Vista aérea de Blascosancho
Instituto Geográfico Nacional · CC-BY 4.0 scne.es
Castilla y León · Cuna de Reinos

Blascosancho

Localidad de la Moraña oriental; conserva arquitectura tradicional y un entorno de campos de cultivo

85 habitantes · INE 2025
902m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Iglesia de San Boal Rutas en bicicleta

Mejor época

verano

Fiestas de San Boal (mayo) mayo

Qué ver y hacer
en Blascosancho

Patrimonio

  • Iglesia de San Boal
  • Casas de adobe

Actividades

  • Rutas en bicicleta
  • Turismo de desconexión

Fiestas y tradiciones

Fecha mayo

Fiestas de San Boal (mayo), Fiestas de San Francisco (octubre)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Blascosancho.

Artículo completo
sobre Blascosancho

Localidad de la Moraña oriental; conserva arquitectura tradicional y un entorno de campos de cultivo

Ocultar artículo Leer artículo completo

En el corazón de La Moraña abulense, donde los campos de cereal se extienden hasta el horizonte como un mar dorado, se encuentra Blascosancho, una aldea que parece detenida en el tiempo. Con poco más de 80 habitantes y situada a unos 900 metros de altitud, esta pequeña localidad castellana representa bien esa España interior de pueblos mínimos, arquitectura sobria y vida tranquila de verdad, no de postal.

El municipio forma parte de esa red de pequeños pueblos que salpican la meseta castellana, donde la piedra, el adobe y la tradición agrícola han modelado un paisaje cultural de gran valor etnográfico. Blascosancho no es un destino turístico masificado; de hecho, apenas recibe visitantes. Y ahí está parte de su gracia: aquí el viajero no encuentra grandes monumentos ni planes organizados, sino un pueblo pequeño en funcionamiento real, con su ritmo y sus tiempos. Si vienes, eres tú quien se adapta al pueblo, no al revés.

La altitud y su ubicación en plena meseta castellana le confieren un carácter especial, con inviernos fríos y veranos de calor seco que han marcado históricamente el carácter de sus gentes y sus construcciones. Los atardeceres sobre los campos de cereal en verano y los amaneceres escarchados en invierno configuran un calendario visual que atrae sobre todo a quien disfruta del paisaje amplio, sin montañas ni bosques que tapen el horizonte y con una meteorología a veces bastante cruda.

¿Qué ver en Blascosancho?

El patrimonio de Blascosancho es humilde pero representativo de la arquitectura tradicional castellana. La iglesia parroquial es el principal punto de interés del municipio, con una estructura sobria que refleja siglos de historia religiosa en estas tierras. Como en tantos pueblos de La Moraña, el templo ha sido el centro de la vida comunitaria durante generaciones y sigue marcando, aunque sea discretamente, el calendario local.

Un paseo corto por sus calles permite ver ejemplos de arquitectura popular castellana, con viviendas construidas en piedra y adobe que muestran las técnicas constructivas tradicionales de la zona. Algunas están reformadas, otras muestran bien el paso del tiempo; en conjunto dan una idea clara de cómo se ha construido aquí durante décadas. No hay un “casco histórico” como tal: el pueblo es pequeño y lo recorres prácticamente entero sin darte cuenta.

Los antiguos palomares, tan característicos de La Moraña, salpican el paisaje circundante, recordando la importancia que la cría de palomas tuvo históricamente en la economía local. Muchos están ya en desuso o medio derruidos, pero siguen siendo muy fotogénicos si te interesa ese tipo de patrimonio rural y te tomas la molestia de buscarlos caminando por los caminos agrícolas.

El entorno natural merece atención si te atrae el paisaje de campiña abierta. Los campos de cultivo que rodean el municipio ofrecen un espectáculo cromático cambiante según la estación: el verde tierno de la primavera, el oro del verano, los tonos ocres del otoño y la austeridad del invierno conforman una paleta de colores que define bien la meseta castellana. Los caminos rurales que parten del pueblo permiten adentrarse en este paisaje agrícola y disfrutar de la amplitud de horizontes tan típica de estas tierras; eso sí, aquí la sombra se mide en metros de cielo, no en árboles.

Qué hacer

Blascosancho es más un buen sitio para pasear sin prisa que un lugar lleno de actividades. Si lo que buscas es senderismo suave y rutas a pie por paisajes rurales llanos, aquí vas bien encaminado. Los caminos que conectan la localidad con otros pueblos de La Moraña permiten realizar recorridos de dificultad baja o media, adecuados para caminar, ir en bici o simplemente estirar las piernas después de hacer kilómetros en coche. No hay señalización específica para senderistas, así que conviene llevar mapa o track preparado.

La observación de aves es otra actividad interesante en la zona, especialmente de especies esteparias, aunque aquí no hay miradores preparados ni paneles: hay que venir con prismáticos, algo de paciencia y las rutas estudiadas de antemano. Quien esté acostumbrado a este tipo de paisaje sabrá que muchas veces ver algo interesante es cuestión de tiempo y silencio.

La gastronomía local se basa en los productos de la tierra castellana: legumbres, carnes de la zona y los derivados del cerdo son la base de una cocina contundente y sabrosa. En un pueblo de este tamaño no esperes una gran oferta gastronómica ni muchos servicios abiertos todo el año. La experiencia pasa más por organizarse bien, tirar de productos locales cuando los encuentres y, si tienes la suerte de que te inviten a una mesa familiar, entender lo que se come aquí de verdad. Muchas veces compensa llevar ya pensado dónde vas a comer en algún pueblo cercano más grande.

La fotografía rural encuentra aquí un escenario muy agradecido si sabes lo que buscas. La luz de La Moraña, especialmente al amanecer y al atardecer, crea ambientes muy potentes sobre los campos de cereal. Los cielos estrellados, con poca contaminación lumínica, permiten también hacer fotografía nocturna y observación astronómica, siempre que vengas abrigado y preparado: no hay miradores acondicionados ni servicios cerca, y de noche la sensación de aislamiento es real.

Fiestas y tradiciones

Como en la mayoría de pueblos castellanos, las fiestas patronales constituyen el momento más señalado del calendario festivo local, celebrándose generalmente durante los meses de verano, cuando muchos de los emigrantes regresan al pueblo. Estas celebraciones suelen incluir actos religiosos, verbenas populares y comidas comunitarias que mantienen vivas las tradiciones y dan un respiro de bullicio al resto del año.

Las festividades religiosas tradicionales del calendario cristiano también se celebran en Blascosancho, manteniendo costumbres que se remontan siglos atrás. Estas fechas son una buena ocasión para ver el pueblo con algo más de ambiente y entender la vida comunitaria de La Moraña, que el resto del año es bastante tranquila, casi silenciosa entre semana.

Información práctica

Blascosancho se encuentra a unos 45 kilómetros de Ávila capital. Para llegar en vehículo particular, se suele tomar la N‑VI en dirección a Adanero y desde allí acceder por carreteras comarcales. El coche es prácticamente imprescindible para visitar la zona y poder explorar otros pueblos cercanos de La Moraña; el transporte público, cuando lo hay, no está pensado para el turismo y los horarios no suelen ser cómodos.

Debido al tamaño del municipio, es recomendable planificar el alojamiento en localidades cercanas de mayor tamaño o en la propia capital abulense, utilizando Blascosancho como punto de una ruta más amplia por La Moraña. Lleva calzado cómodo para caminar por caminos agrícolas, ropa de abrigo incluso en verano (las noches refrescan y el viento en la meseta se deja notar) y agua, porque no siempre encontrarás bares o tiendas abiertos.

Cuándo visitar Blascosancho

La mejor época para visitar Blascosancho depende de lo que busques, pero conviene ajustar expectativas:

  • Primavera: abril y mayo suelen traer temperaturas agradables y campos verdes. Es el momento en que el paisaje está más “vivo” y los caminos están más agradables para caminar.
  • Verano: días largos, campos dorados y algo de ambiente extra si coincides con fiestas. El calor al sol puede ser fuerte a mediodía, pero refresca por la noche. Los amaneceres y atardeceres son el mejor momento para salir al campo.
  • Otoño: luz baja, colores ocres y menos gente todavía. Muy fotogénico si te gusta el tono austero de la meseta y la sensación de quietud casi total.
  • Invierno: frío, heladas y mucha tranquilidad. Atractivo para quien busque soledad y paisajes desnudos, pero no es la mejor época si quieres “hacer cosas”. Hay días en que apetece más quedarse en el coche que pasear por los caminos.

Si hace mal tiempo, especialmente viento o lluvia, el paseo por los campos se complica bastante: el paisaje es abierto y se nota todo. El barro en los caminos agrícolas también puede dar guerra, tanto a pie como en bici.

Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas
Te da tiempo a aparcar en el centro, rodear la iglesia, pasear un poco por las calles principales y asomarte a alguno de los caminos que salen hacia los campos para hacerte una idea de la llanura de La Moraña. Es más una parada tranquila dentro de una ruta por la comarca que un destino en sí mismo para una jornada completa.


Lo que no te cuentan

Blascosancho es muy pequeño y se ve rápido. Si llegas esperando “muchas cosas que ver”, te vas a frustrar. El interés está en el conjunto: el pueblo, el silencio, los campos, el cielo enorme. Es un buen alto en el camino para quien ya sabe lo que es La Moraña o quiere conocer esa España de pueblos mínimos, pero no encaja con quien busca planes organizados, museos y una lista larga de visitas.

Errores típicos

  • Venir sin coche ni planificación: aquí las distancias engañan; en el mapa todo parece cerca, pero sin coche dependes de horarios complicados y no hay servicios en cada pueblo.
  • Subestimar el clima: en verano el sol castiga y en invierno el frío cala. No vale con “llevar algo por si acaso”: trae ropa de verdad de abrigo y protección solar.
  • Pensar que habrá bares y tiendas abiertos a cualquier hora: en un pueblo de 80 habitantes la vida sigue otros horarios. Mejor traer agua y algo de comida, por si acaso.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
La Moraña
Código INE
05035
Costa
No
Montaña
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
SaludHospital a 23 km
EducaciónColegio
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
Clima enero4°C media
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

¿Planificando tu visita?

Descubre más pueblos de la comarca de La Moraña.

Ver comarca completa →

Más pueblos en La Moraña

Opiniones de viajeros