Artículo completo
sobre Cevico Navero
Localidad situada en un valle del Cerrato; conserva una picota medieval y una iglesia románica de transición; entorno de encinas y robles.
Ocultar artículo Leer artículo completo
En el corazón de El Cerrato palentino, donde las parameras castellanas se extienden hasta donde alcanza la vista, Cevico Navero se alza a unos 820 metros de altitud como uno de esos pueblos que parecen haber detenido el tiempo. Con unos 175 habitantes, este municipio conserva bastante bien la esencia de la Castilla más rural, la de horizontes infinitos, cielos estrellados y un silencio que invita, más que a la foto, a bajar el ritmo.
Rodeado de campos de cereal que cambian de color según la estación —dorados en verano, verdes en primavera—, Cevico Navero forma parte de esa comarca del Cerrato que ha sido tierra de paso y asentamiento desde tiempos remotos. Sus calles y sus casas de adobe y piedra responden a una arquitectura popular sencilla, muy pegada al clima duro de la meseta castellana.
Visitar Cevico Navero es asomarse a la tranquilidad del mundo rural de interior, probar si se quiere los sabores de la gastronomía castellana más tradicional en la comarca y recorrer paisajes donde la mirada se pierde entre páramos, vallejos y campos de cultivo que han alimentado a generaciones durante siglos. Es un pueblo pequeño: se recorre andando en poco rato, así que hay que venir con expectativas ajustadas y pensando más en pasear que en “ver cosas”.
Qué ver en Cevico Navero
El patrimonio arquitectónico de Cevico Navero gira en torno a su iglesia parroquial, ejemplo característico de las construcciones religiosas del Cerrato. Aunque de proporciones modestas, el templo conserva elementos de interés que reflejan las distintas épocas constructivas por las que ha pasado. Su torre, visible desde varios puntos del pueblo, funciona como referencia paisajística de la localidad y como buen punto para orientarse mientras se pasea.
Pasear por el casco urbano permite descubrir la arquitectura popular de la zona: casas de dos plantas construidas en adobe y piedra, con fachadas encaladas y antiguos portones de madera que dan acceso a corrales y bodegas. Algunos edificios mantienen elementos tradicionales como balcones de madera y aleros de teja árabe. Conviene recorrerlo sin prisas: el trazado es irregular y, más que monumentos, lo que hay es ambiente de pueblo pequeño, vecinos en la puerta y vida cotidiana.
El entorno natural de Cevico Navero interesa sobre todo si te gusta el paisaje agrario. Los páramos del Cerrato que rodean el municipio forman un paisaje muy típico de la meseta castellana, con amplias extensiones donde predomina el cultivo de cereal. En los vallejos y pequeños barrancos que rompen la horizontalidad del terreno crecen encinas y quejigos que dan refugio a la fauna local.
Los alrededores del pueblo cuentan con diversas sendas rurales que permiten adentrarse en este paisaje agrario tradicional. No siempre están señalizadas de forma oficial, así que es útil llevar mapa, app de GPS o preguntar en el pueblo por “los caminos de toda la vida”. Durante el paseo es posible avistar aves esteparias como la calandria, la alondra o el alcaudón, además de rapaces que sobrevuelan los campos en busca de alimento.
Qué hacer
La principal actividad en Cevico Navero es el senderismo tranquilo por los caminos agrícolas y vías pecuarias que conectan el pueblo con las localidades vecinas del Cerrato. Estas rutas, que se pueden hacer a pie o en bicicleta, permiten entender bien la amplitud de la meseta castellana, especialmente al atardecer cuando la luz dora los campos y suele soplar algo de aire.
El turismo enológico es otra posibilidad en la comarca, ya que El Cerrato cuenta con una tradición vitivinícola de siglos. Aunque Cevico Navero es un pueblo pequeño, su ubicación permite conocer la cultura del vino en esta zona, con sus bodegas excavadas en la tierra repartidas por distintos municipios. Conviene informarse antes de venir, porque no todas se visitan ni están abiertas todo el año [VERIFICAR].
La gastronomía local es un atractivo claro si te gustan los platos de cuchara y de horno. La cocina cerratina se caracteriza por platos contundentes basados en productos de la tierra: lechazo asado en horno de leña, embutidos artesanales y las tradicionales sopas castellanas. El pan de horno de leña sigue elaborándose de forma artesanal en algunos puntos de la comarca; en Cevico y alrededores aún es relativamente fácil dar con él si se pregunta.
En otoño, la temporada micológica atrae a aficionados a la recolección de setas, especialmente en las zonas donde crecen encinas y otros árboles de hoja caduca. Es fundamental respetar la normativa local, ir con permiso si hace falta y conocer bien las especies antes de recolectar: aquí no hay carteles explicativos ni servicios de guía a cada paso.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Cevico Navero mantiene las celebraciones tradicionales de Castilla. Las fiestas patronales se celebran durante el verano, generalmente en agosto, cuando muchos emigrantes regresan al pueblo. Durante estos días se organizan actividades religiosas, verbenas populares y comidas comunitarias que reúnen a vecinos y gente que vuelve solo unos días.
En invierno, las festividades de San Antón y Santa Águeda mantienen vivas tradiciones antiguas, con celebraciones que pueden incluir hogueras y la bendición de animales, aunque su celebración concreta depende del dinamismo de cada año y de la implicación vecinal [VERIFICAR].
La Semana Santa se vive con recogimiento, manteniendo algunas procesiones tradicionales propias de los pueblos castellanos, donde la participación de los vecinos es fundamental para preservar estas expresiones de religiosidad popular. No es una Semana Santa “de grandes tambores y multitudes”, sino algo mucho más doméstico.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Palencia capital, Cevico Navero se encuentra a aproximadamente 30 kilómetros por la A-67 en dirección Burgos, tomando después carreteras provinciales que atraviesan El Cerrato. El acceso también es posible desde Burgos, situada a unos 50 kilómetros [VERIFICAR DISTANCIA]. En la práctica, es casi obligatorio viajar en vehículo propio: el transporte público es limitado y los horarios no siempre cuadran con una visita de un solo día.
Consejos:
- El pueblo se ve rápido: si quieres aprovechar el día, combínalo con otros pueblos del Cerrato o con alguna ruta por páramos y vallejos.
- Conviene llevar calzado cómodo para caminar por pistas de tierra, algo de abrigo incluso en verano al atardecer, y agua: en las rutas no hay fuentes.
- Si te interesa la observación de aves, unos prismáticos marcan la diferencia.
Cuándo visitar Cevico Navero
La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) son las estaciones más agradables para visitar Cevico Navero por temperatura y luz. Los veranos pueden ser calurosos en las horas centrales, aunque las noches refrescan, y los inviernos son fríos, con posibles heladas y nieblas que cambian mucho la percepción del paisaje: más gris, más duro, pero también más auténtico si se viene abrigado y sin prisas.
Si buscas campos verdes y cereal creciendo, ven en primavera; para ver los páramos dorados y las cosechadoras en acción, el momento es julio, asumiendo calor y polvo. Con lluvia, los caminos de tierra se embarran y alguna pista se hace incómoda para pasear o ir en bici.
Si solo tienes…
Si solo tienes 1–2 horas
- Paseo por el casco urbano, vuelta en torno a la iglesia y calles principales.
- Acercarte a las afueras por cualquier camino agrícola para tener una vista rápida de los páramos. En ese tiempo, poco más.
Si tienes el día entero
- Mañana de paseo por pistas y vallejos, con ruta circular suave desde el pueblo.
- Comida en la zona (en Cevico o en algún pueblo cercano).
- Tarde de visita a otro municipio del Cerrato o a alguna zona de bodegas tradicionales, para redondear el día.
Lo que no te cuentan de Cevico Navero
Cevico Navero es pequeño y se recorre enseguida. Si vienes pensando en un casco histórico amplio o en varios monumentos, te vas a quedar corto en una hora. El valor está en el entorno, en la calma y en la manera de vivir, no en una lista larga de “atractivos”.
Las fotos de campos infinitos son reales, pero están muy condicionadas por la época del año: en invierno y principio de primavera el paisaje es más austero, con tonos ocres y marrones. También conviene saber que es más una parada dentro de una ruta por El Cerrato que un destino para pasar varios días seguidos.
Errores típicos al visitar Cevico Navero
- Esperar un “pueblo monumental”: Cevico Navero es más paisaje y vida rural que patrimonio llamativo. Si se viene con esa idea, la visita sabe a poco.
- No planear nada más en el día: el pueblo se ve rápido; lo lógico es combinarlo con otros núcleos del Cerrato o con una ruta de senderismo.
- Subestimar el clima: en verano, sol fuerte y poco árbol; en invierno, frío seco y viento. El paseo cambia mucho si no traes ropa adecuada.
- Confiar en encontrar servicios a cualquier hora: en pueblos pequeños los horarios mandan. Mejor no dejar para última hora la gasolina, la comida o la compra de pan.