Duero y su entorno. Los caminos agrícolas que parten del pueblo permiten paseos de diferente longitud, todos con un denominador común: viñedos, cereal y horizonte ancho. Los senderos entre viñas resultan especialmente agradables en primavera y otoño, cuando los colores del campo cambian casi de semana en semana.

Para quienes disfrutan del cicloturismo tranquilo, las carreteras secundarias que conectan los pueblos de la comarca permiten recorridos con poco tráfico (ojo siempre con los tractores y maquinaria agrícola), a ritmo relajado, enlazando distintos pueblos de la Ribera.

La gastronomía local es la de la Castilla de interior: cordero lechal asado, morcilla, embutidos, quesos artesanos y, por supuesto, vinos con Denominación de Origen Ribera del Duero. En los pueblos de alrededor encontrarás bares y asadores donde probar este tipo de cocina, sobre todo en fines de semana y festivos, cuando hay más movimiento.

La observación de aves tiene aquí más interés del que parece a primera vista. En los páramos y riberas cercanas es habitual ver milanos, cernícalos o ratoneros, y en las llanuras de cultivo, con algo de paciencia y prismáticos, no es raro avistar avutardas, uno de los símbolos de la meseta cerealista.

Fiestas y tradiciones

Como en la mayoría de pueblos castellanos, el calendario festivo de Corrales de Duero gira en torno a las celebraciones religiosas tradicionales. Las fiestas patronales suelen celebrarse en verano, generalmente en agosto, cuando muchos que viven fuera vuelven al pueblo. Son días de reencuentro más que de gran evento turístico, con comidas populares, verbenas y actividades sencillas organizadas entre todos.

La época de vendimia, entre finales de septiembre y octubre, es un momento especial en toda la Ribera del Duero. Aquí no vas a encontrar visitas teatralizadas ni grandes espectáculos, pero sí se percibe muy bien cómo la uva marca el ritmo del territorio: tractores cargados, gente en el campo y bodegas trabajando a tope.

Información práctica

Corrales de Duero se encuentra a unos 50 kilómetros al este de Valladolid capital. El acceso se realiza tomando la autovía A‑11 (Valladolid‑Soria) con dirección a Peñafiel y, desde allí, por carreteras comarcales que atraviesan el Campo de Peñafiel. El trayecto suele rondar los 45 minutos desde Valladolid, dependiendo del tráfico y de cuánto te entretengas por el camino.

Es recomendable llevar calzado cómodo para caminar por caminos de tierra, ropa adecuada para la climatología cambiante de la meseta y, si se va a salir al campo, agua y protección solar. Aunque Corrales de Duero es muy pequeño y con servicios limitados, en los pueblos cercanos encontrarás tiendas, bares, farmacia y opciones de alojamiento rural que permiten usar la zona como base para explorar el Campo de Peñafiel.

Cuándo visitar Corrales de Duero

La mejor época para venir suele ser primavera (abril‑mayo) y otoño (septiembre‑octubre). En primavera el campo está verde, los sembrados en plena forma y el clima es más amable. En otoño, los viñedos cambian de color y el paisaje gana interés, sobre todo al atardecer.

El verano puede resultar caluroso, con días largos y sol fuerte, aunque las noches refrescan gracias a la altitud. Si vienes en pleno julio o agosto, organiza los paseos a primera hora de la mañana o a última de la tarde. En invierno, la zona tiene su punto si te gustan los cielos limpios, el frío seco y los pueblos casi vacíos, pero conviene venir abrigado y asumir que la vida se concentra puertas adentro.

Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas

  • Paseo tranquilo por el pueblo, fijándote en casas de adobe y bodegas tradicionales.
  • Subir hacia alguna zona algo más alta alrededor del casco urbano para ver el mosaico de viñedos y cereales.
  • Parar a hacer fotos al atardecer, cuando el páramo y las viñas cambian de tono.

Si tienes el día entero

  • Combinar Corrales de Duero con otros pueblos del Campo de Peñafiel: algo de patrimonio en un núcleo mayor, comida allí y, por la tarde, un paseo más reposado por los caminos agrícolas de Corrales.
  • Dedicar un rato a caminar entre viñedos y otro a simplemente sentarte a escuchar cómo suena el pueblo cuando se queda casi en silencio.

Lo que no te cuentan

Corrales de Duero es un pueblo muy pequeño: se recorre a pie en un rato y no tiene una lista interminable de “cosas que ver”. Su interés está más en el conjunto —el paisaje, el silencio, la vida rural actual— que en un monumento concreto. Si buscas un sitio con muchas visitas organizadas, museos y actividad constante, quizá te encaje más alojarte en un pueblo más grande de la Ribera y acercarte aquí en una escapada corta.

Funciona muy bien como parada dentro de una ruta por el Campo de Peñafiel: un paseo, unas fotos y seguir hacia otro pueblo cercano, sin más artificio. Aquí el plan es sencillo: mirar, caminar un poco y bajar revoluciones.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Campo de Peñafiel
Código INE
47056
Costa
No
Montaña
Temporada
primavera

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
Conectividad5G disponible
SaludHospital a 30 km
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
CostaPlaya cercana
Clima enero4.4°C media
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

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