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sobre Villafranca del Bierzo
La 'Pequeña Compostela'; villa monumental con la Puerta del Perdón donde se gana el jubileo
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Villafranca del Bierzo se asienta en el punto donde el valle del río Burbia se estrecha, una posición geográfica que durante siglos la convirtió en la última etapa castellana del Camino de Santiago antes de Galicia. El puente sobre el Burbia marca esa frontera simbólica. Aquí, el paisaje del Bierzo comienza a cambiar, anticipando la subida hacia O Cebreiro.
En la fachada norte de la iglesia de Santiago se conserva la Puerta del Perdón. Según la tradición jacobea, durante los años santos los peregrinos que por enfermedad no podían continuar hasta Compostela obtenían aquí la indulgencia. Su presencia habla de la función asistencial que tuvo esta villa para el viajero medieval.
Un enclave entre León y Galicia
La importancia del lugar viene de su situación. El valle del Burbia conecta con el del Sil, formando un paso natural hacia Galicia. Existen indicios de presencia romana, ligada a la minería aurífera, pero la villa se configura en la Edad Media.
Su nombre procede de la repoblación impulsada por los reyes leoneses. El término “villa franca” designaba un núcleo con privilegios concedidos a nuevos pobladores, muchos de ellos francos vinculados al Camino. Este tránsito de personas y mercancías la consolidó como uno de los centros principales del Bierzo.
El poder local se materializó en el castillo-palacio de los marqueses de Villafranca, construido en el siglo XVI sobre una fortificación anterior. Su volumen domina el perfil urbano desde el extremo occidental.
La Calle del Agua
La Calle del Agua reúne varias de las casas señoriales más notables de la comarca. Sus fachadas de piedra exhiben escudos de linajes como Pimentel o Zúñiga, familias que administraron tierras y comercios entre los siglos XVI y XVIII.
La actividad económica de entonces giraba en torno al vino, la agricultura y el constante paso de viajeros. El nombre de la calle alude a un antiguo cauce o conducción de agua que ya no es visible, pero que explica su trazado y pendiente.
La iglesia de Santiago en la ruta jacobea
La iglesia de Santiago se levanta sobre el trazado histórico del Camino Francés. Su arquitectura muestra varias fases: una base románica y ampliaciones posteriores, evidentes en el claustro y algunos elementos constructivos.
La Puerta del Perdón, abierta lateralmente hacia la ruta, tiene un valor más simbólico que artístico. Recuerda que Villafranca era considerado un refugio espiritual antes de afrontar la etapa gallega. En los alrededores se localizaban varios conventos, algunos desaparecidos tras las desamortizaciones del siglo XIX.
El viñedo en la comarca
Villafranca se integra en la comarca vitivinícola del Bierzo. Las laderas del valle han sustentado viñedos desde hace siglos, beneficiados por un microclima más suave que el de la meseta leonesa.
La Denominación de Origen Bierzo ampara variedades autóctonas como la mencía para tintos y la godello para blancos. En el paisaje cercano al pueblo aún se ven pequeñas parcelas de viña mezcladas con huertas y bosques de castaño.
Recorrido por la villa
El núcleo antiguo se visita cómodamente a pie. Un itinerario lógico comienza cerca del castillo, recorre la Calle del Agua y desciende hacia la iglesia de Santiago y las proximidades del río.
La ribera del Burbia ofrece un paseo tranquilo que separa la trama histórica de las zonas modernas. Desde allí se aprecia la geografía que condicionó el desarrollo de Villafranca: un valle encajonado entre montes, donde el Camino hacía una pausa necesaria.