Vista aérea de Carrascal de Barregas
Instituto Geográfico Nacional · CC-BY 4.0 scne.es
Castilla y León · Cuna de Reinos

Carrascal de Barregas

Municipio disperso que incluye la urbanización Peñasolana; carácter residencial rodeado de encinares

1456 habitantes · INE 2025
791m altitud

Por qué visitarlo

Ermita Senderismo

Mejor época

verano

Fiestas de verano (junio/julio) junio

Qué ver y hacer
en Carrascal de Barregas

Patrimonio

  • Ermita
  • Entorno de dehesa

Actividades

  • Senderismo
  • Golf (Zarapicos cercano)
  • Relax

Fiestas y tradiciones

Fecha junio

Fiestas de verano (junio/julio)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Carrascal de Barregas.

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sobre Carrascal de Barregas

Municipio disperso que incluye la urbanización Peñasolana; carácter residencial rodeado de encinares

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A apenas once kilómetros de Salamanca, Carrascal de Barregas se extiende sobre la llanura castellana como un testimonio vivo de la tradición agrícola que ha marcado el carácter del Campo de Salamanca durante siglos. Con sus 1.415 habitantes y situado a 791 metros de altitud, este municipio mantiene un pie en la ciudad monumental y otro en un mundo rural que sigue muy presente en el día a día. Es un pueblo donde todavía se ve movimiento de tractor entre semana y donde mucha gente trabaja o estudia en Salamanca pero conserva aquí la casa y la vida tranquila.

El paisaje que rodea Carrascal de Barregas es el típico de la penillanura salmantina: campos de cereal que cambian de color según la estación, encinas dispersas que rompen la horizontalidad del terreno y un cielo amplio que parece no tener fin. Es precisamente esta simplicidad paisajística la que invita a pasear sin prisas y a conocer, sin decorados, la Castilla de secano, de caminos y de linderos. Aquí el atractivo no está en un punto concreto, sino en el conjunto: el silencio, el viento, el olor a tierra cuando se riega o se labra.

Este pueblo ha crecido históricamente vinculado a la tierra y a la ganadería. Más que un “destino turístico” al uso, funciona como lugar para vivir tranquilo cerca de Salamanca o como base discreta para moverse por la comarca, con la ciudad a un cuarto de hora en coche.

Qué ver en Carrascal de Barregas

El corazón del pueblo late en torno a su iglesia parroquial, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, un templo que refleja la arquitectura religiosa tradicional de la zona con su sólida construcción en piedra. El interior conserva elementos de interés para quien tenga paciencia y gusto por el arte sacro rural, sin grandes alardes, pero coherente con lo que es el pueblo. Conviene preguntar por la llave o los horarios de apertura, porque no siempre está abierta fuera de misa.

Recorrer las calles de Carrascal de Barregas es asomarse a la arquitectura popular salmantina, con viviendas tradicionales de mampostería mezcladas con construcciones más recientes, propias de un pueblo que ha ido creciendo al calor de Salamanca. No hay un casco histórico como tal, sino una mezcla razonablemente armoniosa de casas viejas arregladas, nuevas urbanizaciones y alguna nave agrícola.

Las bodegas subterráneas, aunque muchas de uso privado, forman parte del patrimonio etnográfico del municipio, vestigios de una época en la que cada familia elaboraba su propio vino y el autoconsumo mandaba. No suelen estar abiertas a visitas turísticas, pero se intuyen en entradas, respiraderos y desniveles, sobre todo si se pasea con algo de ojo y se habla con la gente mayor.

El entorno natural no es de grandes montañas ni desfiladeros. Son caminos rurales entre parcelas de cultivo, regatos y alguna encina vieja. Quien venga buscando paisaje suave, horizontes abiertos y atardeceres largos lo va a encontrar; quien espere “postal de alta montaña” se está equivocando de comarca.

Qué hacer

Carrascal de Barregas es un punto de partida cómodo para practicar senderismo y cicloturismo por el Campo de Salamanca. Las rutas por caminos agrícolas permiten ver la realidad del campo: maquinaria trabajando, ganado en determinadas zonas y, si hay suerte y se madruga, aves esteparias como sisones, aguiluchos cenizos o alcaravanes en las épocas adecuadas. Son pistas amplias y sin grandes desniveles, pero con poco o nada de sombra, detalle importante en verano.

La gastronomía local está marcada por los productos de la tierra. Embutidos, hornazo, potajes y guisos de legumbres forman parte de una cocina directa, de plato hondo y sin florituras. La cercanía a Salamanca abre la puerta a la cocina de la capital, donde el chanfaina, el farinato y las patatas meneás son habituales en bares y casas. Lo normal es combinar comer o cenar en la ciudad con algún picoteo más informal en el pueblo.

Desde Carrascal de Barregas se pueden organizar excursiones de un día a otros pueblos del Campo de Salamanca, cada uno con su propio peso agrícola y ganadero, o bajar a Salamanca para disfrutar de su conjunto monumental. Para quien se mueve en coche, tiene sentido usar el pueblo como base tranquila y más económica que el centro histórico salmantino.

Fiestas y tradiciones

El calendario festivo de Carrascal de Barregas gira en torno a las celebraciones tradicionales castellanas. Las fiestas patronales se celebran en torno a mediados de agosto, con verbenas populares, música y actividades que mezclan peñas, niños, mayores y gente que vuelve esos días al pueblo. Es cuando más ambiente se nota en las calles y cuando se ve con claridad que, aunque muchos vivan fuera, siguen manteniendo el vínculo.

En invierno, las celebraciones de San Antón en enero mantienen viva la tradición de las hogueras y la bendición de animales, un guiño a la importancia que la ganadería ha tenido siempre en la vida del municipio. La Semana Santa, aunque más discreta que en la capital, conserva procesiones y actos religiosos que reflejan una religiosidad más de pueblo que de gran escenografía.

Las romerías y celebraciones en torno a la Virgen de Agosto reúnen a los vecinos en jornadas de convivencia que combinan lo religioso con lo festivo, reforzando un tejido comunitario que aún se nota en los pueblos del Campo de Salamanca.

Información práctica

Cómo llegar: Carrascal de Barregas está bien comunicado con Salamanca capital. Por carretera, se accede a través de la CL-510 en dirección norte, en un trayecto de unos 15 minutos en coche, según tráfico. Suele haber alguna conexión mediante transporte público [VERIFICAR], suficiente para subir y bajar en el día, aunque conviene revisar horarios actualizados; no te fíes de horarios antiguos ni de “me suena que el bus pasa a…”.

Consejos: Si buscas alojamiento, lo más práctico suele ser combinar el pueblo con la amplia oferta de Salamanca y alrededores. Lleva calzado cómodo para caminar por los caminos de tierra y algo de abrigo extra en casi cualquier época: en la meseta refresca en cuanto se va el sol. Si vas en bici, ten en cuenta que el viento puede hacer más dura la ruta de lo que aparenta el mapa.

Cuándo visitar Carrascal de Barregas

Primavera y otoño (aproximadamente abril-mayo y septiembre-octubre) son los momentos más agradables para pasear por el campo, con temperaturas suaves y el paisaje en transición: verdes vivos en primavera y tonos ocres en otoño. Es cuando el entorno luce más y se agradece salir a caminar sin calor extremo.

En verano, el calor aprieta en las horas centrales: mejor programar los paseos a primera hora o al atardecer. En invierno, el frío seco, las heladas y la niebla son frecuentes; no es la época más cómoda para estar al aire libre mucho rato, pero sí para entender cómo es la vida rural fuera de temporada.

Lo que no te cuentan

Carrascal de Barregas es un pueblo sencillo y relativamente pequeño: se ve rápido. En cuanto hayas recorrido la plaza, la iglesia y un par de calles, el resto está en los alrededores y en los caminos. No tiene casco histórico monumental ni grandes recursos turísticos montados, y eso conviene saberlo antes de plantarse aquí con la idea de “pueblo medieval” o similar.

Funciona mejor como parada tranquila o base práctica cerca de Salamanca que como destino de varios días por sí solo. Si ajustas las expectativas a lo que es —un pueblo de campo de la meseta, vivo y sin artificios, con gente que hace su vida normal—, la visita encaja mucho mejor.

Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas
Da una vuelta por el centro, entra a la iglesia si está abierta, acércate a los bordes del casco urbano para ver el mar de campos que rodea el pueblo y, si te coincide el atardecer, quédate a ver cómo cambia el cielo sobre la llanura. Con eso tendrás una idea bastante fiel de lo que es Carrascal de Barregas.

Si tienes el día entero
Combina Carrascal de Barregas con una ruta a pie o en bici por los caminos agrícolas y una visita a Salamanca o a otros pueblos del Campo de Salamanca. El pueblo sirve como punto de salida y regreso, más que como lugar donde estar todo el día sin moverte.

Errores típicos

  • Esperar un pueblo monumental: aquí no hay murallas ni grandes palacios. Lo que hay es vida diaria de un pueblo de campo salmantino.
  • Venir en verano a mediodía sin preparación: las pistas son abiertas y sin sombra; si sales a caminar a las 3 de la tarde, el calor te va a sobrar.
  • Confiarse con los horarios: tanto del transporte público [VERIFICAR] como de la iglesia o de pequeños servicios. En pueblos así, los horarios cambian según la época y las fiestas.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Campo de Salamanca
Código INE
37087
Costa
No
Montaña
No
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
ConectividadFibra + 5G
TransporteTren cercano
SaludHospital a 6 km
EducaciónColegio
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
Clima enero4°C media
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

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