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sobre Villamuriel de Cerrato
Importante localidad industrial y residencial; destaca por su iglesia monasterio del siglo XIII y el Canal de Castilla.
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La línea de montaje de la factoría Renault se detiene a las dos de la madrugada, cuando el turno cambia. Entonces, algunos bares de la calle Real se llenan de monos azules y conversaciones sobre paragolpes y suspensiones antes de volver a casa a dormir. El turismo en Villamuriel de Cerrato nunca ha marcado el ritmo del pueblo. Desde finales del siglo XX lo hace la fábrica.
Pero la historia del lugar es bastante anterior a las naves industriales. Villamuriel está en la vega del Carrión, en la comarca del Cerrato, muy cerca de Palencia. Esa posición explica muchas cosas: la presencia del obispado, el paso del Canal de Castilla y un conjunto de edificios que recuerdan que aquí hubo poder eclesiástico durante siglos.
El obispo que compró un pueblo
En 1141 Alfonso VII vendió la villa al obispo de Palencia. En la documentación medieval aparece como Villa Maurelli. Aquella operación dejó a la localidad bajo dominio episcopal durante buena parte de la Edad Media.
De ese periodo procede la iglesia de Santa María la Mayor. El edificio comenzó a levantarse a finales del siglo XII y mezcla rasgos románicos con reformas posteriores. Los muros pesados y algunos arcos de medio punto conviven con elementos que ya miran al gótico.
Dentro se conserva un retablo del siglo XVI y varias sepulturas vinculadas a obispos palentinos. El templo fue declarado monumento nacional en el primer tercio del siglo XX, cuando empezaba a valorarse el patrimonio románico de la provincia.
Comuneros y soldados
Los obispos también levantaron una fortaleza en el siglo XV. Se terminó hacia 1461, aunque su vida fue breve. Durante la Guerra de las Comunidades, en 1520, los rebeldes la incendiaron al considerar que el obispo apoyaba al poder real.
Tres siglos después el pueblo volvió a ver tropas. Durante la Guerra de la Independencia hubo movimientos militares en la zona y combates en el entorno del Cerrato. No fue un episodio largo, pero dejó rastro en la memoria local.
Hoy de aquella fortaleza quedan pocos restos visibles. La historia se conoce más por los documentos que por lo que puede verse sobre el terreno.
El canal que no llegó a tiempo
El Canal de Castilla atraviesa el término de Villamuriel por el ramal sur. El proyecto nació para transportar cereal desde Tierra de Campos hacia los mercados de Valladolid y el interior de la meseta.
Cuando las obras alcanzaron esta zona el ferrocarril ya estaba cambiando el sistema de transporte. El canal terminó perdiendo su función principal antes de completarse del todo.
Aun así, el paisaje quedó marcado por las esclusas. En el paraje de Soto de Albúrez se suceden varias, entre ellas una de planta ovalada, una solución técnica poco común que buscaba repartir mejor la presión del agua. Hoy el canal es un camino tranquilo entre vegetación de ribera y campos de cultivo.
Un texto teatral en el monasterio
El monasterio de Santa Clara se fundó en el siglo XIII. Durante siglos fue uno de los centros religiosos importantes del entorno de Palencia.
La tradición local vincula el convento con Gómez Manrique, poeta y hombre de corte del siglo XV. Allí habría escrito una Representación del Nacimiento de Nuestro Señor, un drama religioso en castellano que suele citarse entre los primeros textos teatrales conservados en lengua romance en la península.
La obra estaba pensada para representarse en el propio ámbito conventual, dentro de las celebraciones navideñas. Más que un teatro como lo entendemos hoy, era una prolongación de la liturgia.
Cómo se vive aquí
Villamuriel supera los seis mil habitantes y tiene una población más joven que muchos pueblos de la provincia. La razón es clara: la industria del automóvil atrajo trabajadores durante décadas y el municipio creció alrededor de esa actividad.
Las calles no responden al modelo de casco histórico cerrado. Hay barrios modernos, avenidas amplias y un ir y venir constante entre el pueblo y Palencia, que está a pocos kilómetros.
Tampoco hay una escenografía pensada para la fotografía. Es un lugar llano, con huertas en la vega y campos del Cerrato alrededor. La iglesia medieval, el monasterio y el canal explican mejor el pasado que cualquier plaza monumental.
Si vas
El pueblo se recorre sin dificultad a pie. La iglesia de Santa María la Mayor suele ser la primera parada. Conviene comprobar con antelación cuándo se puede visitar.
Desde el casco urbano se llega fácilmente al Canal de Castilla. El camino junto a las esclusas permite caminar varios kilómetros por terreno prácticamente llano, entre cultivos y vegetación de ribera.
Villamuriel se entiende mejor así: viendo cómo conviven el patrimonio antiguo, el canal del siglo XVIII y una fábrica que todavía marca los horarios del día.