Vista aérea de Cubillas de Cerrato
Instituto Geográfico Nacional · CC-BY 4.0 scne.es
Castilla y León · Cuna de Reinos

Cubillas de Cerrato

Pequeño municipio del Cerrato; destaca por su iglesia y la arquitectura tradicional de la zona; entorno agrícola y ganadero.

60 habitantes · INE 2025
750m altitud

Por qué visitarlo

Iglesia de Santa María Rutas por el campo

Mejor época

verano

San Bartolomé (agosto) agosto

Qué ver y hacer
en Cubillas de Cerrato

Patrimonio

  • Iglesia de Santa María
  • Ermita del Cristo

Actividades

  • Rutas por el campo
  • Visita a la iglesia
  • Descanso

Fiestas y tradiciones

Fecha agosto

San Bartolomé (agosto), San Isidro (mayo)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Cubillas de Cerrato.

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sobre Cubillas de Cerrato

Pequeño municipio del Cerrato; destaca por su iglesia y la arquitectura tradicional de la zona; entorno agrícola y ganadero.

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En el corazón de la comarca de El Cerrato, donde las lomas de cereal dibujan un paisaje ondulante que parece no tener fin, se encuentra Cubillas de Cerrato. Este pequeño pueblo de apenas 60 habitantes conserva esa Castilla tranquila, de silencios largos y ritmos lentos, que muchos ya solo conocen de oídas. Situado a unos 750 metros de altitud, este enclave palentino es un lugar muy calmado, más de vivir que de visitar a toda prisa. Conviene venir con expectativas ajustadas: es un pueblo muy pequeño, sin “atracciones” al uso.

Recorrer sus calles es adentrarse en un universo de arquitectura tradicional castellana, donde las casas de adobe y piedra se alinean formando un entramado urbano que habla de siglos de historia rural. El silencio solo se rompe por el canto de las aves, algún tractor y el murmullo del viento entre los campos circundantes, así que conviene venir con esa idea: aquí no hay “ambiente”, hay sosiego, y cualquier paseo se hace en media hora larga si uno va despacio.

La comarca de El Cerrato, territorio fronterizo entre Palencia, Valladolid y Burgos, ha sido históricamente tierra de paso y de cereales, con una rica tradición agrícola que se refleja en cada rincón de Cubillas. Aquí, el tiempo transcurre a otro ritmo, invitando al viajero a redescubrir el placer de lo sencillo y lo cotidiano: una charla en la plaza, mirar el cielo al anochecer o seguir con la vista el vuelo de los aguiluchos sobre los campos. No hace falta forzarse a “ver cosas”: simplemente estar ya es parte del plan.

Qué ver en Cubillas de Cerrato

El principal patrimonio de Cubillas de Cerrato es su iglesia parroquial, que como en tantos pueblos castellanos, se alza como el edificio más destacado del conjunto urbano. Aunque de dimensiones modestas, conserva elementos de interés que merecen una visita pausada para apreciar los detalles de su construcción y ver cómo se ha ido adaptando con el paso de los siglos. El interior no siempre está abierto, así que si la encuentras cerrada, no es mala idea preguntar a algún vecino, con calma y respeto.

El trazado urbano del pueblo invita a un paseo tranquilo, observando la arquitectura popular tradicional de la zona. Las casas de tierra y adobe, con sus corrales y bodegas excavadas, son testimonio de un modo de vida ancestral perfectamente adaptado al clima continental de la meseta. Algunas de estas construcciones mantienen los antiguos palomares cilíndricos característicos de la región, elementos del paisaje cerratense que se han convertido en señas de identidad visual del territorio. Muchos están medio caídos o en uso agrícola, así que merece la pena mirarlos con ojos curiosos, no como “monumentos” al uso, y sin traspasar propiedades privadas.

Los alrededores del pueblo regalan amplias panorámicas de la campiña cerealista, especialmente agradables al atardecer, cuando el sol tiñe de dorado las tierras de cultivo. Los campos ondulados, conocidos localmente como "alcores", crean un paisaje de suaves colinas que cambia radicalmente con las estaciones: verde intenso en primavera, dorado en verano y ocre tras la cosecha. No hay miradores construidos, el mirador es el propio camino: basta con alejarse unos minutos a pie del casco para notar el cambio.

Qué hacer

Cubillas de Cerrato es un buen punto de partida para rutas de senderismo suaves por la comarca de El Cerrato. Los caminos rurales que conectan el pueblo con otras localidades cercanas permiten descubrir la riqueza paisajística de esta zona de transición entre la Tierra de Campos y el valle del Duero. Son itinerarios sencillos, por terreno llano o suavemente ondulado, asumibles para caminantes de cualquier nivel y también para quienes solo quieran dar un paseo largo sin complicaciones técnicas. Eso sí, en verano apenas hay sombra: mejor madrugar o salir a última hora de la tarde, y calcular agua de sobra porque no hay fuentes a cada paso.

La observación de aves esteparias es otra actividad recomendable en la zona. El entorno cerealista acoge especies propias de los ecosistemas agrícolas de la meseta castellana y, con un poco de paciencia y silencio, es posible avistar aguiluchos, cernícalos y diversas especies de aláudidos. No hay miradores ornitológicos acondicionados, así que conviene traer prismáticos y moverse siempre por los caminos, sin pisar sembrados ni molestarse en acercarse demasiado a los nidos. Aquí los campos son el sustento de la gente del pueblo, no un decorado.

La gastronomía local es otro de los atractivos de la visita, aunque en Cubillas como tal no hay oferta hostelera, así que lo habitual es comer en pueblos cercanos. La tradición culinaria del Cerrato se basa en productos de la tierra: legumbres, cordero lechal, embutidos caseros y vinos con Denominación de Origen Arlanza. Durante el otoño e invierno, es temporada de asados tradicionales en horno de leña, una forma de cocinar que se entiende mejor cuando se ve el frío que puede hacer aquí en enero.

La comarca invita también a recorrer pueblos vecinos que conservan interesantes muestras de arte románico y mudéjar, especialmente en sus iglesias parroquiales. Diseñar una ruta por las localidades cercanas ayuda a entender mejor la historia y el patrimonio de esta zona castellana menos conocida, haciendo de Cubillas de Cerrato una parada tranquila dentro de un recorrido más amplio.

Fiestas y tradiciones

Como en la mayoría de pueblos del medio rural castellano, las fiestas patronales constituyen el momento más importante del calendario festivo. En Cubillas de Cerrato se celebran durante el periodo estival, generalmente en agosto, cuando muchos antiguos vecinos regresan al pueblo. Son días de reencuentro, de misa solemne, procesión y convivencia en torno a las tradiciones compartidas, con un ambiente muy de pueblo pequeño donde casi todo el mundo se conoce y los forasteros se notan, pero se integran fácil si vienen con respeto.

La matanza del cerdo, aunque ya no se practica con la intensidad de antaño, sigue siendo un rito invernal en algunas casas del pueblo, manteniendo viva una tradición centenaria de elaboración de embutidos y conservas. Hoy se hace más como reunión familiar que como necesidad, pero sigue marcando el invierno rural, con esos días de humo, calderos y charlas largas en cocinas calentadas a leña.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Palencia capital, Cubillas de Cerrato se encuentra a unos 40 kilómetros por la carretera que atraviesa la comarca de El Cerrato. El acceso se realiza por carreteras locales bien señalizadas, aunque el tráfico es prácticamente inexistente. Es imprescindible viajar en vehículo particular, ya que no existe transporte público regular. La última parte del trayecto son carreteras estrechas, pero en buen estado para un turismo normal.

Mejor época para visitar: La primavera (abril y mayo) trae los campos verdes y floridos, con temperaturas agradables para caminar. El verano es caluroso pero seco; durante el día puede resultar duro para estar al sol, pero las tardes y noches son suaves. El otoño presenta paisajes ocres muy fotogénicos, mientras que el invierno es frío y ventoso, más apropiado para quien busque recogimiento rural y no le importe abrigarse de verdad. Si tu plan es caminar o ver aves, evita las horas centrales del día entre junio y agosto.

Consejos: No hay servicios comerciales en el pueblo (ni tienda, ni bar, ni estación de servicio), por lo que conviene prever lo necesario antes de llegar. La comarca cuenta con alojamientos rurales y restaurantes en localidades cercanas. Es un núcleo muy pequeño y tranquilo: respeta el entorno y la vida diaria de los vecinos, evita ruidos y no bloquees accesos ni tractores al aparcar. Muchos caminos son agrícolas: aparca en el casco urbano y sigue a pie.

Cuándo visitar Cubillas de Cerrato

Si lo que te interesa es el paisaje, la primavera es cuando el Cerrato se entiende mejor: campos verdes, luz suave y menos polvo en los caminos. El verano cambia el tono: amarillo intenso, calor y mucho cielo. En invierno, con niebla o cierzo, el pueblo se ve más duro pero también más auténtico; eso sí, los paseos se hacen cortos y agradeces volver pronto al coche.

En agosto, con las fiestas, el ambiente cambia por completo: más gente, más movimiento y menos silencio. Si buscas tranquilidad absoluta, es mejor evitar esos días festivos; si te apetece ver el pueblo “lleno”, entonces ese es tu momento.

Lo que no te cuentan

Cubillas de Cerrato se ve rápido: en una hora habrás paseado el casco, mirado la iglesia y asomado a los caminos. El resto es estar, dejar pasar el tiempo y mirar el paisaje. Si buscas “mucho que hacer”, tiendas de recuerdos o bares de pinchos, te vas a frustrar. Aquí el plan es sencillo: pasear despacio, hablar poco y mirar lejos.

Errores típicos al visitar Cubillas de Cerrato

  • Llegar con expectativas de pueblo monumental: Cubillas es rural y discreto. Si ajustas el chip, lo disfrutas más.
  • No traer agua ni comida: al no haber servicios, cualquier olvido te obliga a volver en coche a otra localidad.
  • Venir en pleno verano al mediodía para caminar: el sol cae fuerte, sin sombras. Mejor primeras horas de la mañana o última de la tarde, y aun así con protección solar, gorra y agua.

Si solo tienes…

  • 1–2 horas: paseo por el pueblo sin prisas, vuelta en torno a la iglesia, fijándote en casas de adobe, corrales y bodegas, y salida por algún camino cercano para asomarte a los campos. Te da tiempo de sobra para hacer fotos y respirar un poco de Cerrato sin agobios.

  • El día entero (como parte de una ruta): combina Cubillas con otros pueblos cerrateños con más patrimonio monumental. Usa Cubillas como parada tranquila para caminar un rato entre campos, observar aves si llevas prismáticos y hacer una pausa silenciosa antes de seguir ruta.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
El Cerrato
Código INE
34066
Costa
No
Montaña
No
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
TransporteTren cercano
SaludHospital a 22 km
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
CostaPlaya cercana
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

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