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Frayle from Salamanca, España · CC0
Castilla y León · Cuna de Reinos

Casafranca

Pequeña aldea con castro vetón y miliarios; cruce de caminos

69 habitantes · INE 2025
928m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Castro Arqueología

Mejor época

verano

San Fabián (enero) enero

Qué ver y hacer
en Casafranca

Patrimonio

  • Castro
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Fiestas y tradiciones

Fecha enero

San Fabián (enero)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Casafranca.

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sobre Casafranca

Pequeña aldea con castro vetón y miliarios; cruce de caminos

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En el corazón de la comarca de Entresierras, entre las estribaciones de las sierras salmantinas y los campos dorados de la meseta, Casafranca se alza a 928 metros de altitud como uno de esos lugares que el tiempo parece haber dejado en paz. Con apenas 69 habitantes, esta pequeña aldea encarna la esencia más cruda de la España rural, donde el silencio no es un reclamo, es lo normal, y las rutinas del campo siguen marcando el ritmo.

Llegar a Casafranca es adentrarse en un paisaje de contrastes donde la dureza de la montaña se suaviza con dehesas de encinas y robles. Aquí no encontrarás multitudes ni grandes infraestructuras turísticas, ni falta que hace si lo que buscas es estar tranquilo, caminar y mirar alrededor sin prisas.

La arquitectura popular salmantina se ve en las construcciones de piedra granítica que caracterizan el caserío, con sus muros robustos preparados para soportar los fríos inviernos serranos y sus fachadas que hablan de siglos de historia campesina. El pueblo es pequeño y se recorre rápido; la gracia está más en el conjunto y el entorno que en un monumento concreto.

¿Qué ver en Casafranca?

El principal interés de Casafranca está en su conjunto arquitectónico tradicional, bien integrado en el paisaje serrano. Pasear por sus calles estrechas es como hojear un libro de historia viva, donde cada casa recuerda a generaciones que han trabajado estas tierras. No esperes un casco histórico monumental ni rutas señalizadas: es un pueblo de paso lento y mirada atenta.

La iglesia parroquial, como en tantos pueblos castellanos, constituye el epicentro del núcleo urbano. Su presencia discreta pero sólida refleja la importancia que estos templos han tenido históricamente como centros de la vida comunitaria rural. Los aficionados a la arquitectura popular encontrarán también ejemplos de construcciones auxiliares como antiguos corrales, pajares y otras edificaciones agrícolas que muestran la adaptación al entorno.

El entorno natural es, sin embargo, el verdadero protagonista. Desde la altitud del pueblo se contemplan buenas panorámicas de la comarca de Entresierras, ese territorio de transición entre las sierras del sur salmantino y las tierras llanas del norte. Los bosques de robles y encinas que rodean la localidad permiten rutas informales para caminantes, sin demasiada complicación, pero conviene llevar calzado decente y no fiarse de la meteorología.

Qué hacer

Casafranca encaja con quienes se toman el viaje con calma, sin un listado de cosas que tachar. Las rutas de senderismo por los alrededores son la actividad principal, con caminos que atraviesan dehesas, pequeños arroyos y zonas boscosas donde el silencio solo se rompe con el canto de los pájaros o algún tractor lejano.

Los aficionados a la micología encontrarán en otoño un buen terreno para la recolección de setas, siempre con el debido respeto a la normativa local y la naturaleza. Las especies típicas de estos montes incluyen níscalos, boletus y diversas variedades que crecen bajo robles y encinas.

La observación de aves tiene tirón en estas tierras, donde rapaces como el milano real o el busardo ratonero sobrevuelan los campos. Los atardeceres desde lo alto del pueblo se agradecen para sentarse un rato y ver cómo cambia la luz sobre el granito.

En cuanto a la gastronomía, aunque no existen establecimientos comerciales en la propia aldea, la zona es conocida por productos tradicionales como el hornazo, el farinato, los embutidos ibéricos de la tierra y las carnes de caza. Los pueblos cercanos de mayor tamaño concentran los bares y restaurantes donde probar la cocina salmantina de montaña.

Fiestas y tradiciones

A pesar de su reducido censo, Casafranca mantiene vivo el calendario festivo tradicional. Las celebraciones patronales suelen tener lugar en verano, generalmente en agosto, cuando muchos emigrantes regresan al pueblo para reencontrarse con sus raíces. Estos días la aldea recupera temporalmente más movimiento, con verbenas y comidas populares que refuerzan los lazos comunitarios.

Como en buena parte de la provincia de Salamanca, las fiestas invernales y las tradiciones relacionadas con la matanza del cerdo han sido durante siglos momentos fundamentales del calendario rural, aunque su celebración ha ido cambiando con el tiempo.

Información práctica

Para llegar a Casafranca desde Salamanca capital hay que recorrer aproximadamente 65 kilómetros por carreteras comarcales que atraviesan la campiña salmantina. El trayecto, que se realiza en algo más de una hora, transcurre principalmente por la zona sur de la provincia, adentrándose progresivamente en terreno más montañoso. Conviene no apurar los horarios si se vuelve de noche: hay tramos con fauna cruzando y poco tráfico.

Es recomendable viajar con el depósito lleno y provisiones básicas, dado el carácter rural de la zona y la escasez de servicios en el propio pueblo. El alojamiento se encuentra en localidades cercanas de mayor tamaño, donde también encontrarás servicios básicos y restauración. Casafranca tiene más sentido como base tranquila o como parada dentro de una ruta por Entresierras que como destino aislado para muchos días.

Si solo tienes unas horas

  • Da una vuelta completa al casco, sin prisa: en menos de una hora lo habrás visto.
  • Acércate a los alrededores del pueblo por alguna pista o camino sencillo para tener vistas de la comarca.
  • Reserva algo de tiempo para moverte luego a otro pueblo cercano y completar la jornada.

Cuándo visitar Casafranca

La mejor época para visitar la zona depende de tus preferencias, pero hay matices:

  • Primavera: campos verdes, temperaturas suaves y buenos días para caminar.
  • Verano: más vida en el pueblo por la gente que vuelve, pero también más calor en las horas centrales.
  • Otoño: colores ocres, temporada de setas y luz muy agradable para pasear.
  • Invierno: la cara más fría y dura de la sierra, con posibles nevadas que transforman el paisaje pero complican los desplazamientos.

Si hace mal tiempo, el plan se reduce básicamente a pasear un poco por el pueblo y ver el entorno desde el coche; no hay museos ni interiores visitables que sirvan de refugio largo.

Lo que no te cuentan

  • El pueblo es pequeño y se ve en poco rato. El valor está en combinarlo con otros pueblos de Entresierras o con rutas por la sierra.
  • Las fotos pueden dar una sensación de “pueblo monumental” que no se ajusta del todo: es rural, sobrio y sencillo.
  • No hay servicios turísticos al uso: nada de tiendas de recuerdos ni carta extensa de bares. Si buscas eso, toca moverse a otros núcleos cercanos.
  • Es más un sitio para parar, estirar las piernas y respirar campo que para montar unas vacaciones largas centradas solo en Casafranca.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Entresierras
Código INE
37089
Costa
No
Montaña
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
SaludHospital a 23 km
EducaciónColegio
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

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