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sobre Doñinos de Salamanca
Localidad del alfoz con fuerte carácter residencial y zonas verdes; próxima a la capital y bien comunicada
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Aparca en la plaza mayor. Es la única zona con algo de sombra, y tampoco sobra. El resto son calles rectas y abiertas. Cuando el sol cae de lleno, el asfalto se recalienta rápido.
Doñinos de Salamanca está a unos siete kilómetros de la capital. Mucha gente trabaja allí y duerme aquí. Por eso ves bloques y chalets mezclados con casas más viejas alrededor de la plaza. El pueblo ha crecido deprisa y se nota.
Lo que hay que ver
La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción suele estar cerrada. Si quieres entrar, toca preguntar a algún vecino o al sacristán.
Por fuera tiene una portada románica sencilla. Columnas algo torcidas y capiteles con hojas. Dentro hay retablos barrocos y bancos de madera. Correcto, sin más.
Las cigüeñas llaman más la atención que la iglesia. Usan la torre y varios tejados del pueblo. En verano se juntan bastantes nidos y el crotoreo se oye desde casi cualquier calle. Es el ruido más constante que vas a escuchar aquí.
Los otros pueblos
El municipio no es solo Doñinos. También están San Julián de Valmuza, Santibáñez del Río, Argentina y El Pegollo.
San Julián queda a pocos kilómetros. Tiene una iglesia que lleva tiempo cerrada y un bar que suele abrir los fines de semana.
Santibáñez del Río es aún más pequeño. Apenas quedan vecinos. Argentina tiene muy poca gente y El Pegollo prácticamente está vacío.
La carretera entre estos núcleos atraviesa campo abierto. Trigo, alguna encina suelta y poco más. En diez minutos llegas y te haces una idea clara de cómo está quedando esta parte del Campo de Salamanca.
Comer y beber
Hay varios bares en el pueblo. Funcionan como bar de siempre: cerveza, café y algún pincho sencillo.
A mediodía suelen preparar comida casera. Si buscas más variedad, lo normal es acercarse a Salamanca, que está al lado.
Las fiestas principales son el 25 de abril y el 8 de agosto. En abril hay procesión y actos religiosos. En agosto montan verbena y fuegos artificiales. El programa cambia poco con los años, pero vuelve bastante gente que vive fuera.
Consejo práctico
Ven por la mañana temprano. A partir de media mañana el sol pega fuerte y la sombra escasea.
En una hora ves el centro y la iglesia. Si te apetece alargar la visita, da una vuelta en coche por los otros núcleos. Si no, media vuelta y a Salamanca. Está a un cuarto de hora. Aquí no hay oficina de turismo ni rutas marcadas. Es un pueblo normal. Aparcas, paseas un rato y sigues camino.