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Castilla y León · Cuna de Reinos

Calzada de Valdunciel

Importante hito en la Vía de la Plata con miliarios y fuente romana; pueblo caminero

717 habitantes · INE 2025
800m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Fuente Buena Camino de Santiago

Mejor época

primavera

Santa Elena (agosto) agosto

Qué ver y hacer
en Calzada de Valdunciel

Patrimonio

  • Fuente Buena
  • Miliarios
  • Iglesia

Actividades

  • Camino de Santiago
  • Senderismo histórico

Fiestas y tradiciones

Fecha agosto

Santa Elena (agosto)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Calzada de Valdunciel.

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sobre Calzada de Valdunciel

Importante hito en la Vía de la Plata con miliarios y fuente romana; pueblo caminero

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En el corazón de la comarca de La Armuña, a escasos kilómetros de Salamanca capital, se encuentra Calzada de Valdunciel, un pequeño municipio de apenas 700 habitantes que conserva bastante bien el espíritu de la España interior. Su nombre recuerda las antiguas calzadas y caminos que atravesaban estas tierras llanas, donde el horizonte se pierde entre campos de cereal que cambian de color según la estación: dorados en verano, verdes intensos en primavera.

A unos 800 metros de altitud, este pueblo salmantino es un lugar tranquilo, lejos del turismo masificado. Aquí el tiempo discurre a otro ritmo, al compás de las campanas de la iglesia y las conversaciones en la plaza del pueblo. Es una escapada razonable para quien quiere desconectar sin alejarse demasiado de la ciudad, viendo de cerca cómo se vive en la Castilla más tradicional hoy, no en las postales.

Calzada de Valdunciel funciona también como punto de partida cómodo para conocer la comarca de La Armuña, una zona menos conocida de la provincia de Salamanca pero que guarda sus pequeños intereses para el viajero curioso dispuesto a explorar caminos secundarios y pueblos pequeños.

¿Qué ver en Calzada de Valdunciel?

El principal referente patrimonial del municipio es su iglesia parroquial, edificio que preside el conjunto urbano y cuya torre se divisa desde los accesos al pueblo. Como muchas iglesias de la comarca, combina elementos de diferentes épocas, reflejando las sucesivas reformas y ampliaciones que han marcado la vida religiosa del lugar a lo largo de los siglos. No es una gran joya artística, pero encaja bien con el tamaño y carácter del pueblo.

El casco urbano mantiene la arquitectura tradicional de la zona, con viviendas de piedra y adobe, algunas con portones de madera que recuerdan tiempos en los que cada casa tenía su corral y sus animales. Pasear por sus calles es un ejercicio de observación: detalles como antiguos lavaderos, cruceros de piedra o escudos heráldicos en algunas fachadas cuentan historias del pasado rural de la localidad. No está todo de museo –también verás casas reformadas, naves y construcciones más recientes–, pero ese contraste forma parte de la realidad de La Armuña.

Los alrededores de Calzada de Valdunciel muestran el paisaje típico de la comarca: campos abiertos de cultivo donde se practica una agricultura de secano que ha modelado el territorio durante generaciones. Las vistas panorámicas desde algunos puntos ligeramente elevados permiten contemplar la llanura salpicada de pequeños municipios, con la silueta de Salamanca visible en días claros. Es terreno de horizontes largos y poco árbol, así que en días de viento se nota.

¿Qué hacer?

La ubicación de Calzada de Valdunciel lo convierte en un buen punto para practicar senderismo y cicloturismo sencillo. Los caminos rurales que conectan el pueblo con localidades vecinas como Villamayor, Carbajosa de la Sagrada o Villares de la Reina son adecuados para caminatas tranquilas o rutas en bicicleta, permitiendo descubrir el paisaje agrario de La Armuña sin grandes desniveles ni complicaciones técnicas. Eso sí, son rutas más de andar y pensar que de buscar grandes hitos: aquí el protagonismo lo tienen los campos, el cielo y el silencio.

La gastronomía local sigue las tradiciones de la cocina charra, con platos contundentes que encajan con el clima continental de la zona. El hornazo, el farinato y las patatas meneás son algunas de las especialidades que pueden degustarse en el entorno. La matanza del cerdo ha sido tradicionalmente un elemento central de la cultura gastronómica local, y sus derivados forman parte esencial de la cocina cotidiana. Conviene tener en cuenta que, en un pueblo de este tamaño, la oferta es limitada y muchos productos se disfrutan mejor en casas particulares o en bares y restaurantes de la zona más amplia, incluyendo Salamanca.

Para los aficionados a la fotografía rural, el entorno resulta agradecido al atardecer, cuando la luz dorada ilumina los campos y las fachadas del pueblo adquieren tonalidades cálidas. Las diferentes estaciones proporcionan paletas cromáticas distintas: desde los verdes primaverales hasta los ocres del verano y otoño. Si te gusta fotografiar cielos, nubes y tormentas a lo lejos, la llanura de La Armuña da bastante juego.

La cercanía a Salamanca (apenas 10 kilómetros) permite combinar la tranquilidad rural con visitas culturales a una de las ciudades más monumentales de España, jugando a dormir o pasar unas horas en el campo y acercarse a la ciudad cuando apetezca más movimiento. Para muchos, Calzada es más un complemento de una escapada a Salamanca que un destino en sí mismo, y así hay que plantearlo.

Fiestas y tradiciones

Como en muchos pueblos castellanos, Calzada de Valdunciel celebra su calendario festivo con especial intensidad. Las fiestas patronales tienen lugar en verano, congregando a vecinos y gente que vuelve al pueblo esos días, en torno a celebraciones tradicionales que suelen incluir misas, procesiones, comidas populares y bailes. Son fiestas pensadas primero para la gente de aquí; si vienes de fuera, la sensación es la de asomarte a la vida del pueblo más que a un evento organizado para turistas.

En invierno, las celebraciones en torno a San Antón (mediados de enero) mantienen viva la tradición de bendecir a los animales, aunque adaptada a los tiempos actuales. La Semana Santa se vive con recogimiento, siguiendo las tradiciones religiosas castellanas, pero a escala pequeña.

El ciclo festivo anual marca el ritmo de la vida local y permite asomarse a las costumbres de la comarca más allá de lo puramente turístico.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Salamanca capital, Calzada de Valdunciel se encuentra a unos 10 kilómetros por la carretera SA-804, que conecta con Villares de la Reina. El acceso es sencillo y está razonablemente bien señalizado. En coche suele tardarse alrededor de 15 minutos desde el centro de Salamanca, dependiendo del tráfico. También suele haber conexión en autobús interurbano [VERIFICAR], pensada sobre todo para desplazamientos cotidianos.

Consejos: Calzada de Valdunciel es un pueblo pequeño, se recorre rápido y los servicios son los justos, así que conviene ir con esa idea en la cabeza. Lleva calzado cómodo para caminar por los alrededores y, si piensas hacer ruta, agua y algo de abrigo fuera del verano: en la llanura el aire corre y no hay demasiadas sombras. Combinar la visita con otros pueblos de La Armuña o con un día en Salamanca tiene más sentido que plantearlo como único destino de viaje.

Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas
Paseo corto por el casco urbano, vuelta por la iglesia y salida por alguno de los caminos agrícolas más cercanos para asomarte al paisaje de La Armuña. En ese tiempo te haces una idea bastante clara de cómo es el pueblo.

Si tienes el día entero
Mañana tranquila en Calzada y alrededores, comida en la zona (o en Salamanca) y tarde para visitar la ciudad o enlazar con otros pueblos armuñeses. No es un lugar para ir con prisas, pero tampoco para esperar una agenda llena: el plan es sencillo y pausado.

Cuándo visitar Calzada de Valdunciel

La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) son especialmente agradables, con temperaturas suaves que invitan a pasear por los caminos y ver los campos en verde o en tonos ocres. El verano puede ser caluroso, típico del clima continental, pero quien lo visite entonces encontrará más vida en la calle y las fiestas veraniegas. A cambio, caminar por la llanura a pleno sol en julio o agosto no es lo más cómodo, así que mejor salir temprano o a última hora del día.

En invierno, los días son fríos y más cortos; el paisaje se vuelve más austero y puede apetecer menos caminar largas horas por la llanura. A cambio, es cuando mejor se entiende esa Castilla de cielos enormes y pueblos recogidos alrededor de la iglesia, con un ambiente más auténtico y menos “de temporada”.

Lo que no te cuentan

Calzada de Valdunciel se ve en poco tiempo: en una mañana tranquila te da para pasear el casco urbano, acercarte a la iglesia, bajar al campo por algún camino y hacer cuatro fotos. No esperes un casco histórico monumental ni una lista interminable de visitas; lo que hay es un pueblo vivo, de los de carretera y campo alrededor.

Es un lugar más de paso o de escapada corta que de estancia larga. Funciona bien para quien ya está en Salamanca y quiere asomarse al paisaje de La Armuña, o para quien va enlazando pueblos y prefiere ir sin prisas, parando donde apetezca. Si lo visitas con esa mentalidad, difícilmente te decepcionará; si llegas esperando una villa medieval de postal, no es aquí.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
La Armuña
Código INE
37073
Costa
No
Montaña
Temporada
primavera

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
ConectividadFibra + 5G
TransporteTren a 13 km
SaludCentro de salud
EducaciónColegio
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

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